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Puestos a preguntar..el Capitán, al parecer, recogió documentación y se la entregó a la Guardia Civil…

Entregó la copia de seguridad de la Caja Negra/RDT ?

La extraña carga del buque ruso hundido frente a Cartagena levanta sospechas en la Armada española.

Accidente o atentadodo

La Guardia
Civil ha entregado en el juzgado de guardia el listado completo de
tripulantes, pero no investiga el caso como ataque terrorista

https://www.youtube.com/shorts/7qCxrMYMK0s

Imágenes del hundimiento del buque ruso ‘Ursa Major’ en el mar Mediterráneo.

Embarcar dos grúas portuarias de gran tamaño en San Petersburgo para llevarlas hasta Vladivostok, o sea, a través de miles de millas náuticas, desde una punta de Eurasia hasta la otra, cuando es más fácil, barato y lógico montar -o edificar- las grúas in situ que transportarlas… La versión oficial que ha trascendido sobre la carga y el destino del carguero ruso Ursa Major, hundido el pasado día 23 en el Mediterráneo a 62 millas de Águilas (Murcia), ha levantado suspicacias entre las fuentes de la Armada consultadas por este diario, que siguen con total escepticismo el siniestro.

En principio, el Ursa Major llevaba desde el puerto báltico hasta el puerto siberiano, desde el Atlántico hasta el Pacífico, dos escotillas de cubierta para el reactor de un rompehielos nuclear que se construye en los astilleros de Vladivostok, y también las mencionadas grúas de gran tamaño que se utilizan para las estibas de material pesado en los muelles.

La carga del Ursa Major reposa ya en el fondo del Mediterráneo, a medio camino entre España y Argelia, y no ha trascendido otra versión de los 14 tripulantes que Salvamento Marítimo llevó a Cartagena: el destino, sostiene la versión rusa, era Vladivostok, donde debían arribar el 22 de enero.

De Siria a África

Expertos altos oficiales de la Armada creen que eso es solo parte de la verdad, una versión que puede ser cierta para las escotillas del rompehielos, pero no tanto para la grúas. Una primera especulación sobre su verdadero destino, y también con origen entre militares españoles, cundió en Navidad: las grúas podían ir a Siria, donde Rusia intentaría recuperar material militar tras la caída del régimen de Al Assad y la paulatina pérdida de control sobre su base naval de Tartus.

Ahora, en la suspicacia de las fuentes consultadas no se valora ese destino para las grúas, sino otro más cercano a España: la base naval libia de Tobruk. Sin poder contar con Tartus, a Rusia le quedan dos muelles navales en el continente africano, pero solo Tobruk está en el Mediterráneo: el otro, Port Sudán, está en el mar Rojo. Los dos puertos son ahora enclaves de referencia para el apoyo logístico a la presencia rusa en la mitad norte del continente africano, un inmenso territorio donde el Kremlin mantiene bases aéreas en Libia , República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Níger, Burkina Faso y Mali.

Vía de agua incontrolable

El carguero ruso lleva cuatro días hundido sin que acerca del siniestro se imponga aún otra certeza que la más básica: el Ursa Major sufrió «una vía de agua incontrolable bajo la línea de flotación en popa estribor», como lo resume una de las fuentes consultadas en la Armada. Si fue después de una, dos o tres explosiones en la sala de máquinas o en sus proximidades es un asunto que toca esclarecer a Moscú.

La firma rusa SK-Yug, propietaria del buque y suministradora de la industria rusa de defensa, ha denunciado el siniestro como atentado terrotista. Esa versión es puesta en cuarentena en España atendiendo al hecho de que, en guerra contra Ucrania, el Kremlin y su órbita suele achacar a su enemigo todo hecho susceptible de ser utilizado como propaganda bélica, independientemente de su veracidad.

El hundimiento tuvo lugar en área de rescate que corresponde a España, pero en aguas que son internacionales, y no de soberanía española. Por esa ubicación, la marina de guerra rusa invocó el Derecho del Mar -recogido en la convención de Naciones Unidas UNCLOS- para hacerse cargo del rescate. Este ya quedó a cargo de unidades navales rusas que seguían al carguero, si bien, en la medianoche del 23 de diciembre al 24, la Salvamar Draco había evacuado ya a 14 de los 16 tripulantes del barco; a los dos restantes se les da por muertos.

Sin evidencias de atentado

Fuentes de Interior señalan que no hay nada en el informe de Salvamento Marítimo que apuntale la tesis del ataque contra el carguero. Tampoco se hace mención a agresión alguna en el informe del patrullero de la clase Serviola que la Armada había enviado para seguir a la comitiva rusa a su paso por aguas de interés para España, aseguran en la Armada.

La Guardia Civil no investiga un caso de terrorismo en el siniestro del carguero ruso, aclaran fuentes del instituto armado. De hecho, no realiza pesquisas sobre el hundimiento pues, al producirse en aguas internacionales, no son competencia de las Fuerzas de Seguridad españolas sino del país que abandera la embarcación, o sea, Rusia.

