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«De uno a otro confin’

Año 2006.

Huelgan las palabras consecuencia de extrañas coincidencias»

DESREGULACIÓN MARÍTIMA // LAS CONDICIONES LABORALES EN LOS BUQUES PESQUEROS SON INFRAHUMANAS

Denuncian en Chile a mafias pesqueras capitaneadas desde Galicia

La desregulación de los mares ha permitido la creación de empresas fantasma, dedicadas al transporte de petróleo o a la pesca ilegal.

Mientras se hacen millonarias evaden el fisco, mantienen a sus trabajadores en un régimen de semiesclavitud y se esfuman como el humo cuando ocurre alguna tragedia como la del Prestige.

Medios de comunicación y organizaciones medioambientales chilenas como Ecocéanos, donde trabaja el periodista mapuche que escribe este reportaje, han vinculado a empresarios gallegos con la mafia de la pesca ilegal sin ninguna respuesta clara del Estado español.

15/05/06 ·

DE UNO A OTRO CONFÍN.

El buque pirata Maya V (en la foto), cuyo dueño era español, fue apresado por la armada australiana el 23 de enero de 2004 cuando se
encontraba pescando en zonas prohibidas.

Tras las detenciones el rastro de los propietarios de los buques suele diluirse y el proceso judicial contra ellos no se realiza. / Ecocéanos

Son calificados como ataúdes flotantes, cambian de bandera y de nombre, sus tripulantes son contratados en forma engañosa en Suramérica, África, Asia y Europa del Este, usan puertos con escasa fiscalización, las empresas propietarias son fantasmas y su objetivo es el valioso bacalao de profundidad o merluza negra que en los mercados de Norteamérica, Europa y Japón alcanza elevados precios.

Son los nuevos piratas pesqueros del siglo XXI que funcionan en un viciado pero complejo sistema internacional manejado desde Galicia. Durante más de una década han estado operando desde Panamá, Belice, Uruguay, Chile y otros países de África y Asia sumando millonarias ganancias.

Decenas de embarcaciones de este sistema pirata han sido apresadas por autoridades navales francesas, australianas, inglesas y sudafricanas cuando se encontraban pescando en zonas prohibidas.

En las detenciones, el sistema logístico en tierra opera rápidamente para tratar de bloquear toda conexión entre el buque pirata y los dueños reales.

La mafia gallega

Después de una década todos los informes de organizaciones ecologistas y de la prensa han vinculado a empresarios gallegos con estas ilícitas operaciones.

La lista es larga, pero siempre está encabezada por los campeones de la pesca pirata: Florindo González Corral, Florindo González Otero, Antonio Vidal y su hijo Toño (Manuel Antonio Vidal Prego), y Jesús Puente; todos gallegos que dirigen las empresas Bajamar, Pesqueras Piñeiro y Armadores Vidal Sociedad Anónima (Arvisa), respectivamente.

Estas empresas son la cara visible y permanente de estos ciudadanos comunitarios españoles, porque durante más de 10 años han armado y desarmado empresas “maletín” con nombres como Pesca Cisne en Chile, Navalmar en Uruguay, Pac Fish en Panamá, Ocean King en Estados Unidos, Thalasa en Islas Mauricio y otra decenas de compañías que nacen y mueren sin dejar rastro para las investigaciones judiciales.

“Negocios son negocios”, dicen en Galicia, mientras cuentan los dólares obtenidos ilícitamente en un complejo sistema de pesca y luego de comercialización.

Según un reporte de la organización ambientalista estadounidense NET, cuando en 2003 Australia capturó al buque pirata Viarsa 1, propiedad de Vidal Armadores, las 85 toneladas de bacalao que llevaba en sus bodegas fueron valoradas en un millón de dólares.

Organizaciones sindicales estiman que cerca de 2.000 tripulantes chilenos están aún embarcados en este tipo de buques.

Así quedó demostrado a principios de septiembre con el apresamiento, por parte de Australia, del buque Taruman.

El cónsul chileno en Sydney, donde fue llevada la embarcación y la tripulación, confirmó que había tripulantes chilenos, ucranianos y peruanos, pero que la oficialidad y el capitán eran españoles.

