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Burocracia a bordo: el nuevo control pesquero europeo pone en jaque a la flota artesanal

El Reglamento (UE) 2023/2842 endurece notificaciones, registros y trazabilidad; el sector denuncia una carga administrativa y tecnológica desproporcionada para el patrón, con impacto directo en seguridad, rentabilidad y operación portuaria.

Antes de entrar en el fondo de la protesta de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), resulta imprescindible precisar qué se está discutiendo. El Reglamento UE 2023/2842 constituye la reforma estructural más relevante del régimen europeo de control pesquero en años; modifica el marco de control (Reglamento (CE) 1224/2009) y consolida un salto hacia la fiscalización digital, con mayor estandarización de datos, trazabilidad reforzada y ampliación del alcance de obligaciones operativas.

En su propia fundamentación, el texto advierte que la implantación de herramientas electrónicas no debe traducirse en una carga desproporcionada, especialmente para los buques de menor porte, cuestión que hoy emerge como eje del conflicto.

En la práctica, desde el 10 de enero de 2026 la implementación de estas obligaciones se percibe en varios puertos como una intensificación de exigencias “en tiempo real” a bordo, notificaciones electrónicas previas de llegada, registros más exhaustivos en cuadernos electrónicos, y una operativa que, según denuncian las cofradías, incorpora nuevas rutinas de comunicación digital en fases críticas de navegación y maniobra.

En Galicia, por ejemplo, se ha señalado que la aplicación efectiva de la norma puede implicar múltiples notificaciones durante la entrada a puerto y la utilización de aplicaciones o sistemas electrónicos para declarar capturas, lo que el sector considera una sobrecarga para el patrón en momentos de máxima atención náutica.

Con ese encuadre, se entiende mejor por qué la FNCP (una federación de cámaras de pescadores), elevó una protesta formal contra la interpretación operativa que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) estaría aplicando a las nuevas obligaciones. La Federación sostiene que el problema no es el control como principio, sino una traducción burocrática administrativa y tecnocrática del control, obligaciones diseñadas para escenarios de mayor estabilidad operativa trasladadas a una flota costera y artesanal que trabaja con mareas cortas, proximidad al abrigo, ventanas meteorológicas estrechas y una logística que depende del arribo inmediato para sostener la calidad del fresco y la economía portuaria.

El primer punto de fricción es el preaviso de llegada a puerto de cuatro horas, especialmente relevante para unidades que operan a escasos minutos del muelle. En términos de gestión operativa, el sector argumenta que el requisito introduce un tiempo muerto” forzado; obliga a esperar en el mar para cumplir un acto administrativo, consumiendo combustible, erosionando rentabilidad y degradando el producto por pérdida de frescura.

A nivel de seguridad marítima, la crítica sube un escalón: la obligación, aplicada sin flexibilidad, alteraría la lógica prudencial del capitán, al incentivar permanencias innecesarias fuera de resguardo cuando el retorno a puerto sería inmediato. La Federación enmarca esta discusión en un principio superior del ordenamiento marítimo: la seguridad de la vida humana en el mar y la autonomía técnica del mando, que no deberían quedar subordinadas a una formalidad.

El segundo eje, aún más sensible en la operatoria cotidiana, es la exigencia de registrar capturas “desde el kilogramo cero” y la tendencia —según la FNCP— a convertir un deber de estimación/registro en una obligación material de precisión incompatible con el trabajo en cubierta. Aquí aparece la variable que en Argentina suele pasar inadvertida, pero que en Europa está en el centro de la protesta: la carga administrativa se desplaza al patrón o capitán, quien no solo debe conducir y garantizar seguridad, sino además operar dispositivos electrónicos, realizar transmisiones, completar formularios digitales y sostener una trazabilidad documental creciente en condiciones físicas adversas (movimiento, humedad, maniobras, estrés operativo). La Federación sostiene que esa intensificación administrativa no es neutra, distrae al mando en fases críticas, incrementa el riesgo laboral y eleva la exposición sancionatoria por diferencias mínimas o errores formales pero acarrea algo mas profundo, que seguramente derive como un marinero más para solventar la carga administrativa a bordo, algo impensado para embarcaciones costeras artesanales.

A lo anterior se suma un elemento de infraestructura tecnológica, para una flota artesanal —y, en particular, para unidades de pesca costera cercana a rada con dotaciones reducidas y márgenes estrechos— la implementación práctica exige más equipamiento a bordo (dispositivos, conectividad efectiva, software homologado, mantenimiento, capacitación y soporte). El sector alega que esa “digitalización en cubierta” no fue acompañada por un aterrizaje operativo realista, ni por un esquema suficiente de asistencia técnica y transición; el resultado, denuncian, es una obligación teórica que se vuelve una trampa práctica: cumplimiento difícil, sanción probable y más tiempo de gestión que de pesca.

