Las claves del rechazo de los marineros y armadores al cambio de reglamento de pesca de la UE que entró en vigor este mes.
La obligación que tienen todos los barcos de pesca de entre 12 y 15 metros de incluir la geolocalización, el diarioelectrónico y la espera de dos horas y media desde su última captura comunicada para entrar en puerto encuentran el rechazo unánime. No solo están en pie de guerra los tripulantes de los barcos que ahora tienen que aplicarla, sino todos, porque para el 2030 la pretensión de la UE es que estas medidas las vayan asumiendo hasta los más pequeños. Y en la ría de Pontevedra nadie entiende qué hacen la UE y España aplicándoles unas normas que parecen hechas para barcos de altura. Estas son las razones por las que rechazan estos cambios sus propios protagonistas, en este caso, en el puerto de Sanxenxo.
Mario Garea es patrón del Garea 2. Tiene 44 años y lleva 28 en el mar. En su opinión, el nuevo reglamento es un sinsentido que no se explica. «Quérennos botar fóra do mar dunha vez por todas coas normas que nos impoñen. Non hai empresa que aguante isto». Los barcos de un puerto como Sanxenxo son pequeños. La mayoría de sus tripulaciones son de una o dos personas, a lo sumo en los más grandes cuatro. La normativa exige que cuando se pesque algo se tenga que identificar el lugar donde se capturó, pesarlo a bordo y comunicarlo a puerto. «Non se entende. Nós somos traballadores do mar, non oficinistas», subraya.
Como sus compañeros trabaja relativamente cerca de puerto y tener que esperar dos horas y media antes de poder atracar le parece una petición insólita. Garea recuerda que ya tienen su horario de trabajo y que están cerca del puerto. También resalta que en tierra ya se pesa todo el pescado, no comprende la razón de tener que hacerlo también cuando esté en el mar.
Tres pesajes de lo mismo
Emilio Montes, del Loli, tiene 49 años y lleva desde el 2011 trabajando en el mar. «Esta norma é imposible de cumprir. Xa temos o noso horario de traballar e quérennos poñer outro para entrar no porto». Sobre la multiplicación de las comunicaciones que se les exigiría y el pesaje de las capturas, Montes sostiene: «Imos ter que estar máis pendentes de cumprir as normas que de pescar».
Raúl Poza, patrón del Belén, de 58 años es el único tripulante de su embarcación. Lleva unos 25 años trabajando en el mar. «O horario é inasumible e por que teño que seguir dúas horas no mar cando xa acabei de traballar chova, vente, haxa sol ou moscas? Por que teño que estar esperando estas dúas horas por un quilo de peixe?», se lamenta.
Además, subraya sobre el pesaje de las capturas y su comunicación telemática, señalando su pequeña embarcación. «Onde meto nunha cabina dun barco sen ponte un ordenador? No bolsillo? Eu traballo nun medio hostil e húmido e eu me teño que sentir seguro para traballar ben e con esta norma non me sinto seguro», subraya. Y es que acatar todos los requisitos multiplica su horario de trabajo y no se ajusta, entre otras cosas, a las características de una pequeña embarcación como la suya. Y como su caso hay muchos otros más.
Hipólito Gómez, de 41 años, es el patrón del Raquel, donde faena con otro tripulantes desde el 2010. «Este regulamento é inasumible, xa temos un horario por cada arte de pesca coa que traballamos». Sobre el pesaje incide: «O mar non sempre está en calma, pode tamén chover, e non se pode pesar igual que en terra», sostiene, a la vez que apunta que si lo pesado a bordo en estas condiciones adversas se diferencia de lo que se hará después en tierra, se exponen a multas.
Marcos Gondar, patrón de Uru 2 junto con su mujer, tiene 39 años, de los que 23 ha trabajado en la ría. «Isto prexudica todo. Nós temos un tempos e un horario pasa saír e tamén para chegar. O peixe xa se pesa dúas veces, ao entrar para metelo nas neveiras, e cando se vai na cinta para vender na lonxa». Es decir, no comprende ese exceso de celo de obligarles a pesar una tercera vez lo mismo y tener que hacerlo en el mar.