Según el sindicato de tripulantes de Punta Arenas (Sitonrers), el Taruman antes se llamó Polar Prince y Jackeline.

Los tripulantes chilenos son conectados por particulares que tienen extensas listas de marineros a los cuales se les ofrece un sueldo de 800 dólares mensuales más otro porcentaje según las capturas qué realicen.

Cuando los tripulantes se embarcan pierden todo contacto con sus familias y no saben en que lugar de alta mar están navegando, pues no tienen acceso a la información de cabina.

De más está decir que los contratos de estos navegantes son ilegales y en las embarcaciones no son respetados sus derechos laborales ni humanos.

Sitoners dice que los tripulantes chilenos se embarcan porque las pesquerías en el país fueron sobreexplotadas por la gran industria y miles de pescadores quedaron sin trabajo.

La detención del Taruman se produce cuando Australia, Nueva Zelanda y Chile han comenzado negociaciones para la constitución de una Organización Regional Pesquera en el Pacífico Sur, con lo cual esta situación de la pesca ilegal ya no está siendo considerada como “un problema de empresas privadas”, como lo señalaban anteriores autoridades pesqueras chilenas, sino que es un caso que atenta contra la gobernabilidad de los mares del sur y pone en alto riesgo los ecosistemas marinos y la vida de las tripulaciones.

En 2002 el centro Ecocéanos junto a la agrupación Amur, de sobrevivientes y familiares de las víctimas del buque del mismo nombre que naufragó en el Océano Índico, enviaron cartas a la Embajada de España en Chile y al Ministerio de Exteriores, pero ambas respondieron que esta situación era un problema de privados.

En agosto de este año, volvieron a enviar cartas a la Embajada española, la cual, vía el ministro consejero Pedro Martínez-Avial, sustituto del embajador español, respondió “que enviaría estos antecedentes a su Gobierno en España y que la Embajada estaba dispuesta a recibir más datos acerca de este tipo de situaciones”.

ONG de medio ambiente, organizaciones regionales de administración pesquera y gobiernos preocupados por combatir la pesca ilegal afirman que además de todas las acciones judiciales en marcha, aún falta la voluntad de los gobiernos, especialmente del Estado español, por fiscalizar mejor a sus ciudadanos y empresas.

El Amur, un ataúd flotante español en el océano austral

En octubre de 2000, la embarcación
pesquera Amur naufragó en el
Océano Austral, después de haber
pescado ilegalmente bacalao en la
Zona Económica Especiale (ZEE)
francesa en las Islas Kerguelen.

Cinco chilenos murieron junto con
otros miembros de la tripulación.

Los supervivientes fueron rescatados
por otra embarcación ilegal, el
Arvisa 1, después de que otros
pesqueros ilegales ignoraran la llamada
de emergencia.

El capitán del buque Aqua Reffer se negó a
trasladar a los náufragos y los
cuerpos de las víctimas: iban a
ocupar el espacio que le correspondía
al bacalao.

Esta trágica situación demostró el más horroroso desprecio a la vida de los tripulantes
y la falta de respeto hacia los cuerpos de las víctimas por parte de los empresarios gallegos
que, comunicados vía satélite,
ordenaron a los capitanes españoles todas las maniobras.

La tragedia del Amur aún sigue sin proceso
judicial contra el español Jesús Puente, que aparecía como dueño del buque y de la compañía fantasma Austral Management, la
cual desapareció sin dejar rastro.

Aunque hace unas semanas se iniciaron
acciones judiciales contra la Armada chilena por dejar zarpar a este buque sin las mínimas condiciones de seguridad.

FUENTES
EN LA RED

Artículos sobre conexiones entre
gallegos y la pesca ilegal en:
[Ir a oceanos->http://www.ecoceanos.cl] y
[Ir a colto->http://www.colto.org/Articles.htm]

Un reportaje de investigación que
difundió la Televisión Nacional
(TVN) de Chile en agosto de 2005
sobre el relato de los náufragos del
buque Amur puede ser visto en:
[Ir a ->http://www.tvn.cl] -sección informe especial, reportaje «Oro Blanco»-.

La mafia de la merluza: intermediarios explotan la pesca en costas de Chile

En Chile es muy apetecida la merluza común, pez blanco cuya población se ha diezmado a tal punto que muy pronto podría desaparecer de las mesas del país.