En este contexto, la FNCP reclama correcciones concretas: exención del preaviso para mareas inferiores a 24 horas o, subsidiariamente, un plazo transitorio de 30 minutos alineado con tiempos reales de navegación; instrucciones claras y vinculantes para impedir sanciones por capturas de minimis y para evitar exigencias imposibles asociadas al “kilogramo cero”; y criterios operativos que contemplen metodologías viables (por ejemplo, conteo de ejemplares en determinados supuestos) en lugar de forzar estimaciones aproximadas o pesajes impracticables a bordo.

La controversia deja una conclusión técnica de alcance general, el control pesquero moderno, cuando se apoya en digitalización y transmisión de datos, no solo fiscaliza desembarques; rediseña el trabajo a bordo. Y allí donde la regulación no distingue adecuadamente entre flotas industriales y flotas artesanales de proximidad, el control corre el riesgo de convertirse —por acumulación de cargas— en un factor de inseguridad, ineficiencia y conflicto social dejando expuesto la incoherencia entre la burocracia de funcionarios de escritorio y la realidad de lo que ocurre sobre una embarcación de pesca.

Esa es, en esencia, la tesis del sector que no rechaza el control, rechaza que el control se traduzca en burocracia operativa, administrativa, en tecnología impuesta sin transición y en una transferencia de responsabilidades administrativas al capitán en el momento más delicado de la navegación.

La similitud con la reglamentación local que ya aprieta a las lanchas amarillas e históricas de Mar del Plata es pura coincidencia y casualidad; la burocracia, como el mar, siempre encuentra cómo meterse en la cubierta…

Vigo refuerza su posición como puerto refugio internacional

Otro portacontenedores en peligro al moverse la carga en el mar, atendido de urgencia en los muelles comerciales

Vigo refuerza su posición como puerto refugio internacional.

El Puerto de Vigo ha vuelto a hacer gala de su capacidad operativa y seguridad como puerto refugio del Atlántico, al gestionar con éxito la llegada del buque portacontenedores ‘Maria Francisca’, el segundo en poco tiempo que arriba con la carga movida, lo que representa un riesgo importante para la navegación. El buque, que tenía contemplado trabajar en los puertos de Vigo y Leixoes, se vio sorprendido en la tarde del miércoles por un fuerte temporal al sur de Aveiro (Portugal), lo que provocó un corrimiento de parte de su carga, compuesta principalmente por contenedores con granito, cacao y aceite de palma, así como la pérdida de varios depósitos en aguas lusas, aunque lejos de la costa gallega.

Tras recibir el aviso de la situación, la Autoridad Portuaria de Vigo organizó el atraque del buque en el Muelle Trasversal, donde llegó alrededor de las 21:30 del miércoles. Además de instalar un perímetro de seguridad en el propio muelle, el buque fue rodeado preventivamente por barreras anticontaminación. Según informaron fuentes portuarias, el “Maria Francisca” fue escoltado en la entrada de la Ría por los remolcadores “Helechosa” y “Talavera” y los prácticos, junto al helicóptero “Pesca I” y el buque “Valentín Paz de Andrade”, perteneciente al Servicio de Guardacostas de la Xunta de Galicia (Consellería do Mar), garantizando, así, el total control y seguridad de la operativa. También participaron otras unidades, como trabajadores de SEGEM, amarradores, Capitanía Marítima, Salvamento Marítimo y personal de la APV, encabezado por su presidente, Carlos Botana, el director, Rubén Marín, y el jefe de División de Transición Ecológica y Sostenibilidad, Alberto Jaráiz.

Durante la jornada de ayer se trabajó en el diseño de la operativa de recolocación y retirada de los contenedores dañados, lo que requiere de una organización minuciosa. Asimismo, se están llevando a cabo diversas inspecciones técnicas por parte de Capitanía, peritos y compañías de seguros. El trabajo es complejo y llevará varios días para garantizar que el buque puede volver a navegar sin problemas. El anterior caso fue en marzo de 2025, el “MSC Houston V”, que atracó de emergencia en la Guixar por un desplazamiento de contenedores debido a la borrasca “Martinho”, obligando a reorganizar la carga en Termavi para asegurar la estabilidad del barco y garantizar la navegación.

Fuente:atlantico.net

Muere un marinero de un barco gallego cuando faenaba en aguas de Irlanda

De nacionalidad marroquí, falleció tras un accidente provocado por la rotura de una cuerda en la que resultó herido otro tripulante del «Novo Alborada», de origen indonesio

El «Novo Alborada», atracado en un muelle del puerto de Vigo.