La Guardia Civil sí ha abierto diligencias de prevención y las ha puesto a disposición del juzgado que estaba de guardia en Cartagena. Los agentes españoles han trasladado a la autodidad judicial el listado de tripulantes que ha proporcionado el capitán del barco, la filiación y documentación completa de los 14 que llegaron a puerto en España y recibieron una primera ayuda de la Cruz Roja. Ese listado se proporciona al juez por si lo pide en alguna requisitoria algún juzgado extranjero.

El listado, no obstante, tiene también interés para la inteligencia militar que se comparte en la OTAN: se trata de una tripulación de confianza de la marina rusa, que estaba a cargo de un porte de material militar por aguas de gran importancia para el despliegue del Kremlin en África.

Fuente:laopiniondemurcia.es

El buque ruso hundido frente a Cartagena tenía un agujero «de 50 por 50» en el casco, según su armador.

Regresan a Moscú los catorce tripulantes del carguero del ejército de Putin que naufragó tras «tres explosiones»

Un marino sigue desde un patrullero portugués al ‘Ursa Major’ al pasar por las costas de este país la semana pasada.

Las autoridades rusas perseveran en la hipótesis de que el hundimiento del carguero ‘Ursa Major’, el lunes, a 62 millas de Cartagena, fue un «acto terrorista». Los portavoces de la compañía propietaria del barco, Oboronlogistika, que depende del Ministerio de Defensa de aquel país, informaron este jueves a medios de Moscú de que los tripulantes encontraron en el casco un agujero de «50 centímetros por 50 centímetros» en la primera inspección de urgencia realizada tras las tres explosiones ocurridas, según los náufragos, cuando navegaban en aguas internacionales entre España y Argelia.

Medios como el periódico ‘Gazeta’ informaron de que el agujero fue localizado a un nivel de entre «15-30 centímetros por encima de la línea de flotación». Y señalaron que los bordes de la perforación se encontraban rasgados hacia dentro, dejando fragmentos del casco sobre la cubierta principal, lo que daría lugar a la teoría de que hubo una explosión desde fuera hacia dentro del barco. Todos estos detalles comunicados por el capitán del carguero a los responsables de su empresa serían conocidos también por las autoridades marítimas españolas. Aunque estas intentan que por ahora no trasciendan detalles de la investigación para evitar tensiones diplomáticas con la Federación Rusa.

La empresa propietaria del barco insiste en que había un boquete hacia popa, a pocos centímetros de la línea de flotación

Oboronlogistika sostiene que las tres explosiones en el ‘Ursa Major’ ocurrieron de forma consecutiva a las 12.50 horas del lunes 23 de diciembre, en el lado de estribor más cercano a popa, lo que originó el balanceo de la nave y una vía de agua que terminó por hundirla diez horas más tarde. En su auxilio acudieron otros mercantes que navegan por esa importante ruta comercial, que recogieron a catorce de sus dieciséis tripulantes. Otros dos están desaparecidos. También llegaron el buque de salvamento y rescate ‘Clara Campoamor’, desplazado desde Cartagena, y el patrullero de la Armada ‘Serviola’, que realizaba labores de vigilancia en esas aguas.

Antes del hundimiento, apareció un buque militar ruso que, en virtud de un convenio internacional, solicitó a los rescatadores españoles hacerse cargo del mercante. Los náufragos llegaron esa misma noche en una lancha de Salvamento Marítimo a Cartagena, donde fueron identificados y declararon ante el capitán marítimo, que tiene abierta una investigación. Este jueves dejaron el hotel donde estuvieron hospedados desde entonces y viajaron hasta Madrid con autorización de la embajada rusa y de las autoridades españolas para su repatriación.

Navegaba con el ‘Sparta’

El carguero había partido de San Petersburgo hacía unas semanas y se dirigía por la ruta del Mediterráneo hacia el puerto de Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia con dos grúas portuarias, piezas para un nuevo buque rompehielos y unos 150 contenedores que, según su capitán, iban vacíos. Sin embargo, al inicio del viaje también figuraba como puerto de escala el de Tartús, en Siria, por donde Rusia trata de evacuar tropas y material tras la caída del presidente Bashar al Asad, aliado de Moscú.

Hacia la ciudad egipcia de Puerto Said se dirige otro buque de la misma compañía logística de las fuerzas armadas rusas que navegaba cerca del ‘Ursa Major’ antes del hundimiento y que no acudió al rescate. Se trata del mercante ‘Sparta’, que este jueves pasaba frente a las costas tunecinas.

El barco siniestrado está posado en el lecho marino, a 2.500 metros de profundidad. Salvamento Marítimo realiza patrullas aéreas por esa zona del Mediterráneo por si el mar devuelve los cuerpos de los desaparecidos o hay vertidos. Fuentes marítimas creen que las autoridades de Moscú dejarán pasar un tiempo antes de desplazar a la zona un buque con robots de exploración submarina con el fin de obtener información que permita cerrar la investigación penal abierta tras el incidente, así como buscar dentro del barco a los dos tripulantes que faltan.