La sobrepesca de la merluza es desbordada y las poblaciones de este pez —una especie de demersal— se están agotando. Por lo general, la culpa recae sobre los pescadores locales, pero no son ellos quienes se lucran de este mercado ilegal, que se estima en cerca de US$60 millones anuales.

Por el contrario, lo venden a intermediarios con camiones refrigerados, que compran el pescado no declarado a precios bajos.

*Este informe hace parte de una serie de nueve capítulos sobre la pesca INDNR, desarrollada en conjunto con el Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de American University (CLALS). Lea los demás capítulos de la investigación aquí o descargue el PDF completo en inglés.

Rodrigo Oyanedel, candidato a doctorado en la Universidad de Oxford, quien investiga la sobrepesca de la merluza, explicó que existe la idea errónea de que la pesca ilegal pasa directo de los barcos a los restaurantes.

Los intermediarios “mueven muchos hilos y tienen mucho poder y control de los precios”, comentó Oyanedel a InSight Crime.

Merluza para las masas

La merluza —pez plateado y delgado de boca ancha, perteneciente a la familia del bacalao— fue alguna vez abundante en las costas de Chile. La pesca de la merluza se dio por parte de pequeñas embarcaciones básicamente hasta los primeros años del siglo XX, cuando una serie de crisis económicas golpearon a Chile.

La merluza, económica y nutritiva, pronto se convirtió en elemento infaltable en la dieta chilena. Según una historia de la merluza, realizada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), se impulsaron campañas para fomentar su consumo. Los fabricantes la transformaron en aceites y en alimento para consumo humano.

VEA TAMBIÉN: El saqueo de los océanos: pesca ilegal en aguas de Centroamérica y el Caribe

En los cuarenta, la merluza era capturada por barcos industriales con extensas redes de arrastre. Ya en 1968, la pesca superaba las 130.000 toneladas.

“Era como una olimpiada” por pescar tanto como fuera posible, relató en diálogo con InSight Crime Liesbeth van der Meer, vicepresidenta del capítulo de Oceana para Chile, una organización sin ánimo de lucro que trabaja por la conservación de los océanos.

Pese a los intentos por controlar la sobrepesca con la imposición de un límite de 45.000 toneladas entre 1982 y 1990, los barcos siguieron capturando merluza, con una pesca de casi 520.000 toneladas en 1996. Para 2003, la pesquería comenzaba a colapsar, como observaron los expertos.

En 2014, la Subsecretaría de Pesca de Chile (Subpesca) impuso un límite de pesca de 19.000 toneladas de la especie conocida como merluza común. De estas, el gobierno permitió un 60 por ciento a barcos industriales y el resto a artesanales.

“Cuando restringieron [la pesca] de esa manera, apareció la actividad ilegal”, le comentó a InSight Crime César Astete, experto en pesquerías para Oceana en Chile.

A pesar de la drástica disminución del límite de pesca, la merluza común sigue sobreexplotada, como lo señalan los datos de Subpesca.

En 2020, se fijó en 37.000 toneladas el límite de pesca en Chile. Solo se permitieron 15.000 toneladas de producto a los cerca de 2.200 barcos artesanales que operan en la zona de cinco millas —exclusiva para ellos— frente a la costa de Chile.

El jefe de una cooperativa de pescadores artesanales, quien pidió mantener su anonimato por razones de seguridad, declaró a InSight Crime que “el límite de pescado no es suficiente” para sobrevivir.

Pescador pescado

Los intermediarios mantienen la lealtad de los pescadores mediante la entrega de anzuelos, varas, carretes, sedal y anticipos de dinero. Aun cuando otras personas ofrezcan mejores precios, los pescadores les venden a estos intermediarios, quienes siempre están listos con efectivo al instante.

La forma como se desarrollan las transacciones permite que gran parte de la pesca quede sin declarar. Por ejemplo, un intermediario puede comprar 100 kilos de pescado, pero solo diez kilos están consignados en una factura de venta del pescador, que se llama Acreditación de Origen Legal. Los otros 90 kilos, comprados a precios rebajados, nunca llegan a reportarse.