Un tripulante del pesquero gallego «Novo Alborada», de nacionalidad marroquí, ha fallecido este jueves cuando faenaba frente a las costas del condado de Kerry, al suroeste de la República de Irlanda, mientras que otro compañero de nacionalidad indonesia resultó herido, informaron a EFE fuentes oficiales.

Ambos se vieron involucrados en un accidente a bordo provocado al parecer por la rotura de una cuerda, según explican algunos medios locales.

El Centro de Coordinación de Rescates Marinos de Valentia (Kerry) recibió la llamada de alerta de las autoridades españolas hacia las 09.00 horas de hoy, señalaron las fuentes oficiales.

El Novo Alborada, con base en el puerto de Vigo, se encontraba en el momento del incidente a unas 30 millas al suroeste de Valentia, adonde se desplazaron dos helicópteros del servicio de Guardacostas para evacuar a los accidentados, así como una aeronave de ala fija.

Fuentes de los servicios de emergencia calificaron las condiciones de la operación de rescate de «muy difíciles» por el estado de la mar, con olas de entre cinco a seis metros.

El marinero marroquí, agregaron las fuentes, falleció a bordo del arrastrero gallego, mientras que el indonesio se encuentra hospitalizado en el Hospital Universitario de Cork, al sur de Irlanda.

El Novo Alborada, según consta en los registros de navegación, había zarpado este martes desde el puerto de Castletownbere, en el condado de Cork.

Fuente:farodevigo.es

Atraca en Vigo un buque portacontenedores que sufrió un corrimiento de carga frente a la costa de Portugal

Imagen de parte de los contenedores dañados por por el corrimiento en la costa de Portugal

El María Francisca perdió parte de la mercancía por el fuerte oleaje. La Autoridad Portuaria señala que no existe riesgo medioambiental

El buque portacontenedores María Francisca, que navegaba con destino al puerto de Vigo, sufrió en la tarde de hoy un corrimiento de carga durante su travesía a la altura de la localidad portuguesa Aveiro debido al fuerte oleaje registrado en la zona. El movimiento brusco provocó la caída al mar de varios contenedores, según confirmó la Autoridad Portuaria.

El incidente se produjo cuando el barco ya se encontraba en la última parte de su ruta hacia Galicia. Pese a la pérdida de parte de la carga, la tripulación logró mantener la estabilidad del buque y continuar la navegación sin necesidad de asistencia externa. El María Francisca llegó finalmente a Vigo alrededor de las 21.30 horas, donde quedó atracado en el muelle transversal.

La Autoridad Portuaria señala que, tras una primera evaluación, no existe riesgo ambiental derivado del incidente. Los contenedores perdidos no transportaban mercancías peligrosas y el buque no parece presentar daños estructurales que puedan comprometer su seguridad o la del entorno. En su travesía por la ría ha sido asistido por el Pilot Two, el Helechosa y el Talavera, de los servicios de Prácticos del Puerto de Vigo.

El María Francisca es un buque de carga de 92 metros de eslora con bandera portuguesa. Fue construido en el año 2004.

Durante los próximos días se llevará a cabo la operativa de recolocación y aseguramiento de los contenedores que lleva, un proceso que a buen seguro requerirá maquinaria especializada y la intervención de equipos técnicos para garantizar que la carga quede estabilizada antes de continuar su ruta o proceder a su descarga.

Por motivos de seguridad, el acceso a la zona del muelle transversal permanece restringido, tanto para evitar interferencias en los trabajos como para proteger a los operarios que participarán en la maniobra. Desde el Puerto de Vigo advierten que este tipo de incidentes, aunque poco frecuentes, pueden producirse en condiciones de mar adversas y requieren protocolos estrictos para minimizar riesgos.

Fuente:lavozdegalicia.es

Oficiales de máquinas de la Marina Mercante denuncian su exclusión del congreso nacional del sector portuario

Exigen a Puertos del Estado que explique por qué se ha dejado a los profesionales fuera de un encuentro en el que se abordará el futuro del sector.

Axomaga, la asociación gallega de jefes y oficiales de máquinas de la Marina Mercante, denuncia la exclusión ya no solo de su asociación, sino también de su colegio oficial, el Comme (Colegio Oficial de la Marina Mercante), del que será el primer congreso nacional del sector portuario, que se celebrará en marzo en Valencia. Al entender del colectivo gallego, es «inconcebible» que se cuente con el sindicato UGT, que se convoque a la patronal de los navieros, Anave, y se deje fuera al Comme, pues los y las marinas mercantes son «pieza estratégica del comercio mundial y de la actividad portuaria», señalan. Por eso que «un encuentro que anuncia debates sobre cadena de valor, seguridad, gobernanza y sostenibilidad no puede construirse silenciando a quienes asumen a bordo la responsabilidad operativa y de seguridad de las maniobras y operaciones que hacen posible la actividad portuaria».

