Mes: julio 2025 (Página 10 de 16)

Primeras reuniones preparatorias del Día Marítimo Europeo de Santander en el 2027

Santander tomará el relevo a Limassol, la sede el 2026

Cantabria da inicio a un proceso que culminará en el 2027 con la celebración del Día Marítimo Europeo (DME), un evento europeo de referencia que se celebrará “en el corazón del Cantábrico”, según explica la consejera regional de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, tras el encuentro en la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión Europea (DG MARE), en Bruselas.

Recordar que este año, el DME ha tenido lugar en Cork (Irlanda) y el año próximo está previsto que se celebre en Limassol (Chipre). Santander tomará el testigo en el 2027 con el objetivo de ofrecer una “cita ambiciosa, participativa y de alto impacto”, que contribuya también a dinamizar la economía regional, por que se estima que el evento puede atraer entre 800 y 1.200 participantes, con un impacto económico significativo. Tras Santander, seguirán la estela Heraclión (Grecia) en el año 2028 y Cherburgo (Francia), en el 2029.

Reuniones preparatorias para el DME 2027

Urrutia dice que el Día Marítimo Europeo “es una oportunidad única para que Cantabria proyecte todo su potencial en el ámbito marítimo, desde la innovación tecnológica hasta el turismo náutico, la pesca o las energías marinas. Tenemos activos y talento, con ejemplos como el cluster MarCA, y queremos que Europa los conozca”.

La consejera Urrutia ha participado en dos de los debates del 167º pleno del Comité de las Regiones. En uno de ellos también ha participado el comisario europeo, Apostolos Tzitzikostas, mientras que, en otro, la consejera se ha entrevistado con política húngara Kata Tutto e intenta atar la presencia en el DME de Cantabria del comisario europeo de Pesca y Océanos, el griego Kostas Kadis, junto a otros altos cargos de la Comisión Europea y autoridades marítimas de todos los Estados miembros.

la consejera de Presidencia ha mantenido una reunión formal para avanzar en los preparativos para la celebración del DME 2027 en Santander, y, tras el arranque formal, el siguiente paso será la definición del tema central del Día Marítimo Europeo 2027, un proceso que se hará en diálogo con los principales actores del sector marítimo cántabro, desde el mundo empresarial y científico hasta los puertos, las universidades o las organizaciones sociales. “Queremos que este evento sea también una plataforma de diálogo y visibilidad para nuestros colectivos y los agentes implicados. Es su cita”, ha subrayado la consejera Isabel Urrutia.

Fuente:diarioelcanal.com

“Diario de a bordo”, la aventura del “Winnipeg”, en Itsasmuseum

La exposición permanecerá abierta hasta el 7 de noviembre

Itsasmuseum Bilbao expone un proyecto creativo en el que aborda la memoria del exilio republicano hacia Sudamérica a bordo del barco Winnipeg, en una historia que involucró al poeta Pablo Neruda y que se saldó con el transporte de más de 2.200 refugiados desde el puerto de Pauillac, cerca de Burdeos, y finalizó en el puerto chileno de Valparaíso.

El Winnipeg, de 143 metros de eslora y 18 de manga, fue botado en el año 1919 como paquebot mixto con capacidad para unos 100 pasajeros, pero fue modificado posteriormente en los astilleros de Le Havre para poder albergar a más de 2.000 personas. Al finalizar la Guerra Civil española, más de medio millón de refugiados vivían en campos de internamiento franceses y se solicitó a Chile la posibilidad de acoger a algunas de estas personas. El poeta Pablo Neruda, antiguo cónsul de Chile en Barcelona, intercedió ante las autoridades chilenas, que comprometieron fondos para el viaje y acomodo a su término.

Entre el 4 de agosto y el 2 de septiembre de 1939 el Winnipeg viajó a través del Atlántico y el Canal de Panamá para llegar al puerto de Valparaíso. Posteriormente, y tras la ocupación de Francia en la II Guerra Mundial, el Winnipeg permaneció bajo bandera francesa y, tras varias vicisitudes, fue torpedeado y hundido el 22 de octubre de 1942.

Un diario colectivo

La exposición Diario de a bordo. Cartografía interior, es un proyecto de la artista chilena Cecilia Zabaleta, nieta de unos pasajeros del Winnipeg, y ha sido presentada por Jon Ruigómez, director de Itsasmuseum Bilbao; Juan Ramón Garai, de Intxorta 1937 Kultur Elkartea; y Roberto Fuertes, comisario de la muestra.