Muchos intermediarios falsifican y reciclan recibos, o crean tantos que es imposible distinguirlos de las acreditaciones legales.

VEA TAMBIÉN: Arrojan restos de tiburones Mako en vertedero ilegal en Chile

“Aunque te atrapen, la multa es menor si tienes algún tipo de documento”, explicó Oyanedel, el candidato doctoral que investiga la pesca ilegal de merluza.

Las empresas industriales de merluza también promueven la sobrepesca. Las regulaciones permiten la transferencia de cuotas de pesca asignadas para ciertas especies, y las empresas compran las cuotas dadas a los barcos artesanales para aumentar las suyas. Los pescadores, sin embargo, siguen extrayendo con sus cuotas legales de merluza.

“Eso lo que hace es generar un doble conteo”, le acotó van der Meer a InSight Crime.

La mayor parte de la merluza para consumo interno se vende en el mercado de pescado de Santiago, el Terminal Pesquero Metropolitano. Es imposible rastrear el pescado que se vende allí, ya sea captado por barcos industriales o artesanales, porque “todo se revuelve”, dijo van der Meer. Los mercados al aire libre de todo el país también venden el pescado de manera indiscriminada.

Los intermediarios, que por lo general son familiares de los pescadores, se aprovechan de una red de distribución “compleja e ilógica”, llevando múltiples camiones cada día al mercado, puntualizó van der Meer.

“No tenemos un sistema de rastreo”, añadió, “y es difícil identificar a los intermediarios”.

Los intermediarios han sido descritos como una mafia. De hecho, se ha hallado contrabando de merluza en falsos compartimientos de camiones. Los conductores se alertan entre ellos mismos en caso de ver retenes de la policía.

“Ellos generan mucho dinero”, señaló Oyanedel. “Pero no les pagan bien a los pescadores”.

El director de la cooperativa de pescadores artesanales dice que un barco de tamaño regular dedicado a la pesca de merluza recoge en promedio alrededor de cinco toneladas de pescado al año. El pescado se distribuye en 180 cajas que se venden por 10.000 pesos chilenos (US$12) la unidad, para una ganancia de cerca de 1.800.000 pesos (US$2.160). Al dividirlo entre la tripulación, que en general es de cuatro personas, cada uno recibe apenas 450.000 pesos chilenos (US$553) al año.

“Nadie vive con eso”, observó, después de hacer el cálculo.

Él sabe que las reservas de merluza se están agotando.

“La merluza es el único recurso que nos queda, al menos aquí en la costa”, señaló. “Y el día que se acabe, los pescadores artesanales desaparecerán”.

Este informe hace parte de una serie de nueve capítulos sobre la pesca INDNR, desarrollada en conjunto con el Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de American University (CLALS). La primera entrega, “El saqueo de los océanos: la pesca ilegal en aguas de Centroamérica y el Caribe”, se puede ver aquí.

Evacúan a la tripulante de un velero que sufría una hemorragia a 370 millas de Cabo Vilán

Un mercante de bandera liberiana la acercó a la costa gallega, donde la recogió el Helimer 402 para después ser trasladada al Chus de Santiago.

La tripulante de un velero que navegaba a 370 millas de Cabo Vilán, en Camariñas, precisó evacuación médica al sufrir una hemorragia este miércoles, según informa Salvamento Marítimo. El dispositivo concluyó este jueves, cuando llegó al aeropuerto de Santiago a través del Helimer 402, para luego ser trasladada al Chus en ambulancia.

El aviso se dio al centro de coordinación de Madrid y también al de Francia. Desde la capital española derivaron la incidencia a Lisboa y, de ahí, a las Azores, por cuestiones de proximidad.

La mujer viajaba con un acompañante y solicitaba ayuda al estar a tanta distancia de la costa. Había un mercante que navegaba por la zona, el Chiquita Express, de bandera liberiana, de modo que se decidió realizar la evacuación a través de este barco, que puso rumbo a Galicia.

Ya en la costa gallega, el Centro de Coordinación de Fisterra movilizó al Helimer 402, con base en Compostela, que recogió a la afectada en el propio mercante.