Desde Axomaga hacen responsable de esa «incomprensible» omisión al presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana y entienden que organizar un congreso nacional del sector portuario sin contar con los marinos mercantes, constituye un «gravísimo error» solo achacable «al desconocimiento del sector, lo que nos lleva a pensar que la gobernanza portuaria española presenta un grave problema estructural: la designación política de cargos que carecen de experiencia real en el sector; o lo que es peor, son cargos que se conceden alegremente a modo de puertas giratorias para pagar favores». En este sentido recuerdan que Santana, en su cargo de director general de la Marina Mercante, fue el que «firmó en su momento un convenio para la convalidación directa de las tarjetas profesionales a los marinos filipinos para poder incorporarse a la bandera española de nuestras navieras, dejando a los profesionales nacionales en casa y sin trabajo», aseguran.

Así, antes de llamar a rectificar y que se convoque al colegio y a la asociación, llaman a la reflexión sobre una serie de cuestiones, como quién gobernará los buques que empleen nuevos combustibles si no se cuenta con los marinos mercantes. O quién asumirá la responsabilidad operativa en sistemas cada vez más complejos si no se cuenta con los y las jefas de máquinas que son quienes realmente tienen conocimiento.

Así, llaman a Puertos del Estado a dar una explicación pública de qué criterios se han seguido para las invitaciones y de por qué se ha dejado fuera a la representación de los profesionales de la Marina Mercante y a los prácticos de puerto.

«Sin el trabajo y la responsabilidad de los y las marinos mercantes, la operativa portuaria y el propio sentido de los puertos quedarían vacíos de contenido, al faltar el elemento humano que hace posible que las mercancías se muevan con seguridad y continuidad entre países y continentes», concluyen.

Preocupación por la expedición de tarjetas profesionales a extranjeros

La preocupación por el desplazamiento de los profesionales formados en las escuelas de náutica y máquinas españolas por trabajadores de terceros países sin garantía de tener una formación equivalente es una de las preocupaciones que la directiva de Axomaga trasladó el pasado 10 de enero en una reunión que mantuvo con el PP dentro de la serie de encuentros que está agendando para abordar los principales retos del sector marítimo. Aquel es solo uno de ellos.

Tal y como ya habían expuesto a la Dirección General da la Marina Mercante y a la Dirección Xeral de Pesca de la Xunta, consideran que la estrategia marítima 2024-2050 debería vincular «inversión a emprego cualificado», recoger «prácticas remuneradas» y apostar por la «formación continua bonificada». Y también la específica, dado que la descarbonización va a requerir una actualización profesional, así como una evaluación del impacto sobre el empleo.

La reforma del registro especial de Canarias para que ondear bandera española sea competitivo y unificar en un único departamento «as competencias marítimas» —entre las que citan pesca, acuicultura, navegación, puertos, seguridad, protección ambiental o náutica de recreo— para agilizar la toma de decisiones son otras de las cuestiones que preocupan a Axomaga, que también llama la atención sobre la necesidad de emplear un lenguaje inclusivo para dar visibilidad a unas jefas y oficialas de máquinas que, aunque en minoría, también existen y van creciendo en número.

Fuente:lavozdegalicia.es

Prefectura Naval Argentina detecta pesquero extranjero Bao Feng en maniobras de pesca dentro del mar argentino.

Vulneración de soberanía, alerta inmediata y sumarios con el máximo peso de la Ley Federal de Pesca 24.922 dispusieron las autoridades nacionales.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 11 de enero de 2026. En una acción concreta de defensa del Mar Argentino, la Prefectura Naval Argentina (PNA) detectó la incursión de un buque pesquero extranjero dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) con comportamiento operativo compatible con maniobras, patrones cinéticos y velocidades de pesca. El episodio constituye una vulneración de la soberanía y de los derechos soberanos de la República Argentina sobre sus recursos vivos, un límite nacional que no admite ambigüedades en la irrevocable defensa de la Nación.

La detección fue posible mediante el Sistema Guardacostas, plataforma tecnológica que integra y correlaciona fuentes de información para vigilar movimientos, trazas y patrones de navegación. Sin embargo, el resultado no es solo tecnología, es vocación, profesionalismo y vigilancia permanente 24 horas los 365 días del año.

Por ello, se destaca de manera expresa la labor de todo el personal de la Central de Tráfico Marítimo y Monitoreo, cuya tarea sostenida convierte datos en evidencia, y evidencia en decisión operativa y política. Allí donde muchos solo ven puntos en una pantalla, el personal entrenado de la Central ve conductas, intenciones y riesgo para el interés nacional.