El Winnipeg transportó a unos 2.200 refugiados hasta Valparaíso en 1939

La obra se inspira en un diario colectivo escrito por los propios viajeros durante la travesía del Winnipeg cuando, a partir del cuarto día de navegación redactaron diariamente un periódico artesanal de tres o cuatro hojas en papel cebolla, expuesto cada día en los tablones del barco. Más de 85 años después, los facsímiles de aquel diario han sido publicados casi en su totalidad.

Cecilia Zabaleta ha desarrollado una propuesta artística a través de una selección de facsímiles originales del diario, obras en técnica mixta, collage y óleo, intervenciones cartográficas, siluetas humanas, papeles fragmentados que evocan fragilidad, una pieza audiovisual que habla del proceso creativo y contiene citas y fotografías de época.

Fuente:diarioelcanal.com

Economía

Nuevo retraso en el pago a los mutualistas jubilados: la ley vuelve al Congreso

Hacienda mantiene congeladas las devoluciones hasta que se apruebe la norma.

El cuento de nunca acabar para los mutualistas jubilados. Nuevo retraso en la aprobación de la ley que permitirá a los pensionistas que en su día aportaron a las antiguas mutualidades laborales cobrar en un solo pago este 2025 todo el IRPF que les debe Hacienda.

El Pleno del Senado aprobó este jueves el proyecto de ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor con 111 votos a favor, tres en contra y 143 abstenciones. Es una ley que nada tiene que ver con la fiscalidad ni con el IRPF, pero incluye una enmienda, la 27, introducida por el PSOE, para que la Agencia Tributaria pueda practicar las devoluciones derivadas de la jurisprudencia establecida por el Tribunal Supremo en relación con los períodos impositivos 2019 y anteriores no prescritos, así como 2020 a 2022.

No obstante, la Cámara Alta, al incluir nuevas enmiendas al texto, ha vuelto a remitirlo al Congreso para su tramitación. Ahora, la Cámara Baja –previsiblemente en el Pleno del 22 de julio– tendrá que votar de nuevo la ley para que sea aprobada de forma definitiva. A partir de entonces, la norma quedará lista para entrar en vigor, previa publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Pero este nuevo escenario abre tres posibilidades: que la norma se apruebe con las enmiendas incorporadas por el Senado, que se rechacen todas ellas, o que se abra un nuevo plazo para añadir nuevas enmiendas. En cualquier caso, la Agencia Tributaria tendrá que esperar a la aprobación definitiva y entrada en vigor de la norma para hacer las devoluciones en un solo pago a los mutualistas.

Precisamente, durante el Pleno de este jueves en el Senado, el PP criticó la intromisión del Gobierno en la ley de los seguros de vehículos a motor con «enmiendas intrusas», como esta de las devoluciones a los mutualistas jubilados, «que dilatan y ponen en riesgo la aprobación de una ley importante y que cuenta con amplio consenso parlamentario».

«Es un Gobierno débil, sin apoyos, que no se atreve a sacar nuevas leyes y aprovecha otras para introducir modificaciones, distorsionando e intoxicando una ley que debería tener un propósito único«, aseguró durante su intervención la portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Popular y senadora por Salamanca, Esther del Brío.

Cambio de plazo para que los jubilados mutualistas pidan la devolución

Justo antes de concluir la campaña de la Renta 2024, que finalizó el pasado 30 de junio, Hacienda amplió el plazo para solicitar las devoluciones, concretamente las correspondientes a losejercicios 2019, 2020, 2021 y 2022, y de ejercicios anteriores no prescritos si los hubiera.

Como el cambio normativo necesario para que puedan cobrar de una vez, y en este 2025, aún no está aprobado, la Agencia Tributaria tomó dos decisiones: mantener las devoluciones congeladas a la espera de que se apruebe esa norma y ampliar el plazo para seguir solicitando la devolución a través del formulario habilitado en su sede electrónica.

«Se mantendrá publicado en la Sede electrónica de la Agencia Tributaria el nuevo formulario de solicitud de devolución, permitiendo a los potenciales beneficiarios seguir presentándolo más allá del 30 de junio», informó Hacienda.