El ‘Ursa Major’ se halla posado a 2.500 metros de profundidad en un lugar donde pueden llegar robots submarinos

El ‘Ursa Major’ era un carguero utilizado habitualmente por el ejército ruso para desplazar por el Mediterráneo material militar y logístico tras el cierre del acceso al Mar Negro a barcos militares de ese país como consecuencia de la ocupación de Ucrania. Navegaba casi siempre con otros mercantes similares y escoltados a poca distancia por navíos de su misma bandera. Los países OTAN, entre ellos España, hacen seguimiento a estos convoyes mediante satélites, buques de superficie y submarinos cuando entran en aguas de su interés.

En este caso, los especialistas consultados por medios rusos apuntan como origen del «atentado cuidadosamente planeado» intereses por detener los avances rusos en el control de la navegación en el Ártico.

Fuente:laverdad.es

Alertan por la posible desaparición de la Marina Mercante: «Sería la estocada final»

La intención del Gobierno pone en peligro 20 mil puestos de trabajo. «Quieren dejar un país devastado», advierten desde el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo.

El secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo, Mariano Moreno, cuestionó la intención del Gobierno de reformar la Ley de Cabotaje para permitir que trabajos locales sean realizados por barcos extranjeros, utilizando tripulación y mano de obra de otros países. “Lo primero que se pierde es la soberanía”, lamentó Moreno, que además salió al cruce de las declaraciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien en un canal de streaming dijo que el cabotaje en Argentina «tiene costos altísimos” y que la Marina Mercante «no existe».

“Argentina es la octava geografía del mundo. Tenemos un historial marítimo y fluvial de más de 6 mil kilómetros de extensión. Prácticamente en el ámbito fluvial donde transcurre la hidrovía Paraná no tenemos marina mercante. Y en el ámbito de ultramar tenemos una flota que alcanza los 46 barcos aproximadamente, en su mayoría transportadores de combustible, algunos portacontenedores, de los cuales alrededor de 24 tienen bandera nacional y los restantes tienen otra bandera, pero el tratamiento para con todas las obligaciones es como si tuvieran bandera nacional”, explicó el dirigente en diálogo con la 750.

En este contexto, Moreno también señaló que si el país pierde la Marina Mercante se perderían “20 mil puestos de trabajo” de manera directa e indirecta, aunque recordó la desaparición de los astilleros durante la experiencia menemista de los años 90, cuando quedaron «prácticamente destruidos”.

“Si hoy llega a salir ese decreto que anda dando vueltas, es la estocada final y le estaremos dando la espalda nuevamente al río y al mar a un país que tiene que considerarse alguna vez como marítimo y fluvial”, advirtió el secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo.

“Lo que va a suceder es que van a pauperizar esas fuentes de trabajo. Hoy tenemos un modelo de Gobierno que necesita cada vez más pobres. Quieren dejar un país devastado, sin derechos laborales. Los proyectos son para destruir las industrias y entre ellas está la marina mercante nacional”, cerró.

Fuente:pagina12.com.ar

El barco ruso hundido cerca de Cartagena sufrió un «acto terrorista», según la empresa propietaria.

El carguero, que naufragó tras una explosión en la zona de máquinas, trabajaba para el ejército de Putin y estaba siendo seguido por los países de la OTAN

La tripulación rusa del carguero ‘Ursa Major’ que naufragó este lunes frente a Cartagena, a su llegada a puerto.

Oboronlogistics, la empresa propietaria del barco hundido a 62 millas náuticas de Cartagena el pasado lunes, aseguró este miércoles que el naufragio se debió a «un acto terrorista». Así lo recogió la agencia de noticias rusa RIA, de la que se han hecho eco medios internacionales. La compañía SK-Yug, filial de la logística Oboronlogistics, comunicó el 20 de diciembre que el ‘Ursa Major’, el carguero que naufragó este lunes a 62 millas náuticas de la costa de Cartagena, transportaba a Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia, grúas portuarias de 380 toneladas cada una para la ampliación del puerto, así como piezas para buques rompehielos. Pero previamente había señalado que su destino era el puerto sirio de Tartous, utilizado por Rusia en la evacuación de sus tropas en aquel país.

Oboronlogistics, la propietaria de la embarcación, se define en su web como parte de la estructura del complejo de construcción militar del Ministerio de Defensa e informa de que su principal objetivo es garantizar las necesidades de las fuerzas armadas rusas «relacionadas con el transporte, almacenamiento y producción de bienes militares y de propósitos especiales».

En los últimos años, el ‘Ursa Major’ ha hecho varias
veces la misma ruta del Mediterráneo junto con otros barcos mercantes
rusos de similares cometidos y algunos oceanográficos considerados por
la OTAN buques de inteligencia, o espías, puesto que en sus tránsitos
intentan mapear infraestructuras submarinas como oleoductos y cables de
comunicaciones.

Por eso van siempre acompañados a cierta distancia por
barcos militares rusos en sus tránsitos por el Atlántico y Mediterráneo.
E igualmente también los monitorizan y siguen muy de cerca buques
militares de los países aliados por cuyas aguas de interés navegan.
También existe un control desde el Covam de la Fuerza de Acción Marítima
de la Armada, que tiene su cuartel general en Cartagena y forma parte
del Mando de Operaciones del Ministerio de Defensa. En el momento del
accidente, estaba en la zona el patrullero ‘Serviola’, de la Fuerza de
Acción Marítima.