Bajo la conducción del Director General, el experimentado y recientemente ascendido a Prefecto General Néstor Kiferling y un grupo de trabajo excelso, se ordenó la consolidación inmediata de los registros, el resguardo de la información técnica y la elaboración de los informes necesarios para sustentar las actuaciones. En paralelo, se informó alSubsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla, quien, advertido de la situación, actuó de inmediato y sin dudarlo, elevando el caso a sus superiores en la faceta política; desde allí, ya se habría puesto en conocimiento a la Embajada de la República Popular China a pesar de la bandera de conveniencia que posee la embarcación.

El buque identificado es el pesquero “Bao Feng, de bandera de Vanuatu, detectado ingresando a la ZEEA el 10 de enero en horas de la tarde. Permaneció dentro del área aproximadamente una hora y media, registrando velocidades inferiores a 4 nudos y tramos sostenidos entre 2,5 y 3,5 nudos, rango operativo típicamente asociado a maniobras de pesca por arrastre. De acuerdo con los registros operativos, el buque vulneró la ZEEA entre las 16:42 y las 18:19 (hora Argentina, UTC -3).

Conforme a la normativa pesquera argentina, estos elementos configuran presunción de actividad pesquera, por lo que la incursión se encuadra como presunta infracción al Régimen Federal de Pesca – Ley N.° 24.922. En consecuencia, se iniciaron los sumarios de rigor con el mayor peso del régimen sancionatorio, el cual prevé sanciones de alto costo y medidas administrativas orientadas a desalentar de forma efectiva este tipo de conductas. La decisión de avanzar con las actuaciones busca dejar un mensaje inequívoco, la ZEEA se respeta.

La depredación no es “un incidente”; es una amenaza directa al patrimonio biológico y económico del país, y cada vulneración exige respuesta, prueba y sanción. El caso adquiere mayor relevancia por tratarse de un buque (nuevo) que recién comienza a operar aguas afuera de la ZEEA, en el área FAO 41, dejando desde su inicio un precedente negativo asociado a una maniobra incompatible con el respeto a la jurisdicción argentina.

En cuanto a los detalles técnicos y de registro que permiten dimensionar el perfil operativo del buque, se trata del Bao Feng, identificado internacionalmente con IMO 11207541, MMSI 5773170002 y señal distintiva YJQR2, un buque pesquero de operación arrastrera construido en 2025, de 58 metros de eslora y 12 metros de manga, con 1.382 toneladas de arqueo bruto (GT) y 703 toneladas de peso muerto (DWT).

Figura vinculado administrativamente a Ever Fast Ltd / Ever Fast Pte. Ltd, con sede en Port Vila, Vanuatu, esquema bajo el cual se inscribe en el circuito de bandera de conveniencia. Conforme a la información aportada, el buque se encuentra asociado operativamente a capital y operación de origen chino, consignándose como empresa matriz/operadora a Shandong Shengrun Shipping Co., Ltd. (con referencias también a Tianjin Shengrun Shipping). En materia de propulsión, se consigna motor principal diésel marino de fabricación china, identificado en línea Weichai / Guangzhou Diesel, con potencia de 3.000 HP y velocidad máxima de servicio aproximada de 12 nudos, configuración consistente con unidades modernas preparadas para campañas sostenidas en el Atlántico Sudoccidental.

Este episodio no es solamente un registro técnico ni una coordenada en un mapa. Es el recordatorio de que la soberanía también se ejerce en silencio, con guardias que no se ven, pantallas que no descansan, operadores que sostienen la concentración cuando nadie mira, una preparación profesional que pasa de generaciones bajo un mismo umbral impuesto por la superioridad bajo el espíritu del Director General de Seguridad y Director de Tráfico Marítimo Fluvial y Lacustre, Prefecto General Carlos Alfredo Villarreal y una cadena institucional que responde cuando el país lo necesita.

La Prefectura Naval Argentina en cada evento, reafirma su compromiso con la custodia del Mar Argentino, la protección de los recursos pesqueros y la defensa irrestricta de la jurisdicción nacional, destacando el desempeño de la Central de Tráfico Marítimo y Monitoreo y la conducción de sus autoridades, cuya intervención permitió activar el Estado en su totalidad: lo operativo, lo administrativo, lo legal y lo diplomático, ante un hecho que no puede naturalizarse.

Fuente:pescare.com.ar

Cuando el AIS engaña: los límites del monitoreo remoto contra la pesca ilegal

La tecnología basada en datos del Sistema de Identificación Automática (AIS) es una herramienta clave para el seguimiento y control de la actividad pesquera en el mar. Bien utilizada, mejora la vigilancia, pero no todo es como estas plataformas muestran ni como “expertos de escritorio” interpretan la información. Conocer sus limitaciones e imprecisiones resulta esencial.