Qué jubilados y pensionistas tienen derecho a la devolución

Podrán obtener la devolución los pensionistas que cobren la prestación de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina. También quienes cobren pensiones complementarias de la Seguridad Social o de Clases Pasivas y los funcionarios que cobran estos complementos de Muface, Mugeju o Isfas. Veamos en detalle qué pensiones tienen derecho a aplicar devoluciones:

  • Pensiones de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina, cuando el pensionistas realizó aportaciones a mutualidades laborales anteriores a 1967. En este caso, la parte de la pensión de jubilación se reducirá al 100%, lo que significa que esta parte, no tributa.
     
  • Pensiones de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina, cuando el pensionista realizó aportaciones a mutualidades laborales entre 1967 y 1978. En este caso, la parte de la pensión de jubilación que corresponda a esas aportaciones se reducirá en un 25%, por lo que solo tributará el 75%.

Pensiones de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina, cuando el pensionista realizó aportaciones a mutualidades sustitutorias de las entidades gestoras de la Seguridad Social, anteriores al uno de enero de 1979. En este caso, solo tributará el 75% de esta parte de la pensión, como en el anterior punto, las aportaciones realizadas se reducirán en un 25%.
Pensiones complementarias. También se consideran las pensiones complementarias a la pensión de la Seguridad Social o Clases Pasivas, que provienen de aportaciones a mutualidades y que actualmente son pagadas por planes de pensiones o por las propias mutualidades. En estos casos, la parte de la prestación correspondiente a las aportaciones realizadas antes del 1 de enero de 1995 se reducirá en un 25%, tributando solo el 75% de esta porción.

Pensiones complementarias satisfechas por fondos especiales de entidades públicas. Estos complementos de pensión pueden dar derecho a la aplicación de la DT 2ª (independientemente de que la pensión principal tenga derecho también, o no, a la aplicación de la DT2ª) si las mutualidades a las que se realizaron las aportaciones se integraron en los fondos especiales del INSS, Muface, Mugeju e Isfas, que son quienes abonan estos complementos. Para el complemento de pensión de jubilación o invalidez pagado por el fondo especial del INSS, se aplica una reducción del 25% a la parte de la pensión derivada de aportaciones a mutualidades realizadas hasta el 1 de julio de 1987 (fecha de integración en el fondo especial), tributando solo el 75% de esta parte. Para el complemento de pensión de jubilación o invalidez pagado por Muface, Mugeju e Isfas, se aplica una reducción del 25% a la parte de la pensión que provenga de aportaciones realizadas hasta la fecha de integración de cada mutualidad en el fondo especial, o hasta el 31 de diciembre de 1978 si la fecha de integración fue anterior, tributando únicamente el 75% de esta parte.

Fuente:65ymas.com

Cuando ellas tiraban de los barcos: la historia olvidada de las sirgueras de Bilbao.

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En la cultura popular y, por supuesto, en los memes, el pueblo vasco es sinónimo de fuerza bruta. Hombres que levantan piedras de media tonelada, que parten nueces con la frente o que hacen competiciones de cortar troncos con hachas más grandes que una maleta de cabina. Pero, curiosamente, cuando se habla de la fuerza legendaria vasca, casi nunca se menciona a las mujeres. Y eso que hace poco más de un siglo hubo mujeres en Bilbao que, literalmente, tiraban de barcos cargados río arriba. A pulso. Sin memes, pero con mucho músculo.

Sí, literalmente: mujeres arrastrando buques por la ría del Nervión a fuerza de brazos, piernas y mucha determinación. Eran las sirgueras.

¿Quién necesita bueyes cuando se tienen mujeres?

Las sirgueras se dedicaban a arrastrar barcos mercantes por la ría del Nervión desde la orilla, sujetas con arneses al pecho o a la cintura, como si fueran animales de tiro humano. Caminaban por los caminos de sirga, sendas paralelas al cauce del río y diseñadas precisamente para facilitar este tipo de tracción. Solían trabajar en grupos de tres a seis mujeres, sincronizando el paso y la tensión de las cuerdas para mantener el rumbo del barco y evitar que encallara o se desviara con la corriente.