Catorce tripulantes rescatados

De las dieciséis personas que conformaban la tripulación se pudo rescatar este lunes a catorce, que fueron trasladadas al puerto de Cartagena por Salvamento Marítimo. Según fuentes de la Delegación del Gobierno consultadas por este periódico, el mercante habría sufrido una explosión en máquinas, quedando escorado a las 12.30 horas de este lunes, lo que obligó a señalizar la zona por el peligro para la navegación.

Desde el centro de Salvamento de la zona marítima de Cartagena, siguiendo el protocolo internacional, se le indicó al barco más próximo, el mercante ‘Oslo Carrier III’, que se dirigiera a las inmediaciones del ‘Ursa Major’ para ver qué había sucedido. Este barco comprobó que el mercante había sufrido una explosión en la zona de máquinas y transmitió la situación a Salvamento Marítimo que puso en marcha el operativo de rescate para evacuar a los tripulantes ante el riesgo de permanecer a bordo del buque.

En este sentido, se movilizó a la ‘Salvamar Draco’ de Salvamento Marítimo y al buque ‘Clara Campoamor’ para evacuar a la tripulación de un mercante ruso, desplazándose también hasta el lugar la patrullera ‘Serviola’ de la Armada española, escoltando al buque de Salvamento.

Catorce miembros de la tripulación fueron evacuados y no fueron localizadas dos personas de los 16 tripulantes que se encontraban a bordo del buque ruso. A la zona también se desplazó un barco de la Armada rusa, que solicitó hacerse cargo de la operación de salvamento, amparándose en el convenio UNCLOS (Convención de las Naciones sobre el Derecho del Mar), al que se le transfirió el control de los trabajos de rescate. Este acuerdo recoge que un barco de su bandera, si no está en aguas jurisdiccionales, se pueda hacer cargo del salvamento de otro barco de su país.

El personal evacuado llegó a medianoche al Puerto de Cartagena y fue atendido inicialmente por los equipos sanitarios y profesionales de Cruz Roja. Una vez en tierra la empresa consignataria del barco se ha hecho cargo de ellos hasta que el consulado y la embajada los repatríe a su país de origen. En estos momentos se encuentran alojados en el hotel Los Habaneros de Cartagena. Están en calidad de náufragos, según el derecho internacional.

El buque ‘Ursa Major’, de bandera rusa, partió de San Petersburgo hace doce días y se encontraba en ruta hacia el puerto de Vladivostok, donde tenía previsto llegar el 22 de enero. Es un buque de carga general tenía 15 años de antigüedad, construido en 2009, que navegó bajo la bandera de Antigua y Barbuda, entre otras. Iba cargado solo con grúas y puertas para la construcción de un rompehielos en Vladivostok.

Sobre las 22 horas de este lunes el buque ruso se hundió definitivamente. En la zona permanece el ‘Clara Campoamor’, a fin de controlar cualquier posible episodio de contaminación marina que pudiera producirse. El barco de la armada rusa abandonó la zona esta madrugada. Este martes por la mañana también se han realizado batidas aéreas para comprobar que en la zona no quedan restos que puedan perjudicar a la navegación, según fuentes de Capitanía Marítima.

Naufragio «URSA Major».

Convenio UNCLOS.

Fuente:laverdad.es

El ferry «Ciudad de Ibiza» de Naviera Armas Trasmediterránea colisiona con un muelle del puerto de Las Palmas

El buque ha sufrido daños en su casco, pero no se han registrado heridos ni vertidos de combustible.

El ferry “Ciudad de Ibiza”, operado por la naviera Armas-Trasmediterránea, ha colisionado esta mañana contra el Muelle Cristóbal Colón en el Puerto de Las Palmas mientras realizaba maniobras de atraque. El incidente ha tenido lugar debido a un fuerte golpe de viento que ha desviado la embarcación hacia la alineación Juan Sebastián El Cano, provocando que el buque perdiera el control y terminara impactando contra el muelle.

El siniestro, que se ha producido durante una operación de remolque de cambio de dique, no ha dejado heridos ni ha ocasionado vertidos de combustible, según han confirmado la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) y la naviera Armas-Trasmediterránea. Ambas entidades han asegurado que no existe ningún riesgo para la tripulación, la embarcación ni el medio marino, ya que el daño en el casco se ha producido por encima de la línea de flotación.

Beatriz Calzada, presidenta de la APLP, ha explicado que la colisión fue provocada por un golpe de viento que desvió la embarcación, lo que llevó al ferry a perder el control. La operación de atraque estaba siendo supervisada por un práctico del puerto con el apoyo de remolcadores externos, siguiendo los procedimientos establecidos para estas maniobras.