Si se parte de un escenario inicial erróneo o de causales incorrectas respecto de una problemática, será poco probable arribar a una solución eficiente. Ello aplica perfectamente a la actividad delictiva en el mar y constituye un principio muy importante a tener en cuenta cuando un investigador se encuentra ante un escritorio y detrás de una pantalla de computadora, mirando y analizando la información que brindan estas plataformas de monitoreo.

Saber interpretar lo que éstas nos muestran, analizar y entender la calidad y pertinencia de la información, y procurar el contraste con la realidad es algo que requiere de expertise y capacidad de validación y contextualización. Algo que con frecuencia escasea, se subvalora o poco importa, fundamentalmente cuando lo que se quiere mostrar responde más a intereses que a la búsqueda de la verdad con el rigor científico necesario en una investigación.

Parafraseado a Francisco Blaha, especialista en temas pesqueros y experto en validar hipótesis y proporcionar filtros operativos a estos análisis de escritorio a distancia, “centrar la solución a los problemas en torno a la actividad pesquera en el mar en una sola herramienta, como el AIS, conlleva el riesgo de elevar excesivamente las expectativas sobre lo que esta tecnología puede ofrecer”.

Blaha afirma que, si se ajustan las hipótesis e indicadores que utilizan estas plataformas y, cuanto mejor sea la verificación sobre el terreno de la metodología empleada, más fiables serán los resultados y mejor la herramienta a utilizar, lo que aportará cifras más realistas sobre los problemas.

Vale la pena explorar el blog de Francisco Blaha, que cuenta con más de una década de existencia, donde se pueden encontrar sus aportes a la conservación y administración sustentable de las pesquerías, al monitoreo y control, al trabajo decente a bordo de los buques pesqueros y a la visión práctica – operativa de la actividad, esa que hace su óptica especial y diferente y, para mí en particular, más atractiva e interesante.

Las plataformas de monitoreo de actividades pesqueras no sólo muestran información actual e histórica respecto de la identificación y dinámica de los buques, sino que, además, dan cuenta de las presuntas actividades que éstos desarrollan (eventos), tales como pesca, transbordos, encuentros, navegación, fondeo, ingreso o salida de puertos, apagado de AIS y esfuerzo pesquero, entre otros.

Para eso emplean una metodología, indicadores, datos de entrenamiento y algoritmos que les permiten definir, en muchos casos con ayuda de inteligencia artificial, tales actividades. Es decir, su aporte al control e investigación es muy importante, pero no por ello es determinante para la comprensión de todo lo que realmente sucede en torno a la actividad, ni para abordar sin margen de error formas de crimen marítimo como la pesca ilegal.

No resulta determinante porque esa información que muestran debe no solo validarse sobre el terreno sino además contextualizarse a nivel local, y para eso se necesita un conocimiento real de la actividad y la consulta a sus principales actores. Es en este contexto donde aparece la figura de lo que algunos llaman “expertos de escritorio” y, con ellos, ese binomio plataforma-experto, que puede ser muy bueno, pero también puede resultar nefasto.

El resultado de la conjunción plataforma-experto dependerá en gran medida de la capacidad de este último para interpretar y contextualizar la información que obtiene de la plataforma, del conocimiento de las fuentes y algoritmos que ésta utiliza, del conocimiento y experiencia respecto de la actividad investigada y de la posibilidad de interactuar con los actores principales que puedan validar lo interpretado a partir de fuentes primarias.

Errores usualmente detectados en estos análisis “de escritorio”

Escasos investigadores validan sus suposiciones con los datos hidrometeorológicos correspondientes al evento que están analizando. Blaha señala que cualquier persona que haya pasado tiempo en un barco sabe que el “clima es el rey en el mar” y que lo que el barco podrá hacer dependerá de las condiciones del mar. No siempre que un barco mantiene casi la misma posición un par de días está cometiendo alguna actividad ilegal, ya que es muy posible que al superponer al AIS los datos hidrometeorológicos, se compruebe que en realidad está capeando con 50 nudos de viento y olas enormes, donde más que una actividad ilegal, solo está tratando de sobrevivir o asegurar las condiciones del buque y su tripulación.

Asociar directamente el ingreso a puerto de un buque pesquero o un buque frigorífico de apoyo a la pesca como un arribo para descargar capturas, sin considerar que también puede hacerlo para recibir cualquier otro tipo de servicios y prescindiendo de requerir información a las autoridades portuarias que confirme o descarte esa presunción. Por ejemplo, hay flotas como la china, que operan en la Milla 201, que transbordan sus productos en alta mar y prácticamente nunca los descargan en puerto.