Su trabajo no era solo cuestión de fuerza bruta: requería resistencia física, coordinación y conocimiento del terreno. Tenían que adaptarse a las mareas, al caudal del río y a la forma de cada embarcación. En muchos casos, los barcos estaban sobrecargados de mineral de hierro, carbón o productos industriales, lo que hacía la tarea aún más extenuante. Además, el firme de los caminos era irregular, embarrado y, en ocasiones, peligroso.

En aquella época (segunda mitad del siglo XIX) los remolcadores de vapor todavía eran escasos y caros, y no todas las embarcaciones podían permitirse uno. El motor diésel aún estaba por inventar y los avances tecnológicos no llegaban al mismo ritmo a todas las rutas comerciales. En ese contexto, cuando un barco debía remontar el Nervión hacia los muelles de Bilbao necesitaba un sistema auxiliar de tracción. ¿La solución más lógica? ¿Bueyes? ¿Caballos? No: mujeres.

No era así por romanticismo ni por un alarde de fuerza femenina, sino por una lógica económica descarnada. Mantener animales de tiro implicaba inversión en forraje, espacio para establos, veterinarios y descanso para las bestias. En cambio, las mujeres (víctimas de una pobreza estructural) eran contratadas por jornadas, sin necesidad de alojamiento ni manutención, por un salario muy bajo. Su fuerza de trabajo era más rentable, más disponible y, sobre todo, más desechable.

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En la cultura popular y, por supuesto, en los memes, el pueblo vasco es sinónimo de fuerza bruta. Hombres que levantan piedras de media tonelada, que parten nueces con la frente o que hacen competiciones de cortar troncos con hachas más grandes que una maleta de cabina. Pero, curiosamente, cuando se habla de la fuerza legendaria vasca, casi nunca se menciona a las mujeres. Y eso que hace poco más de un siglo hubo mujeres en Bilbao que, literalmente, tiraban de barcos cargados río arriba. A pulso. Sin memes, pero con mucho músculo.

Sí, literalmente: mujeres arrastrando buques por la ría del Nervión a fuerza de brazos, piernas y mucha determinación. Eran las sirgueras.

¿Quién necesita bueyes cuando se tienen mujeres?

Las sirgueras se dedicaban a arrastrar barcos mercantes por la ría del Nervión desde la orilla, sujetas con arneses al pecho o a la cintura, como si fueran animales de tiro humano. Caminaban por los caminos de sirga, sendas paralelas al cauce del río y diseñadas precisamente para facilitar este tipo de tracción. Solían trabajar en grupos de tres a seis mujeres, sincronizando el paso y la tensión de las cuerdas para mantener el rumbo del barco y evitar que encallara o se desviara con la corriente.

Su trabajo no era solo cuestión de fuerza bruta: requería resistencia física, coordinación y conocimiento del terreno. Tenían que adaptarse a las mareas, al caudal del río y a la forma de cada embarcación. En muchos casos, los barcos estaban sobrecargados de mineral de hierro, carbón o productos industriales, lo que hacía la tarea aún más extenuante. Además, el firme de los caminos era irregular, embarrado y, en ocasiones, peligroso.

En aquella época (segunda mitad del siglo XIX) los remolcadores de vapor todavía eran escasos y caros, y no todas las embarcaciones podían permitirse uno. El motor diésel aún estaba por inventar y los avances tecnológicos no llegaban al mismo ritmo a todas las rutas comerciales. En ese contexto, cuando un barco debía remontar el Nervión hacia los muelles de Bilbao necesitaba un sistema auxiliar de tracción. ¿La solución más lógica? ¿Bueyes? ¿Caballos? No: mujeres.

No era así por romanticismo ni por un alarde de fuerza femenina, sino por una lógica económica descarnada. Mantener animales de tiro implicaba inversión en forraje, espacio para establos, veterinarios y descanso para las bestias. En cambio, las mujeres (víctimas de una pobreza estructural) eran contratadas por jornadas, sin necesidad de alojamiento ni manutención, por un salario muy bajo. Su fuerza de trabajo era más rentable, más disponible y, sobre todo, más desechable.

Su apoyo nos ayuda a seguir ofreciendo información veraz de forma gratuita.

Así que ahí estaban: tirando de buques con decenas de toneladas de carga, a la intemperie, bajo el sol o la lluvia, sin derechos laborales ni reconocimiento. No aparecían en los registros oficiales. No tenían contrato. Su aportación fue crucial para el desarrollo portuario de Bilbao, pero quedó fuera de los relatos históricos durante décadas. Solo recientemente su figura ha empezado a ser recuperada como parte del legado obrero y femenino de la ría.