En el momento del incidente, el ferry
“Ciudad de Ibiza” no transportaba pasajeros ni carga, lo que facilitó la
intervención de los equipos de asistencia. Fuentes de la naviera
Armas-Trasmediterránea han aclarado que no se ha producido ninguna
incidencia técnica que pudiera haber causado el accidente, descartando
cualquier fallo mecánico en la embarcación. Desde la compañía han
señalado que el buque se encontraba en una operación rutinaria
gestionada por el práctico y asistida por remolcadores externos.Tras
el choque, la naviera ha activado su gabinete de crisis para coordinar
las acciones de respuesta en estrecha colaboración con la Autoridad
Portuaria de Las Palmas. Ambas entidades se encuentran evaluando los
daños sufridos tanto en la embarcación como en la infraestructura
portuaria, con el objetivo de realizar las reparaciones necesarias.A
pesar del incidente, la situación ha sido controlada en un breve
periodo de tiempo, lo que ha permitido que el ferry “Ciudad de Ibiza”
recupere su atraque habitual en el puerto de Las Palmas. La rápida
intervención ha sido posible gracias a la coordinación entre la naviera y
las autoridades portuarias, que han movilizado a su personal para
supervisar la maniobra de atraque tras la colisión.

Fuentes de Armas-Trasmediterránea han expresado su agradecimiento a las autoridades portuarias y al personal que ha participado en la operación de control y aseguramiento de la embarcación. La naviera ha subrayado que la seguridad de la tripulación, la integridad del buque y la protección del ecosistema marino han estado garantizadas en todo momento.

Investigación en curso

Tanto la naviera como la Autoridad Portuaria han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar las causas exactas del siniestro. Se espera que los resultados del análisis permitan adoptar medidas preventivas para evitar incidentes similares en el futuro, especialmente en condiciones meteorológicas adversas.

Este tipo de incidentes ponen de manifiesto la importancia de las medidas de control y seguridad en las maniobras de atraque, especialmente en situaciones climáticas complicadas. La Autoridad Portuaria y la naviera han confirmado que se implementarán medidas adicionales de seguridad en la zona afectada para garantizar la protección de la infraestructura portuaria y de las operaciones marítimas.

Fuente:elestrechodigital.com

La marina mercante dominicana, de las más activas del Caribe hasta su «naufragio» indefinido.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Adolf Hitler destruyó parte de los buques criollos, pero Trujillo repuso la flotilla

En 2016-2020, hubo un plan para invertir en una marina, pero no emergió.

Presidente Trujillo era el nombre de uno de los barcos de la marina mercante dominicana hundidos por Alemania en 1942.

Aunque el comercio internacional que mueve la economía dominicana se realiza en un 90 % por la vía marítima, el país carece de una marina mercante con una flotilla de buques con matrícula propia. Pese a ser una nación insular, lleva décadas operando con barcos rentados.

Pero no siempre fue así, durante la dictadura trujillista (1930-1961), el país tuvo una de las flotillas más dinámicas de la región, ganándose el nombre del «Granero del Caribe», por la cantidad de productos que exportaba a las Antillas.

Autores y documentos históricos coinciden en que el desarrollo de la marina mercante local comenzó en los años 20 con el auge de la industria azucarera, pero se anegó con el fin de la dictadura trujillista. Décadas después, en la gestión gubernamental 2016-2020, se diseñó la Estrategia Marítima Nacional para tener propios barcos, pero nunca emergió. 

Los primeros barcos  

En su libro «Océanos de tinta y papel: historia de la navegación y del desarrollo marítimo dominicano», Miguel Reyes Sánchez, describe que San Pedro de Macorís contó con el puerto más dinámico. Allí se fundó la primera naviera llamada J. W. Tatem & Compañía, con servicios de cargas y descargas. 

Rafael Leónidas Trujillo Molina fue uno de los gobernantes más obsesionados con crear una flota nacional.  En 1934, adquirió barcos de guerra, y en 1938 recibió la donación del barco S.S. Mayan, que luego renombró como San Rafael.

Fundó la Empresa Naviera Dominicana CxA, con la cual inició el comercio de productos hacia las Antillas, tales como piel de ganado, materiales de construcción, arroz, maíz, habichuelas y azúcar. 

La  masacre de Adolf Hitler en el Caribe

En plena Segunda Guerra Mundial, en 1942, el alemán Adolf Hitler desplegó submarinos en América para atacar a los enemigos. Ese año, alrededor de 500 barcos mercantes fueron hundidos en aguas del Caribe, incluyendo a los nacionales. 

El vicealmirante César de Windt Lavandier sobrevivió al hundimiento del buque San Rafael, atacado por el submarino nazi U-156 el 3 de mayo mientras navegaba entre Jamaica y Florida. En 1997, publicó «La Segunda Guerra Mundial y los Submarinos Alemanes en el Caribe», donde relata estos episodios, los que calificó como una «masacre».

El buque San Rafael, uno de los principales barcos mercantes del país, fue hundido por un submarino alemán en 1942.

Otros barcos dominicanos, como el Presidente Trujillo, la goleta Nueva Altagracia y la Carmen, también perecieron. El buque Julia fue atacado por error, pero solo sufrió daños menores.

El vicealmirante retirado Hómero Luis Lajara Solá, en el libro «La armada del milenio: bitácora de una misión», cuenta que la guerra dejó al país sin flota, pero floreció nuevamente en los años 50, cuando Trujillo creó la Flota Mercante Dominicana CxA, compró varios barcos y amplió las rutas comerciales a Venezuela, Cuba y Estados Unidos.  