Fuente:lavozdegalicia.es

Se produce un incendio en el crucero más grande del mundo

(CNN) — La tripulación a bordo del crucero más grande del mundo, el Icon of the Seas, fue llamada a combatir un incendio esta semana mientras el gigantesco barco estaba atracado en un puerto de México.

El «pequeño incendio» se «extinguió rápidamente» después de que se desatara este martes, confirmó a CNN Travel el portavoz del operador del barco Royal Caribbean. La línea de cruceros dijo que no hubo heridos y que el impacto general a bordo fue “mínimo”.

El Icon of the Seas, que batió récords con casi 365 metros (1.200 pies) de largo y pesa 250.800 toneladas, estaba atracado en la Costa Maya, en México, cuando ocurrió el incidente. La embarcación se quedó sin energía por un instante, pero la energía de respaldo se activó de inmediato.

El portavoz de Royal Caribbean confirmó que los miembros de la tripulación controlaron el incendio y explicó que toda la tripulación está capacitada para manejar este tipo de situaciones.

Durante el incidente, anuncios a bordo alertaron a los pasajeros sobre lo que sucedía, según la línea de cruceros. Los usuarios de redes sociales en un grupo de Facebook de Icon of the Seas hablaron de una interrupción menor en su día, pero los procedimientos volvieron rápidamente a la normalidad.

El Icon of the Seas, valuado en US$ 2.000 millones, fue noticia cuando se inauguró a principios de este año, con sus siete piscinas, incluido un parque acuático de 1580 metros cuadrados (17.000 pies cuadrados) que batió récords. El itinerario actual del barco no se vio afectado por el incendio y el barco ahora se dirige a la isla mexicana de Cozumel.

En marzo, se produjo un incendio en un barco de Carnival Cruise Lines , con imágenes capturadas por un pasajero de la cola del barco en llamas.

En declaraciones a CNN Travel, un portavoz de Royal Caribbean dijo que los incendios menores “no son comunes, pero tampoco infrecuentes” en los cruceros, pero generalmente se manejan con rapidez y con mínimas molestias para los pasajeros.

Fuente:cnnespanol.cnn.com

El Festival Iacobus Maris atracará en Vigo a finales de julio con los veleros más espectaculares de la ruta xacobea

Un año más, la ruta de grandes veleros Iacobus Maris, la peregrinación marítima xacobea más larga, hace escala en Vigo a través de un festival de cinco días en el que, además de la espectacularidad de la embarcaciones, contará con numerosas actividades y talleres, un espacio gastronómico de cocina del mar y música en directo para todos los públicos.

La Fundación Traslatio, la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra presentaban este miércoles el III Festival Iacobus Maris Experience que se celebrará en la dársena de Portocultura del 24 al 28 de julio.

Este año el evento contará con la presencia de numerosas embarcaciones, entre grandes veleros y tradicionales que ofrecerán un vistoso espectáculo al público. Estarán, por ejemplo, el velero escuela de la Armada de Uruguay, “Capitán Miranda”; la réplica de fragata del siglo XVIII con bandera de Islas Cook, “Shtandart”; la carabela portuguesa “Vera Cruz”; la goleta de 1912 “Evangelina”; los barcos de vapor “Hidria Segundo” y “San Esteban”; así como varias embarcaciones de la Asociación de Marineros Tradicionales de Bouzas, como un racú o un galeón.

Fuente:farodevigo.es

Marina Mercante chilena cumple 206 años de existencia

Con un evento en el Club Naval de las Salinas, en la comuna de Viña del Mar, la Asociación Nacional de Armadores conmemoró un nuevo aniversario de la creación de la Marina Mercante de Chile. En esta ocasión se celebraron 206 años de existencia.

Hasta el lugar llegaron distintas personalidades del sector naviero, quienes cada año, recuerdan el inicio de esta industria en el país, luego de que el Director Supremo, capitán general Bernardo O’Higgins, diera la primera patente de navegación, en 1818, a la fragata Gertrudis de la Fortuna, del armador chileno Francisco Ramírez.

Este hito fundacional fue la continuidad de la naciente nación de abrirse al mundo tras la libertad del comercio exterior, lo que abrió a puertos como Coquimbo, Valparaíso, Talcahuano, entre otros, al mundo, acabando con la prohibición de la Corona española.