Sobre el horario para llegar a puerto, como los demás, se muestra muy crítico. «Por que temos que esperar dúas horas antes de entrar a porto facéndonos correr un risco impredicible esperando porque poden pasar moitas cousas no mar?», se pregunta.
Complicar la jornada laboral
A su lado, Leticia Vázquez, su mujer y segunda tripulante y armadora del Uru 2, resalta que estas medidas que exige Europa solo acabarán por expulsar trabajadores de la pesca. Su caso, además, es también significativo, porque es una mujer que dejó un puesto en el sector conservero para apostar por la bajura, donde la presencia femenina es pequeña. Además, con 35 años había encontrado en la pesca una opción laboral que le gusta y a la que quiere dedicar su futuro si le dejan. «Deixei unha vida en terra por unha mellor no mar e agora con iso vai ir peor», recalca.
Además, Vázquez, haciéndose eco de lo que dijeron otros de sus compañeros, cree que quien hizo el reglamento no entiende cómo se trabaja en un barco como el suyo con dos personas. Precisa que ella y su marido trabajan como un equipo bien coordinado, mientras uno saca el aparejo del mar, el otro lo hace con las capturas que trae. Si hay que hacer lo que se les quiere exigir en el futuro cercano, entonces su trabajo se multiplicará. «Tardaremos o triple», sentencia.
La Cámara Naviera Internacional condenó los recientes ataques registrados a la navegación comercial en el mar Negro.
En este sentido, desde la organización señalaron que “es totalmente inaceptable que marineros, civiles que simplemente realizan su trabajo y mantienen el comercio mundial en movimiento, estén en peligro”.
“Los buques mercantes y sus tripulaciones nunca deben ser objeto de ataques. La gente de mar tiene derecho a trabajar con seguridad, sin violencia ni miedo”, enfatizaron.
“Instamos a todas las partes a que respeten estos principios y adopten medidas inmediatas para garantizar la seguridad de la gente de mar y la protección del transporte marítimo comercial”, sostuvieron desde la Cámara Naviera.
¿Por qué es fundamental la formación en seguridad marítima para los interesados en trabajar en un buque?
La seguridad marítima es un aspecto crítico de la industria naviera, y es esencial para garantizar la protección de la vida, los recursos y el medio ambiente. Para lograr este objetivo, es vital una formación adecuada en seguridad marítima. El curso formación en seguridad marítima es necesario para trabajar en el mar y obtener una cartilla marítima. Dota a los marineros de las habilidades y conocimientos necesarios para prevenir emergencias, mantener la seguridad del barco y proteger el medio ambiente. En este artículo, exploraremos la importancia de la formación en seguridad marítima, sus normas y medidas, y los contenidos del curso. También hablaremos del nuevo curso disponible y del papel de la Estrategia de Seguridad Nacional en la promoción de la seguridad marítima.
La necesidad de formación en seguridad marítima
La competencia de los marinos es vital para mantener un entorno seguro en el océano. Para garantizar que los marinos disponen de las herramientas necesarias para desempeñar sus funciones de forma eficaz y segura, es esencial la formación básica en seguridad. Esta formación proporciona a los marinos los conocimientos y habilidades para identificar los riesgos y aplicar los principios de gestión de riesgos en su trabajo, reduciendo la probabilidad de accidentes y lesiones. Además, esta básica seguridad es necesaria para trabajar en buques y obtener una cartilla marítima reconocida en todo el mundo y exigida a todos los marinos.
La Formación Básica en Seguridad Marítima abarca temas como la supervivencia en el mar, la prevención y lucha contra incendios, los primeros auxilios y otros. Dota a los marinos de las habilidades necesarias para prevenir accidentes y actuar adecuadamente en situaciones de emergencia. Sin esta formación, los marinos pueden no tener la capacidad de detectar riesgos potenciales o reaccionar correctamente en situaciones de emergencia.
En consecuencia, la formación en seguridad marítima es vital para garantizar el bienestar de todos los marinos que participan en la navegación. La necesidad de formación básica en seguridad no es sólo para la seguridad de los marinos, sino también un requisito legal. Sin la formación adecuada, los marinos no pueden trabajar en los buques.