Paralelamente, adquirió barcos para uso personal, siendo el más famoso el yate Angelita, nombrado en honor a su hija, y el yate Ramfis, en tributo a su vástago.

El yate Angelita, uno de los más lujoso del mundo en esa época, se convritió en yate presendencial. En la actualidad realiza tours de lujo.

Tras el ajusticiamiento de Trujillo, la marina mercante entró en decadencia. El presidente Joaquín Balaguer ordenó la venta de los barcos, incluyendo el yate Angelita, cuyos fondos se destinaron a construir dos acueductos en Montecristi.  Para 1969, la marina contaba con solo 14 embarcaciones, todas de tipo militar.

En los años 80, la nación tenía 11 buques, incluyendo remolcadores, barreminas y cañoneros. Sin embargo, para mediados de los 90, la mayoría de estas embarcaciones habían quedado fuera de servicio. Desde entonces, los barcos adquiridos por el Estado han sido para la Armada Dominicana, que también ha recibido donaciones.

Importancia de una marina 

De acuerdo con datos de la Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom), entre julio y septiembre de 2024, 1,323 embarcaciones mercantes operaron en los 23 puertos del país. De estas, 895 fueron portacontenedores, graneleros, tanqueros y de carga general, movilizando 571,120 contenedores, un 5 % más que en el mismo período de 2023.

El 92.74 % de las importaciones y el 50.77 % de las exportaciones se realizan por vía marítima, según la Dirección General de Aduanas (DGA). En el 2023, las exportaciones alcanzaron los 11,933.4 millones de dólares, siendo 448.2 millones menos que en 2022. Además, las exportaciones cifraron 11,933.4 millones de dólares, unos 448.2 millones  menos que en el 2022, cuando se colocaron en los 12,381.6 millones de dólares, señala Pro Dominicana.

Un informe del 2023 de las Naciones unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) coloca a la nación en el puesto 50 de las 100 naciones con mejor conectividad marítima. En su actualización del 2024 asigna al país una puntación de 42,23 de 100. 

Rafael Paz, exdirector del Consejo Nacional de Competitividad (CNC), destaca que el país, siendo líder económico en el Caribe, debería desempeñar un papel más relevante en el comercio marítimo y logístico. Propone diseñar una estrategia para establecer una flotilla con bandera tricolor y reducir costos logísticos.

«Si logramos reducir los costos logísticos, establecer rutas más eficientes y controlar los procesos, vamos a tener mejores resultados», asegura Paz, quien,  en 2017 participó en el inicio de la ruta Santo Domingo-Curazao, como parte de la estrategia para convertir el país en un «estado marítimo». Recuerda una propuesta para invertir 80 millones de dólares en una marina, pero  no se colocó en el presupuesto.

El CNC elaboró en su gestión una revista promocional destacando que desde los puertos criollos se cubrían 81 rutas a las islas caribeñas: desde Caucedo 23, de río Haina 20, de Puerto Plata 23 y río Ozama 15. 

¿Qué tan factible es usar buques con la bandera tricolor?

Para la Asociación de Navieros de la República Dominicana (ANRD) una flotilla local facilitaría la creación de nuevas rutas regionales que pueden conectar directamente a mercados nuevos y poco servidos. Considera que «tener las condiciones de mercado para invertir en una flota dominicana permite al país aprovechar de oportunidades y nichos de forma más dinámica».

La marina mercante en la actualidad, pequeños barcos obsoletos

Con la promulgación de la Ley 20-23, sobre el Comercio Marítimo, la Armada quedó facultada para registrar las embarcaciones con la bandera nacional. Según sus datos, solo hay siete registradas, de las que solo dos corresponden a carga. Sin embargo, el Unctad precisa que en el país hay 37 buques.

En 2017, la Armada creó la Escuela de Marinos Mercantes, que ha capacitado hasta la fecha a 4,611 marinos, de los cuales el 69 % se especializa en embarcaciones recreativas.

El exmarino Ronny Tejada evoca que esta escuela surgió en respuesta al auge del turismo, ya que el país carecía de personal capacitado para trabajar en cruceros. La mayoría de los egresados emigran debido a la falta de una flota nacional.

Tejada señala que los pocos barcos registrados en el país están obsoletos y solo cubren rutas a las islas cercanas. Además, recuerda accidentes como el de diciembre de 2023, cuando un viejo buque que zarpó de Puerto Plata hacia las Islas Turcas y Caicos se hundió cargado de mercancías.

Fuente:diariolibre.com

En la Navidad del hombre de mar, el puerto en silencio.

En el amanecer de un 25 de diciembre frío y silencioso, el puerto se convierte en una postal inmóvil. Mientras el viento recorre los muelles vacíos, el descanso de los marinos marca un respiro en la dura vida de quienes confían su destino a la inmensidad del Atlántico y a la resistencia del acero.

En este 25 de diciembre de 2024, el puerto despierta bajo el influjo de un paisaje detenido, inerte, casi como una postal que, por un día, abandona su bullicio característico.