Mujeres fuertes sí, pero invisibles

El caso de las sirgueras pone en evidencia una tendencia histórica: la invisibilidad sistemática de las mujeres en sectores físicos, técnicos o tradicionalmente masculinizados, como el marítimo. Durante siglos se vendió la idea de que las mujeres eran criaturas frágiles y delicadas que bordaban pañuelos y se desmayaban en salones decimonónicos. Pero no todas estaban bordando. Algunas estaban sudando, tirando barcos en la ría.

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En la cultura popular y, por supuesto, en los memes, el pueblo vasco es sinónimo de fuerza bruta. Hombres que levantan piedras de media tonelada, que parten nueces con la frente o que hacen competiciones de cortar troncos con hachas más grandes que una maleta de cabina. Pero, curiosamente, cuando se habla de la fuerza legendaria vasca, casi nunca se menciona a las mujeres. Y eso que hace poco más de un siglo hubo mujeres en Bilbao que, literalmente, tiraban de barcos cargados río arriba. A pulso. Sin memes, pero con mucho músculo.

Sí, literalmente: mujeres arrastrando buques por la ría del Nervión a fuerza de brazos, piernas y mucha determinación. Eran las sirgueras.

¿Quién necesita bueyes cuando se tienen mujeres?

Las sirgueras se dedicaban a arrastrar barcos mercantes por la ría del Nervión desde la orilla, sujetas con arneses al pecho o a la cintura, como si fueran animales de tiro humano. Caminaban por los caminos de sirga, sendas paralelas al cauce del río y diseñadas precisamente para facilitar este tipo de tracción. Solían trabajar en grupos de tres a seis mujeres, sincronizando el paso y la tensión de las cuerdas para mantener el rumbo del barco y evitar que encallara o se desviara con la corriente.

Su trabajo no era solo cuestión de fuerza bruta: requería resistencia física, coordinación y conocimiento del terreno. Tenían que adaptarse a las mareas, al caudal del río y a la forma de cada embarcación. En muchos casos, los barcos estaban sobrecargados de mineral de hierro, carbón o productos industriales, lo que hacía la tarea aún más extenuante. Además, el firme de los caminos era irregular, embarrado y, en ocasiones, peligroso.

En aquella época (segunda mitad del siglo XIX) los remolcadores de vapor todavía eran escasos y caros, y no todas las embarcaciones podían permitirse uno. El motor diésel aún estaba por inventar y los avances tecnológicos no llegaban al mismo ritmo a todas las rutas comerciales. En ese contexto, cuando un barco debía remontar el Nervión hacia los muelles de Bilbao necesitaba un sistema auxiliar de tracción. ¿La solución más lógica? ¿Bueyes? ¿Caballos? No: mujeres.

No era así por romanticismo ni por un alarde de fuerza femenina, sino por una lógica económica descarnada. Mantener animales de tiro implicaba inversión en forraje, espacio para establos, veterinarios y descanso para las bestias. En cambio, las mujeres (víctimas de una pobreza estructural) eran contratadas por jornadas, sin necesidad de alojamiento ni manutención, por un salario muy bajo. Su fuerza de trabajo era más rentable, más disponible y, sobre todo, más desechable.

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Así que ahí estaban: tirando de buques con decenas de toneladas de carga, a la intemperie, bajo el sol o la lluvia, sin derechos laborales ni reconocimiento. No aparecían en los registros oficiales. No tenían contrato. Su aportación fue crucial para el desarrollo portuario de Bilbao, pero quedó fuera de los relatos históricos durante décadas. Solo recientemente su figura ha empezado a ser recuperada como parte del legado obrero y femenino de la ría.

Mujeres fuertes sí, pero invisibles

El caso de las sirgueras pone en evidencia una tendencia histórica: la invisibilidad sistemática de las mujeres en sectores físicos, técnicos o tradicionalmente masculinizados, como el marítimo. Durante siglos se vendió la idea de que las mujeres eran criaturas frágiles y delicadas que bordaban pañuelos y se desmayaban en salones decimonónicos. Pero no todas estaban bordando. Algunas estaban sudando, tirando barcos en la ría.