“Estamos muy felices de cumplir un año más, 206 años al servicio de nuestra patria. La Marina Mercante es una institución patrimonio de todos los chilenos, entregándonos 100% para fomentar y potenciar la economía del país”, comentó Ricardo Tejada, gerente general de la Asociación Nacional de Armadores (ANA).

Tejada se refirió al futuro de la bandera nacional en el marco del proyecto que busca abrir el cabotaje a naves de pabellón extranjero. Ante esta tramitación que se desarrolla en el Congreso Nacional, en Valparaíso, el gerente de la ANA manifestó que se trata de algo “incierto”.

“Se ve incierto, estamos preocupados y ocupados. Como todos saben está el proyecto de Ley de Cabotaje, mal llamado, que va a modificar la Ley de Fomento de la Marina Mercante y si sale como está debería llamarse Ley de Marina Mercante. Está bien, hay que modernizar el proyecto, la Ley, fomentar la competencia, estamos disponibles para toda la competencia que quieran, pero creemos que se han ingresado indicaciones que hay que acotar un poco. Se está fomentando el ingreso de navieras de bandera extranjera, pero no se está fomentando el transporte marítimo. No va a haber más demanda, alguien va a tener que salir y estamos preocupados, porque se va a ver afectada la Marina Mercante chilena, la Bandera Chilena y el trabajo de chilenos”, sostuvo.

Enrique Ide, presidente de la ANA, detalló que la Marina Mercante chilena transporte 12 millones 800 mil toneladas anuales, alrededor de 280 naves mayores y más de 2.600 trabajadores. “Estamos viviendo un gran momento. La Marina Mercante ha cumplido 206 años y esperamos poder seguir celebrando muchos años más. Tenemos una Marina Mercante que es muy profesional”.

Con respecto al avance del proyecto de cabotaje, Ide remarcó que “como industria nosotros apoyamos la modernización del cabotaje, muchas de las normas o redacciones recogen nuestras inquietudes, pero lo que sí creo es que el proyecto debe perfeccionarse. La forma en que se ha redactado hoy en día tiene serias deficiencias, pero estamos convencidos que el proyecto debe permitir el transbordo de contendores de importación y exportación en forma irrestricta. El proyecto tiene algunas deficiencias que corregir, pero me parece que está bien encaminado”.

“Pensamos que se deben corregir las indicaciones que se han introducido a la parte que se refiere a la reputación de naves, ya que pensamos que la reputación de naves es una institución que ha funcionado por mucho tiempo de forma eficiente y bien, por lo que no hay razón para modificarla. También pensamos que al igual que en las demás industrias del país, se debe permitir que el 15% de la Marina Mercante sea personal extranjero, no hay ninguna razón para discriminarlo. En fin, hay otras cosas que creo que hay que reflexionar, pero en general estamos de acuerdo con moderniza la actual normativa”, agregó.

Por su parte, el Director General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante Nacional, Fernando Cabrera, comentó que “siempre las celebraciones son un momento de alegría y de festejo, pero es también un reconocimiento a los hombres y mujeres que hoy en día conforman la Marina Mercante nacional, más de 2.500 hombres y mujeres que están navegando en este momento haciendo grande a Chile y la importancia radica en eso, porque la Marina Mercante nació por la República, nació con la Armada de Chile y juntos han permitido el desarrollo y prosperidad del país”.

“El futuro lo vemos con optimismo y con ganas de que todos los chilenos y nuestras autoridades vislumbren y reconozcan a la Marina Mercante como un medio para impulsar el desarrollo y libertad del país. Así que muy contento y un reconocimiento a los marinos mercantes que están navegando y aquellos que realizan servicio en tierra”, concluyó.


Fuente:portalportuario.cl

Desactivan la búsqueda de un tripulante que cayó al mar hace a 16 millas de Barbate

El barco ‘Ottoman Tenacity’ tiene bandera turca y llegó a aguas gaditanas tras hacer escala en el puerto de Huelva

Salvamento Marítimo ha desactivado la búsqueda que mantenía para tratar de localizar al tripulante de un buque que este pasado domingo 23 de junio cayó al mar en el fondeadero Banco del Hoyo, a 16 millas de Barbate, en la costa de Cádiz.