Tres cosas parecen quedar en claro en el puerto hoy, en Navidad. Los ciclos vitales de las condiciones diarias de la meteorología son inevitablemente iguales a las de otros días, la marca de la pleamar y la bajamar parecen inalterables a pesar del viento que no termina de dejar alcanzar los niveles de bajamar pronosticados. Con más agua, los muelles parecen inflarse de barcos húmedos de un día que lejos de parecer estival, reflejan el frío húmedo de la noche. El día inicia con una extraña contradicción estacional. A las 6:20 de la mañana, el termómetro marca unos inesperados 13°C. El viento del sur barre las costas con un murmullo constante, cargando el aire de sal y un frío que desafía la idea misma de verano.

No hay ruidos, acá donde el silencio no es ausencia, sino una pausa cargada de significados: el viento que cruza entre cabos, cables y estáis de proa sobrevive como único: es el silbido en un espacio donde las máquinas, por hoy, están en descanso.

No hay martillos ni golpes, es el viento quien tiene en su haber algo positivo, su movimiento es dueño amo y señor del lugar.

La fuerza del trabajo parece detenida en un día donde el descanso hace a este ruidoso lugar convertirlo en una fotografía.

Es la celebración del natalicio del niño Jesús para el creyente; y el hombre de mar, con quien en cada tormenta comulga el marino, fiel a su creencia detiene máquinas para recuperar un año de duro trabajo.

No fue un año fácil. Reacomodamientos de salarios, imaginaciones que atentaban contra la imprevisibilidad y viabilidad de una actividad que se realiza en un ámbito hostil, donde una cosa es el pronóstico, y otra distinta es estar en movimiento lejos de casa, donde miles de pensamientos invaden la cabeza de quienes muchas veces dependen de un fluido, o de una simple chaveta en un encrucijado componente de máquinas que instantáneamente se repasa en el mente del maquinista en tan solo unas milésimas de segundo, mientras el embate de cada ola sacude la estantería y hace vibrar el alma que cada golpe forja el temple del hombre de mar.

Esas son las verdaderas fuerzas del cielo, que el marino conoce a diario, en una comunión entre el ser y lo divino, por eso hoy está, en paz, descansando, celebrando con sus seres queridos y agradeciendo que el bien más preciado es la propia vida y su familia, el resto, algun dia entenderá que solo es un entretenimiento.

Depender la vida de un ser humano de un mísero fierro en medio del Atlántico no es tarea menor, por eso en tierra, el mantenimiento es tantas veces necesario y responsablemente exigido, a pesar de molestar cada cambio de chapa, mecanismo o elemento que atenta contra la seguridad del hombre de mar, para quienes, desde el escritorio determinan si es imperioso o no hacerlo porque de eso se termina perdiendo algún día de pesca.

Por estas horas, en el mar argentino, o mejor dicho «en el infinito mar argentino» solo 5 buques pesqueros lo surcan, en altas latitudes, el gigante Centurión del Atlántico, y el Echizen Maru; a la altura del Golfo San Jorge, el Atlantic Surf III, al borde de las 200, y mas adentro, el centollero Tango I, mientras acá en el norte, a la altura de Mar Chiquita, pero a más de 120 millas de la costa, el Capesante busca vieiras raspando el fondo marino.

Mientras que, del área petrolera y gasífera, en el Atlántico sur ,a la altura de Tierra del Fuego, el ritmo de buques de apoyo logístico, supply, perforadores y sísmicos nunca se detuvo. El ritmo es enloquecedor, las cuencas petroleras cercanas a la costa entre Islas de Los Estados y el Estrecho de Magallanes parecen tener muchísimo gas que desde hace 30 años se explota abasteciendo el 40% del consumo del país, pero todo promete alcanzar nuevos máximos, mientras se busca, perfora y explota.

Más al Norte, a la altura de Carmen de Patagones y a 140 millas náuticas al sudeste de Necochea, la esperanza de encontrar hidrocarburos con base de operaciones en el puerto de Mar del Plata, reinició la primera semana de diciembre la etapa de prospección, el sísmico PxGeo2, junto a sus buques de apoyo logístico, van y vuelven formando una elipse recorriendo una zona intentando levantar información de cada centímetro del perfil del subfondo marino en CAN-107 y CAN-109.

Algunos pocos buques de transporte menores a 160 metros de eslora continúan como un día más; es que parece que Navidad solo es en el continente. La inmensa flota pesquera argentina yace en puertos, y a pesar de la plena operatoria en la exitosa zafra de langostino en aguas bajo jurisdicción de Chubut, también la flota de costeros amarillos se cobija en Rawson. Todo parece estático, pero solo por este día.

La flota potera, que encuentra en este puerto un espacio de resguardo transitorio mientras sus operaciones se desarrollan en otros destinos, se suma a la actividad local en una convivencia de preparativos y expectativas. Todo parece dispuesto para una nueva travesía que dará inicio en los primeros días de enero. En vísperas de la zarpada, cada nave ha sido cuidadosamente reparada y alistada, lista para enfrentar seis meses de zafra en busca del único recurso marino cuya rentabilidad positiva se equipara a los desafíos y riesgos que la aventura de la pesca del calamar illex conlleva.