Históricamente, el sector marítimo ha sido un entorno cerrado, excluyente y profundamente masculinizado. La presencia femenina en este ámbito ha sido escasa, marginal y casi siempre narrada en clave de excepcionalidad. Cuando aparecen mujeres en los relatos marítimos, suelen ser figuras secundarias, atadas a roles domésticos o administrativos. Se las menciona como viudas que heredan el negocio tras una guerra, esposas que aguantan la economía familiar o hijas que mantienen el papeleo mientras los hombres van al mar.

El discurso dominante ha insistido en que su presencia era temporal, accidental o asistencial, como si nunca hubieran estado ahí por decisión propia o por méritos propios. Como si no fueran trabajadoras, sino sustitutas provisionales en tiempos difíciles.

Sin embargo, las sirgueras rompen por completo esa narrativa. Ellas no estaban allí por ausencia de los hombres, ni por tradición heredada, ni por caridad. Estaban porque eran necesarias, y porque cumplían una función esencial en la logística fluvial de la época. Realizaban un trabajo físicamente durísimo, sin reconocimiento, en condiciones precarias y por salarios irrisorios. Pero lo hacían con eficacia, con organización y con una capacidad que hoy llamaría la atención en cualquier plataforma viral.

Eran mujeres fuertes, sí, pero no por una esencia mágica o mítica, sino porque la vida y el sistema las empujaban a serlo. Muchas eran madres, otras huérfanas, otras simplemente pobres. Y el único camino disponible era el esfuerzo físico: caminar durante horas por la ribera del río, con los pies hundidos en el barro, tensando una cuerda que arrastraba una mole de hierro flotante.

No eran un fenómeno anecdótico ni pintoresco: eran parte estructural del funcionamiento de la ría de Bilbao en el siglo XIX, al mismo nivel que los estibadores, los marineros o los maquinistas. Solo que a ellas no se les dedicaban canciones ni libros. Hasta hace poco, ni siquiera una mención en los archivos oficiales.

La culpa, como siempre, de las supersticiones

¿Y por qué casi no se las recuerda? Por esa costumbre tan humana de barrer lo incómodo debajo de la alfombra. O, mejor dicho, de la cultura marítima tradicional, plagada de mitos y supersticiones que vetaban la presencia femenina en los barcos.

Durante siglos se creyó que una mujer a bordo traía mala suerte. Y esta creencia se convirtió en una excusa perfecta para limitar su acceso al trabajo marítimo, relegándolas a tareas invisibles o, directamente, excluyéndolas. Tanto es así que las excluyó del sector, de los relatos y de los libros de historia.

¿Y hoy?

Hoy, las cosas han cambiado, pero no tanto. Las mujeres siguen siendo una clara minoría en el sector marítimo. Según datos de la Organización Marítima Internacional (OMI), menos del 1 % de la fuerza laboral en este ámbito son mujeres, y la mayoría se concentran en funciones administrativas, no técnicas ni operativas.

Sin embargo, el olvido no es completo. En Bilbao, frente a la ría, hay una escultura que rinde homenaje a las sirgueras. Es una obra de la escultora navarra Dora Salazar, que muestra la silueta de cuatro mujeres tirando de una cuerda. Es un reconocimiento tardío, pero importante. Recuperar su memoria es una forma de devolverles el lugar que nunca debieron perder.

Las sirgueras no son una anécdota curiosa. Son una prueba palpable de que las mujeres han estado en todos los sectores, incluso en los más duros, aunque no se les haya reconocido. Tiraron de barcos por necesidad, pero también con una fuerza que desmonta cualquier estereotipo sobre fragilidad femenina.

Kadis llama en Vigo a frenar la sangría laboral de la pesca: «Sin jóvenes perderemos generaciones de saber»

El comisario aprovecha su primer viaje a Galicia para visitar el «Intermares» y la EFCA: «La lucha contra la pesca ilegal no entiende de fronteras»

Vigo. Visita del Comisario de Pesca Europeo y el Ministro Luis Planas al buque Intermares y la Agencia de Pesca

El comisario de Pesca, Costas Kadis (a la izquierda), con el ministro Luis Planas, a bordo del buque escuela «A-41 Intermares».