Considerar el encuentro de un buque pesquero con otro o con un buque de carga como un transbordo de capturas, cuando hay muchas otras razones operativas para tener encuentros en el mar, como la provisión de víveres, carnada, combustible, repuestos, artes de pesca, cambios de tripulación y todo lo que se nos pueda ocurrir. Analizar la duración del encuentro puede ser de gran ayuda para identificar el motivo.

Induce a errores graves dar por sentados los límites que las plataformas de monitoreo presentan para los espacios marítimos de los Estados ribereños sin verificar que éstos se correspondan con los oficiales.  La experiencia comparativa para varias Zonas Económicas Exclusivas (ZEEs) de América del Sur demuestra que los límites que emplean algunas de estas plataformas presentan divergencias respecto de los oficiales, lo que con frecuencia hace ver como maniobras de pesca ilegal lo que en realidad ocurre fuera de las aguas jurisdiccionales.

Esto sucedió durante años con los límites de Marine Regions que emplea Global Fishing Watch (GFW) para la ZEE de Argentina, extendiéndola en el área del Agujero Azul hasta 4,4 millas náuticas sobre alta mar. Esta divergencia existe también en el límite de la ZEE de Uruguay en su lateral con Brasil, sin corrección a la fecha.

Asociar inequívocamente a pesca ilegal el ingreso de un buque a un área en la cual no está autorizado a operar, sin analizar si su dinámica y el patrón de su derrota son compatibles con actividades de pesca para ese tipo de buque, no reconociendo así el derecho internacional de libre navegación que los asiste.

Otro problema detectado en estudios que cuentan arribos a puertos mediante AIS radica en que algoritmos mal entrenados pueden considerar cual si fueran nuevos arribos movimientos entre zonas de fondeo, de éstas a puerto y viceversa, aumentando exponencialmente su cantidad. Este problema ha podido observarse en estudios sobre arribos de cargueros de pescado al puerto de Montevideo.

Induce también a errores analizar aparentes maniobras de pesca a partir de posiciones de AIS sin tener en cuenta el tipo de buque. Ya que, según las artes de pesca que emplea una nave, será diferente la velocidad, el patrón de pesca, la profundidad y características de la zona de operaciones e incluso, en algunos casos, el momento del día en que la actividad ocurra para asociarlo con una actividad compatible con la pesca para ese tipo de buque.

Asociar directamente al apagado de AIS con una actividad ilegal sin considerar que no todos los buques pesqueros están obligados a llevar ese dispositivo o mantenerlo encendido por sus Estados de bandera, en quienes la normativa internacional delega esta exigencia, o que existen motivos de competencia comercial para hacerlo. A ello se suma el no tener en cuenta que muchos Estados costeros, como Argentina a través del Sistema Guardacostas, y diversas plataformas de control de actividades pesqueras poseen la capacidad de detectarlos a través de imágenes satelitales, de manera independiente a su emisión AIS.

Por último, algunos algoritmos de aprendizaje automático de estas plataformas infieren erróneamente como pesca actividades que para un experto no se corresponden a ese tipo de maniobras para un determinado arte de pesca. Dichos errores contribuyen a magnificar el esfuerzo pesquero.

En conclusión, el análisis de la información que brindan las plataformas de monitoreo de actividades pesqueras no debe ser realizado desconociendo el contexto.

Algunas tendencias que muestran los analistas, como por ejemplo cambios de puertos de servicios de las flotas de pesca en aguas distantes por controles más rigurosos o por el contrario más laxos, analizadas en contexto pueden deberse simplemente a variaciones anuales en los recursos de las pesquerías o a razones comerciales o logísticas, como sucedió con el colapso del Dique Tsakos en el puerto de Montevideo en diciembre de 2022, que obligó a buques pesqueros que operan en la Milla 201 a buscar inicialmente una alternativa para realizar reparaciones en puertos del sur de Brasil.

Con un buen uso, interpretación y contextualización de la información, la combinación de la información de estas plataformas y el trabajo de los expertos e investigadores para el seguimiento y control de las actividades pesqueras resulta de enorme utilidad. Pero si esta combinación no funciona, la distorsión respecto de lo que se produce en la realidad puede ser tal que perjudique la búsqueda de soluciones, sobre todo cuando dicha información es tomada por los niveles decisores.

Con este artículo no se pretende criticar a las plataformas de monitoreo ni el trabajo de los expertos o investigadores; por el contrario, se valora enormemente el aporte de información y trabajo. Simplemente se intenta dar cuenta de los riesgos que representa trabajar con esta tecnología fuera de contexto y sin el expertise necesario.