Normativa y medidas para proteger el medio ambiente y la vida marina
La protección del medio ambiente y de la vida marina es una de las principales prioridades en materia de seguridad marítima. Para evitar los vertidos de petróleo, la contaminación química y otros peligros ecológicos, la Organización Marítima Internacional (OMI) ha establecido convenios y normas, como el Convenio MARPOL. Es esencial cumplir estas normas para la sostenibilidad de los recursos marinos y la conservación de los hábitats marinos.
Cuando se trata de abandono, deben existir planes y protocolos de emergencia para reducir el impacto sobre el medio ambiente. Los buques deben estar equipados con dispositivos de salvamento y herramientas para la protección del medio ambiente, como equipos de respuesta ante vertidos de petróleo y planes de gestión de basuras. Las tripulaciones deben recibir instrucciones adecuadas sobre cómo manejar estos elementos y evitar daños medioambientales. Las inspecciones y auditorías son necesarias para garantizar que se cumple la normativa medioambiental.
Los gobiernos y las autoridades portuarias tienen la responsabilidad de hacer cumplir la normativa medioambiental y vigilar su cumplimiento. Si se descubre que los barcos infringen las leyes medioambientales o suponen un riesgo para el medio ambiente, pueden ser multados o incluso detenidos. El sistema de Control del Estado del Puerto (CEP) permite inspeccionar los buques extranjeros en los puertos para garantizar el cumplimiento de las normas internacionales.
También se exige al sector naviero que reduzca su huella ecológica y apoye las prácticas sostenibles. Esto incluye la adopción de tecnologías ecológicas, como depuradores, sistemas de tratamiento del agua de lastre y combustibles de bajas emisiones. Las empresas navieras también pueden crear sistemas de gestión medioambiental y participar en iniciativas voluntarias como la certificación Green Award, que reconoce a los buques que cumplen normas medioambientales estrictas. Aunando esfuerzos, los gobiernos, las autoridades portuarias y el sector naviero pueden garantizar que las actividades marítimas se llevan a cabo de forma responsable con el medio ambiente.
Convenios internacionales para mejorar la seguridad marítima
Desde 1959, se han establecido numerosos convenios internacionales para impulsar la seguridad marítima y proteger la vida en el mar, así como el medio acuático. Estos acuerdos pretenden garantizar la seguridad de los barcos, el personal y los pasajeros, así como obligar a los estados a crear sus propias normas de seguridad marítima y a hacerlas cumplir. El Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS) es un acuerdo crucial en este sentido, ya que proporciona un amplio conjunto de normas para la fabricación, equipamiento y funcionamiento de los buques. Seguir estos convenios es esencial para una navegación segura y para mantener a salvo las vidas y el ecosistema marino. Por eso es esencial que todas las personas que trabajan en la industria marítima tengan un certificado de Formación Básica en Seguridad Marítima STCW, que cubre los conocimientos y aptitudes fundamentales necesarios para realizar actividades seguras en el mar.
El Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar (STCW) es también un acuerdo importante. Estipula los requisitos mínimos de formación y titulación de la gente de mar, garantizando que reciban la formación necesaria para manejar las crisis y maniobrar los buques con seguridad, y que tengan las capacidades y conocimientos necesarios para cumplir con éxito sus tareas. Este convenio está estrechamente relacionado con el curso de Formación Básica en Seguridad Marítima, obligatorio para obtener la cartilla marítima y trabajar en el mar. Respetando estos convenios mundiales, la industria marítima puede garantizar la seguridad de sus operaciones y salvaguardar el medio acuático para las generaciones futuras.
Estrategia de Seguridad Nacional para Promover la Seguridad Marítima
Para garantizar la protección de los buques y del medio marítimo, se ha diseñado la Estrategia de Seguridad Nacional para fomentar una política de seguridad. Este plan pretende garantizar la libertad de navegación y hacer frente a cualquier riesgo potencial para la seguridad marítima. Establecer una estrategia ordenada y productiva es clave para garantizar que el ambiente marítimo siga siendo seguro y protegido para todos los que dependen de él.