El panorama en el puerto es lúgubre, sombrío, pero ¡si hasta las gaviotas parecen estar buscando el hangar..!, el viento las corre presurosas por su refugio mientras los lobos marinos parecen dueños del lugar.

Así un 25 de diciembre amanece en el principal puerto de descargas del país. La suerte está echada para el año, y la esperanza de un futuro mejor toma envión para reiniciar los próximos días de enero, recordando en cada zarpada, sobre estribor, la figura de San Salvador, quien rinde protección en cada aventura y con la certeza que cada golpe de mar, es un vínculo entre Jesús y el marino; el pescador lo sabe, por eso en este día de descanso, el marinero agradece, consciente que su más preciado tesoro es la vida misma, la familia que lo espera y el coraje que lo impulsa a surcar nuevamente las aguas.

Fuente:pescare.com.ar

Naufragio «URSA Major»

Materia Reservada

O, al menos, eso parece.

Leemos y releemos noticias e informes de/desde distintos países del mundo, incluidos los de la Agencia TASS.

Cada cual, cada quien, dice o interpreta lo que le viene en gana.

Si a esto añadimos la «inestimable» ayuda de los traductores/correctores, nos encontramos entonces sumidos en una abracadabrante e inasumible teoría de la conspiración.

Datos oficiales de los rescatadores ?

Ninguno.

En realidad, quien rescató a los 14 supervivientes…

La fragata rusa, un buque mercante o un barco de Salvamento español…

Publicada está una imagen en la se aprecia que los naufragos estaban en la cubierta de un buque de Sasemar.

Existen informes o partes operativos de los buques de Salvamento o buques mercantes que participaron en el rescate o rastreo de la zona ?

En que situación encontraron al buque ruso siniestrado ?

Explosión en sala de máquinas ?

En las imágenes no se aprecia humo si es que en realidad se produjo esa explosión ?

Se habla de misiles, se habla de explosivos en popa detonados desde las costas españolas…

El caos informativo es disparatado.

Sin datos, pocas conclusiones se pueden extraer.

Lo que si es cierto, es que reina un sospechoso silencio «diplomático» que nada tiene que ver con la Seguridad Marítima y la Seguridad de la Vida Humana en la Mar.

Nadie ha informado de la hora exacta del Distress Alert/DSC que podría ser el inicio para saber con exactitud el tiempo que tardo en hundirse el buque ruso y las causas de su naufragio.

El sensacionalismo, vuelve a hacer acto de presencia en un suceso que podría ser consecuencia de una incidencia o accidente rutinario a bordo de un buque.

«Oboronologistika» reveló los detalles de las explosiones en el Ursa Major: lo que encontraron a bordo del buque de carga ruso

Después de tres explosiones en el estribor del barco ruso Ursa Major, se encontró un agujero de 50 por 50 centímetros en aguas internacionales del mar Mediterráneo. Esto fue informado en el Servicio de Prensa del copropietario del barco, el grupo de empresas Oboronlogistika.

«En el barco se declaró la alarma de toda la nave. Durante una inspección externa de emergencia del barco, se encontró un agujero por encima de la línea de agua (aproximadamente 15-30 centímetros del agua, olas del mar) de aproximadamente 50 centímetros por 50», dijo el Servicio de Prensa de la compañía.

Se observa que los bordes del agujero estaban rasgados y dirigidos hacia el interior del barco, y la cubierta del buque estaba llena de fragmentos.

El buque de carga ruso Ursa Major se hundió en el Mediterráneo entre España y Argelia después de una explosión en la sala de máquinas. Según el Departamento del centro de situación y crisis del Ministerio de asuntos exteriores de la Federación rusa, a bordo del barco había personas 16, 14 de las cuales fueron rescatadas y entregadas el Servicio rescate al puerto de Cartagena, Murcia. Sin embargo, dos miembros de la tripulación están desaparecidos.

En las labores de rescate han participado varias embarcaciones que han trabajado en la misma zona. A ellos se han sumado expertos del Servicio de salvamento marítimo, así como la embarcación ‘clara Campoamor’ y la patrullera de la Armada (Armada) de Serviola.

Más tarde, el grupo armador Oboronologistika declaró que el colapso del barco Ursa Major en el Mediterráneo ocurrió tras el atentado.

El Comité de investigación (SC) de Rusia abrió una causa penal por el accidente del camión de carga seca Ursa Major debido a una violación de las normas de seguridad vial. El Ministerio de defensa de la Federación rusa llamó la atención sobre que el buque de carga se hundió debido a una explosión en la sala de máquinas.

Según un miembro del Comité de defensa de la Duma estatal de la Federación rusa Andrey Kolesnik, los países miembros de la alianza del Atlántico Norte, así como Ucrania, podrían estar involucrados en el ataque terrorista en el barco ruso.

Capitán de primer rango retirado Vasily Dandykin en conversación con KP.RU señaló que los dispositivos explosivos fueron preparados por profesionales. En su opinión, lo más probable es que la colocación de la bomba se hiciera en San Petersburgo, y se hizo, posiblemente, desde la costa española.

Fuente: https://www.kp.ru

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