Fuente:revistapuerto.com.ar

Las cofradías deciden hoy si amarran contra los nuevos controles de la pesca

«Se non sabedes que é a pesca, dimitide», rezaba uno de los carteles en la concentración de cientos de pescadores del 12 de enero, en Cambados, que encabezó la rebelión contra los nuevos controles.

El ministerio adelanta al lunes la reunión en la que la flota espera soluciones.

Parar ya, amarrando los barcos desde el jueves o el viernes, o esperar a ver qué soluciones ofrece el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en la reunión con la flota y las comunidades autónomas, convocada inicialmente el 22 en Madrid, pero adelantada al lunes 19. Coincidiendo con ese encuentro, pescadores españoles también barajan concentrarse ante la sede delministerio. Son las propuestas de movilización contra los nuevos controles de la flota, decididas en la noche del lunes por la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores. Prevé concretarlas hoy mismo, cuando pondrá sobre la mesa los resultados de la consulta en los distintospuertos.

Después de la concentración de pescadores de varios puertos gallegos el lunes en Cambados, de los amarres de esos barcos y de las flotas andaluzas de Ayamonte e Isla Cristina, y con elsector en pie de guerra, preparando protestas, públicamente laúnica reacción del ministerio que ha trascendido ha sido la de adelantar tres días el encuentro en el que se espera que exponga su posición. En el momento de elaborar esta información, Pesca no había respondido a las preguntas sobre posibles soluciones a las reivindicaciones de las cofradías.

Compás de espera, por tanto, para conocer qué decidirán ahora que han visto que se han hecho realidad obligaciones previstas desde finales del 2023, cuando entró en vigor el Reglamento de Control de la Pesca de la UE. Hace dos años que es público que, desde este 10 de enero, la flota entre 12 y 15 metros debe declarar sus capturas con el diario electrónico, en el que esos barcos y los de más eslora tienen que anotar ahora todos los peces, sea cuál sea su peso, registrándolos lance a lance. También han de comunicar horas antes de entrar a puerto cuántas capturas llevan a bordo y registrar los aparejos que pierdan en el mar.

«Hai moitísimo malestar»

«Hai moitísimo malestar e moitísima preocupación», recalca Basilio Otero, presidente de los pósitos españoles. Para la mayoría de la flota de bajura, «é imposible» calcular el peso de todos los peces con un margen de error del 20 % —si una especie no pasa de 100 kilos—, así como que los barcos que faenan a poco más de una hora de distancia del puerto registren dos horas y media antes de entrar sus capturas con la precisión requerida. Por cada equivocación o incumplimiento pueden ser sancionados con 3.000 euros.

Por los numerosos contactos que ha mantenido con el ministerio urgiendo soluciones a las demandas de la flota, Basilio Otero tiene constancia de que Pesca «vai presentar alegacións, enviar a Bruxelas un escrito de protesta pola imposibilidade de cumprimento destas normas».

Que «Madrid reaccione» para atender las reivindicaciones de la flota es lo que pidió Marta Villaverde, conselleira de Mar, ayer desde Moaña, según recoge Europa Press. Abogó por que «las normas se adapten para que dejen seguir trabajando al sector del mar». Desde Andalucía, Fernández-Pacheco, consejero de Pesca en esa comunidad, anunció alegaciones para intentar «revertir» por nuevos controles que «vienen a burocratizar aún más, si cabe», la pesca.

«Pedir a alta como adiviños»

«Cambiamos de oficio, imos pedir a alta en Facenda como adiviños». Javier Sánchez, patrón y armador de un barco de entre 12 y 15 metros que ahora cubre el diario electrónico, cree que solo así podrían no equivocarse al anotar cuántos peces han pescado y cuánto pesan antes de acabar la faena. Desde A Mariña lucense, lamenta «o absurdo de ter que facer oito declaracións ao día, un perigo porque non podo estar co ordenador ao mesmo tempo que levo o barco e pesco».

«Descoñecemento manifesto»

«É surrealista, un descoñecemento manifesto de como é a flota e de como traballa e das súas peculiaridades. É como lexislar para coches e aplicarllo ás bicicletas», explica José Manuel Rosas, patrón mayor de Bueu y presidente de la Federación de Confrarías de Pontevedra. En declaraciones a Marcos Gago, redactor de La Voz en Pontevedra, cree que estos controles multiplican los riesgos «Nós estamos dispostos a estar xeolocalizados e tamén a comunicar antes de botar a primeira caixa en terra o que temos», pero «esta barbaridade de oito comunicacións, máis esperar dúas horas e media para entrar en porto, é inasumible».

Fuente:lavozdegalicia.es

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