Establecer Reglamentos y Medidas es crucial para la Estrategia de Seguridad Nacional con el fin de proteger el ecosistema y la vida marina. Esto incluye asegurarse de que los barcos no arrojan residuos al océano y de que se observan los protocolos adecuados para evitar vertidos de petróleo. Aplicando estas normas, podemos contribuir a garantizar la conservación del medio marino y asegurarlo para las generaciones venideras. Es esencial que todos los implicados en la industria marítima comprendan estas normas y se den cuenta del valor de cumplirlas para garantizar la protección y la seguridad del espacio marítimo.
Uno de los componentes más esenciales de la Estrategia de Seguridad Nacional es proporcionar una adecuada instrucción de seguridad marítima. Esta instrucción es esencial para asegurarse de que todo el personal que trabaja en el sector marítimo comprende la importancia de la seguridad y cómo prevenir posibles riesgos o crisis. Esto implica saber cómo gestionar los materiales peligrosos, cómo responder a las emergencias y cómo garantizar que se cumplen todas las normas de seguridad. Para trabajar en el mar, es obligatorio tener el certificado de Formación Básica en Seguridad Marítima STCW, que es obligatorio para obtener una libreta marítima.
Prevenir los naufragios
Conseguir la seguridad marítima es un objetivo crucial tanto para los marinos como para los marineros. Una instrucción adecuada puede capacitarles para evitar situaciones desastrosas y frustrar naufragios. Conocer la importancia de seguir las normas de seguridad y el uso adecuado de los dispositivos de seguridad son componentes clave para evitar catástrofes. Es vital que las personas reciban formación marítima para dotarlas adecuadamente de las habilidades y conocimientos necesarios para evitar naufragios.
Los errores humanos contribuyen en gran medida a los naufragios. Una planificación inadecuada, la negligencia en los procedimientos de seguridad y la falta de comunicación pueden provocar resultados indeseables. Con una formación marítima adecuada, los individuos pueden llegar a ser competentes en la comunicación con sus compañeros, comprender sus obligaciones y trabajar como una unidad. Esta es una forma eficaz de evitar malentendidos y de prevenir accidentes que pueden provocar naufragios.
El tiempo desfavorable también puede ser causa de naufragios. Incluso los marineros más expertos pueden verse sorprendidos por fuertes vientos, lluvias torrenciales u olas gigantescas. Sin embargo, con la formación adecuada, pueden aprender a navegar en diferentes condiciones meteorológicas, identificar peligros potenciales y tomar las precauciones necesarias para evitar accidentes. La formación marítima es necesaria para dotar a los navegantes de las habilidades y la sabiduría necesarias para manejar correctamente estas situaciones.
La tecnología también es imprescindible para evitar los naufragios. Los avances en las herramientas de navegación y los sistemas de comunicación permiten a los marineros detectar peligros potenciales y comunicarse con otras embarcaciones de forma más competente. No obstante, es fundamental obtener una formación marítima adecuada para saber utilizar correctamente estos equipos y conocer sus límites, a fin de evitar accidentes y garantizar la seguridad de todos a bordo.
Requisitos para obtener una Libreta Marítima
Para emprender una carrera en el mar, es imprescindible poseer una Libreta Marítima. Este documento sirve como prueba de identidad, de los datos del buque y de la capacidad del marino para trabajar a bordo. Para obtener la libreta es necesario haber completado el curso de Formación Básica en Seguridad Marítima, que implica 45 horas de instrucción teórica y 25 horas de ejercicios prácticos. El temario incluye conocimientos esenciales como supervivencia en el mar, primeros auxilios y lucha contra incendios. Una vez completado, el marino puede solicitar la libreta, que expide la autoridad marítima de su país de origen.
La cartilla marítima tiene una validez de cinco años y debe renovarse posteriormente. Para su renovación es necesario acreditar haber participado en cursos de actualización sobre los temas tratados en el curso de Formación Básica en Seguridad Marítima. Este documento es esencial para los marinos, ya que les permite trabajar en cualquier buque del mundo, siempre que posean la titulación adecuada y satisfagan las exigencias del buque. Por tanto, la cartilla marítima es un requisito indispensable para cualquier persona que desee hacer carrera en el sector marítimo.