Según han explicado a Europa Press desde Salvamento, en las últimas horas se ha buscado a esta persona por mar y aire y tras desactivarse el operativo se mantiene solamente los avisos a navegantes.

El primer aviso llegó este domingo a las 21.57 horas desde el propio buque ‘Ottoman Tenacity’, alertando por radiofrecuencia al Centro Coordinador de Tarifa de que un tripulante había caído al mar. Es entonces cuando se moviliza al helicóptero Helimer 223 y a la salvamar Enif para la localización esta persona, sin que se produjeran resultados.

Desde esta mañana, la búsqueda la ha desarrollado la salvamar Suhail, que está ya en el puerto de Cádiz, y desde Salvamento han lanzado avisos a navegantes tras desactivarse el operativo de búsqueda.

El buque ‘Ottoman Tenacity’, que tiene bandera turca y se encuentra en estos momentos frente a las costas de Conil y Chiclana, llegó a aguas gaditanas este domingo tras hacer escala en el puerto de Huelva. Se desconoce los motivos por lo que el tripulante cayó al agua así como información sobre su persona.

Los extranjeros ocupan uno de cada diez empleos en el mar en Galicia: «La gente joven no quiere ir embarcada»

Los trabajadores extranjeros ocupan uno de cada diez empleos en Galicia relacionados con el mar. Según informan Laura Queijeiro, Sara García y Bernardo Montaña en Noticias Cuatro, el porcentaje de afiliados internacionales ha incrementado del 5,9% al 9,4% en solo una década. Falta relevo generacional en la pesca en alta mar, cada vez menos jóvenes quieren dedicarse a ello.

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Los trabajadores extranjeros proceden de varios países, principalmente de Senegal, pero también de Indonesia, Cabo Verde o Perú. En la provincia de Lugo casi el 40% de los trabajadores del mar son extranjeros. El puerto de Burela (Lugo) es uno de los que más marineros foráneos concentra de toda Galicia. Sin el trabajo fundamental de estas personas extranjeras, muchos de los barcos estarían parados, sobre todo los que están durante días o semanas en el mar.

MÁS

Rusdi es un trabajador indonesio de 35 años que se está preparando para estar una larga temporada fuera de casa. Él comenta: “En el mar más o menos cuatro meses, casi cinco meses”. Él y sus compañeros de trabajo partirán el 26 de junio hacia la Patagonia (Argentina). Uno de los compañeros de Rusdi afirma: “Es un poco triste estar lejos de la familia, pero el trabajo es así”.

“La gente joven no quiere ir embarcada, no está dispuesta a determinadas renuncias”

De los 50 tripulantes que tiene el barco en el que viajará Rusdi, la mayoría son extranjeros. La dureza del oficio espanta a los jóvenes españoles. Javier Touza, presidente de la Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI), explica: “La gente joven no quiere ir embarcada, no está dispuesta a determinadas renuncias que implica ir a bordo de los barcos”.

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Dejar a la familia en tierra y aventurarse en el mar es una de estas condiciones y algunos de los marineros no han visto nacer a sus hijos. Uno de los tripulantes asegura: “Cuando vine la dejé en la barriga y ahora que vine a mitad de año ya la encontré que había nacido”. En los últimos 20 años, Galicia ha perdido diez marineros a la semana, unos 10.600 puestos de trabajo en total.

“Cada vez hay menos producción, con lo cual ya no te tienta el tema económico”

Gustavo Chacartegui, patrón mayor de la Cofradía de Ferrol explica: “Cada vez hay menos producción, con lo cual ya no te tienta el tema económico, pero al mismo tiempo hay mucho problema con el tema de la burocracia, con papeleos, con documentos”. Si no fuera por los extranjeros, muchas embarcaciones estarían amarradas.

Según recoge el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Seguridad Social consiguió 77.912 afiliados extranjeros más en mayo, un 2,8% más en relación con el mes anterior, de manera que mayo cerró con 2.882.967 afiliados que proceden de otros países, un nuevo máximo histórico. Desde diciembre de 2019, antes del impacto de la pandemia, el número de cotizantes extranjeros se incrementó en 627.864 ocupados.