Contenido del curso
Quienes deseen trabajar en el mar y obtener una libreta marítima deben realizar el curso de Formación Básica en Seguridad Marítima, de 70 horas de duración. Este curso consta de cuatro módulos: supervivencia en el mar, prevención y lucha contra incendios, primeros auxilios y otros temas relacionados. Es necesario completar con éxito el curso para recibir el certificado STCW, conocido como certificado de especialidad en los países de habla hispana.
Este curso proporciona a los marinos un conocimiento exhaustivo de los riesgos asociados al trabajo en el océano y les enseña a gestionarlos. Consta de 45 horas de componentes teóricos y 25 horas de formación práctica. El objetivo es cultivar las habilidades y conocimientos necesarios para manejar eficazmente las emergencias y evitar que se produzcan. Los temas tratados incluyen técnicas de supervivencia personal, botes de rescate, prevención y extinción de incendios, ayuda médica de emergencia y protección del medio ambiente. Al finalizar el curso, los marinos dispondrán de los conocimientos y la competencia necesarios para salvaguardar su propia seguridad y la de sus compañeros de tripulación.
Nuevo curso disponible
Nos complace presentar un nuevo curso que ofrece una instrucción completa en Seguridad Marítima Básica. Este curso está diseñado para proporcionar a los marinos la capacidad de gestionar situaciones de crisis, prevenir incidentes y garantizar la seguridad de la tripulación y del buque. Completar con éxito este curso es esencial para obtener la libreta marítima, un requisito obligatorio para cualquiera que desee trabajar en el mar.
Nuestro equipo de instructores altamente cualificados te proporcionará la formación necesaria para obtener tu certificado STCW. El curso consta de 45 horas teóricas y 25 horas prácticas, y abarca temas como la supervivencia en el mar, la prevención y lucha contra incendios y los primeros auxilios. Aprovecha esta oportunidad y matricúlate hoy en nuestro nuevo curso; solicítalo ahora para iniciar tu viaje hacia una próspera carrera en el mar.
La industria marítima exige una formación continua y la mejora de las prácticas de seguridad. Nuestro curso proporciona los conocimientos y aptitudes esenciales para manejar escenarios de emergencia, evitando incidentes y garantizando la protección del personal y del buque. No pierdas esta oportunidad de ampliar tus habilidades y conocimientos en seguridad marítima; solicítalo ahora y comienza tu camino hacia el éxito.
Conclusión
En conclusión, la formación en seguridad marítima es de suma importancia para prevenir emergencias, proteger la vida y los recursos en el mar y garantizar la seguridad de los buques. Deben aplicarse reglamentos y medidas para proteger el medio ambiente y la vida marina, y desde 1959 se han introducido convenios internacionales para mejorar la seguridad marítima. La Estrategia de Seguridad Nacional pretende promover una política de seguridad en el espacio marítimo para mantener la libertad de navegación. Conocer la seguridad marítima es crucial para prevenir naufragios y obtener el certificado de Formación Básica en Seguridad Marítima STCW, necesario para trabajar en el mar y obtener una cartilla marítima. El curso consta de 45 horas teóricas y 25 horas prácticas, divididas en cuatro módulos: supervivencia en el mar, prevención y lucha contra incendios, primeros auxilios y otros. Pronto estará disponible un nuevo curso de Formación Básica en Seguridad Marítima, que ayudará a prevenir emergencias relacionadas con la contaminación y a garantizar la seguridad del entorno marítimo.
La Organización Marítima Internacional (OMI) puso en vigor desde el 1 de enero de 2026 un amplio paquete de enmiendas a convenios y códigos clave, con el objetivo de reforzar la seguridad, la protección ambiental y los estándares de formación en la industria marítima. Las modificaciones abarcan desde nuevas exigencias de capacitación hasta cambios técnicos en equipos, sistemas de navegación y prevención de incendios.
Formación y competencias
Uno de los ejes es la prevención y respuesta frente al acoso, la intimidación y las agresiones sexuales. Las enmiendas al Código STCW incorporan requisitos obligatorios de formación básica para que la gente de mar cuente con conocimientos y herramientas para identificar, prevenir y actuar ante este tipo de situaciones, integrando estas competencias en los estándares mínimos de seguridad personal y responsabilidades sociales.
En paralelo, entraron en vigor cambios a la Convención STCW-F y el nuevo Código STCW-F para el personal de buques pesqueros. El objetivo es armonizar las calificaciones y establecer un nivel mínimo de competencia, con un marco jurídico actualizado y directrices para una aplicación uniforme en formación, certificación y evaluación.
Seguridad y medio ambiente
En materia de seguridad de la navegación y protección del medio marino, se activaron las enmiendas a MARPOL y SOLAS que establecen la notificación obligatoria de contenedores perdidos en el mar. El capitán deberá comunicar el incidente a los buques en las cercanías, al Estado costero más próximo y al Estado de Abanderamiento, detallando información como posición y número de unidades, reconociendo el riesgo que estos eventos suponen para la navegación y el entorno.
SOLAS también incorpora una nueva norma sobre equipos de izaje a bordo y cabrestantes de manejo de anclas, que fija requisitos de diseño, operación, inspección, pruebas y mantenimiento, apoyados por directrices técnicas específicas. A esto se suman enmiendas para reforzar la seguridad de los buques que utilizan combustibles líquidos, exigiendo declaraciones previas al suministro de bunker sobre el cumplimiento del punto de inflamación mínimo de 60 °C.
Requisitos técnicos
Otro cambio relevante es la extensión de ciertas exigencias del Código Polar y de SOLAS a más tipos de naves que operan en aguas polares, incluyendo pesqueros desde 24 metros de eslora, yates de recreo de 300 GT y ciertos buques de carga de menor porte.
En el ámbito de las inspecciones, se modificó el Código ESP para fortalecer el rol de las administraciones respecto de las empresas que realizan mediciones de espesores en graneleros y tanqueros, incluyendo auditorías sobre su organización y gestión.
Desde 2026, los portacontenedores y graneleros nuevos de 3.000 GT y más deberán estar equipados con un inclinómetro electrónico u otro medio para determinar, mostrar y registrarel movimiento de rolido (oscilación lateral alrededor de su eje longitudinal, de proa a popa), con algunas excepciones para buques de carga general.
Protección contra incendios
En esta materia, se introdujo la prohibición del uso o almacenamiento de agentes extintores que contengan PFOS, tanto en buques nuevos como en los existentes, estos últimos debiendo cumplir a más tardar en su primera inspección posterior a enero de 2026. Asimismo, se endurecieron los requisitos de seguridad en espacios Ro-Ro, de categoría especial y para vehículos, incorporando sistemas fijos de detección, patrullaje y monitoreo por video.
El Código IMDG consolidado con la enmienda 42-24 pasó a ser obligatorio para todos los buques que transporten mercancías peligrosas en bultos, mientras que el Código de Granos fue ajustado para incluir nuevas condiciones de carga en compartimentos especiales.
También entraron en vigor cambios al Código IGF para mejorar la seguridad en buques que usan combustibles de bajo punto de inflamación, y modificaciones al Código Internacional para la Construcción y el Equipo de los Buques que Transportan Gases Licuados a Granel IGC) y alCódigo Internacional de Seguridad para los Buques que Utilizan Gases u Otros Combustibles de Bajo Punto de Inflamación (IGF) sobre el uso de acero austenítico de alto manganeso para servicios criogénicos. El Código de Medios de Salvamento incorporó nuevas exigencias de ventilación en botes totalmente cerrados a partir de 2029.
Finalmente, se actualizaron los estándares de desempeño del Sistema Electrónico de Visualización de Cartas (ECDIS), iniciando una implementación gradual de nuevas especificaciones de la Organización Hidrográfica Internacional (OHI), con aplicación voluntaria en instalaciones nuevas desde 2026 y obligatoria desde 2029. En conjunto, el paquete marca un nuevo hito regulatorio para la seguridad y sostenibilidad del transporte marítimo.