Fuente:www.cuatro.com

La flota pide eximir del IRPF a sus tripulantes ante la «fuga» de patrones

Enrolándose en barcos de pabellón foráneo ahorran «hasta 35.000 euros»

La Confederación Española de Pesca (Cepesca) solicitó una reunión con la Dirección General de Tributos, dependiente del Ministerio de Hacienda y Función Pública, para abordar la exención del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a los trabajadores a bordo de buques pesqueros de bandera española.

El secretario general de Cepesca, Javier Garat, precisa que «el artículo 7, punto P, de la ley 35/2006 del IRPF prevé la exención en la tributación de dicho impuesto por los primeros 60.100 euros que ingresen los trabajadores españoles que prestan sus servicios en buques pesqueros de otras banderas diferentes a la española».

Esta exención, que Cepesca considera «positiva», está teniendo, sin embargo, argumenta Garat, «consecuencias negativas desde hace tiempo para las empresas pesqueras españolas con buques de bandera de nuestro país, puesto que sus tripulantes no pueden disfrutar de estos beneficios».

La patronal pesquera española afirma que, «como consecuencia de ello, se está produciendo una fuga de trabajadores de buques españoles a barcos con banderas de otros países, al tener unas mejores condiciones económicas».

Cepesca recuerda el problema de escasez de trabajadores y de falta de relevo generacional que afronta la flota y sostiene que, en ese contexto, el no aplicar dicha exención a los tripulantes de los buques españoles «provoca que la disponibilidad de titulados en puente y máquina que quieran trabajar en nuestros barcos sea cada vez menor».

Los armadores cuantifican incluso el ahorro del que se benefician los patrones al optar por embarcar en buques de otras banderas. «La realidad es que acogerse a la aplicación de dicho artículo permite al beneficiario ahorrarse entre 30.000 y 35.000 euros, lo que origina un efecto llamada a enrolarse en barcos de otros países. Es un problema que va poco a poco agravándose», señala Cepesca.

Estos pesqueros, añade, «compiten directamente con nuestra flota, no solo en general con menores costes de explotación, sino también a la hora de generar empleo y, por lo tanto, riqueza en nuestras regiones costeras».

Aunque Cepesca no menciona a ningún país en concreto en su solicitud al ministerio, muchos de los trabajadores que dejan buques de bandera española para obtener beneficios económicos se están marchando a barcos de pabellón francés. La flota entiende que Francia está, en un contexto de falta de personal, ganando la carrera por el relevo generacional a partir de medidas fiscales.

Así, la patronal pesquera española anuncia que ha encargado un informe de fiscalidad a un despacho de abogados con la comparativa de los regímenes de tributación para los trabajadores de países del entorno, a fin de que el Ministerio de Hacienda y Función Pública pueda revisarlo si así lo desea. El documento «viene a constatar que la fiscalidad de estos países es más beneficiosa que la nuestra», señala.

Cepesca asegura no estar sola en esta reclamación, ya que señala que la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo planteó al Gobierno central este mismo asunto en el pasado mes de abril. En agosto del 2023, empresarios de la flota española de Gran Sol denunciaban en La Voz de Galicia que España no les cobra el IRPF a los tripulantes que faenan en atuneros que operan a más de 200 millas de la costa de cualquiera de los 27 países de la Unión Europea —son aquellos que trabajan en el Atlántico sur o en los océanos Índico o Pacífico—, siempre y cuando sus salarios no superen el mencionado umbral de los 60.100 euros.

De hecho, las organizaciones más representativas de la flota de media altura ya mantuvieron en su momento reuniones con representantes del Ministerio de Hacienda para reclamar que no haya dos reglas distintas del juego para los participantes.

Tripulantes de un atunero congelador recogiendo el aparejo (foto de archivo)

España exime del 50 % del IRPF a quienes faenan en atuneros fuera de aguas europeas

Somos Mar

Esta disparidad tributaria, exponen las más de 800 empresas aliadas en la confederación, se ha convertido en una cuestión «de importancia para ayudar a frenar en la medida de lo posible la pérdida de unidades pesqueras en nuestra flota». Cepesca, que afirma agrupar al 95 % de la flota española de altura, agrupa a empresas que reúnen 851 buques, en los que trabajan unos 10.000 tripulantes.

Fuente:lavozdegalicia.es


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