Vigo acogió ayer la visita del comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis, en su primera expedición institucional por Galicia. Una jornada en la que el chipriota dejó claro sus prioridades tanto por los mensajes que lanzó como por donde lo hizo. Acudió primero al buque escuela A-41 Intermares, estrechamente involucrado con la formación pesquera y que desde este lunes celebra un curso internacional sobre inspección marítima que están realizando 35 funcionarios de una docena de países iberoamericanos. Tras ello mantuvo una reunión con los responsables de la Agencia Europea de Control de la Pesca (EFCA), la única de los Veintisiete en la comunidad y el cerebro desde donde se coordina la vigilancia de los océanos.

«La lucha contra la pesca ilegal no entiende de fronteras», aseguró Kadis, acompañado en todo momento por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. Admitió que «la vida en el mar presenta nuevos desafíos cada día, desafíos que enseñan lecciones», y destacó entre ellos el reto que supone la sangría de profesionales que sufre el sector: «Sin jóvenes pescadores corremos el riesgo de perder no solo medios de vida, sino también generaciones de conocimientos invaluables sobre el mar, los ecosistemas marinos y las prácticas pesqueras sostenibles».

Planas y Kadis con la directora ejecutiva de la EFCA, Susan Steele, en la sede de la agencia.

«La formación es crucial en medio de esta crisis global de relevo», defendió el comisario. Ensalzó así el papel del A-41 Intermares: una embarcación que «más que una plataforma de formación es un lugar donde se forjan el compromiso y la profesionalidad». «Estos programas hacen que la profesión no solo sea viable, sino también atractiva, animando a más jóvenes a elegir la pesca como medio de vida», agregó. Planas recordó que hace unas semanas puso a disposición de Bruselas el barco, ya que puede ser «un instrumento magnífico de cooperación y amistad con todos los países donde la Unión Europea tiene acuerdos de pesca y donde llevamos a cabo una pesca sostenible».

«Espero ver a la próxima generación de pescadores e inspectores continuar este legado con orgullo», añadió Kadis, que puso en valor el trabajo de la EFCA en el desarrollo de «políticas activas de control y vigilancia de la pesca, en colaboración con organismos estatales, europeos e internacionales». «La Comisión Europea ha sido históricamente un referente en el compromiso con una pesca legal, sostenible y transparente», zanjó el chipriota en la ciudad olívica.

Fuente:farodevigo.es

El mar rojo es una ratonera.

El Mar Rojo es una ratonera: las impresionantes imágenes de enormes buques hundidos ponen en alerta el comercio internacional.

  • Los ataques de los hutíes están forzando a los buques a escoger rutas más largas y costosas
  • IEEE: «La crisis abre un nuevo frente en el ya muy complejo tablero regional»



La precaria distensión geopolítica reinante desde que cesaron las hostilidades entre Israel e Irán (EEUU mediante) no ha evitado que el Mar Rojo siga siendo una auténtica ratonera para el transporte marítimo mundial. Desde que comenzaron en octubre de 2023, los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra embarcaciones occidentales (sobre el papel iban a ser a navíos con conexiones a Israel) han experimentado altibajos, pero no se han detenido. Aunque el grueso del transporte global que atravesaba esta crucial ruta decidió desviarse por el flanco sur de África (pese a la pérdida de días y el mayor gasto en combustible), algunas embarcaciones han seguido atravesando la zona, convirtiéndose en objetivo de los hutíes. El último de estos ataques, desplegado este lunes, se ha saldado, por el momento, con cuatro tripulantes de un buque muertos. Estas muertes son las primeras desde junio de 2024. Estos ataques que buscan generar el caos en el comercio internacional están dejando impresionantes imágenes de enormes buques portacontenedores hundiéndose en las aguas del Mar Rojo como si de un barquito de papel se tratase. El transporte marítimo se está convirtiendo en una actividad de riesgo y no solo por los hutíes. Varios buques han sufrido misteriosas explosiones en medio de la nada en los últimos meses.

Los pocos buques que se atreven a pasar por esta zona del Mar Rojo corren cada vez más peligro. Esta zona que permite recortar tiempos se ha convertido en una suerte de ratonera para los grandes buques portacontenedores, que son fácilmente detectables desde el aire por los hutíes. Cabe recordar que los hutíes son un grupo insurgente chií zaidí del norte de Yemen que está vinculado cultural y religiosamente a Irán por su afinidad con la rama chií del islam, lo que ha facilitado una alianza estratégica con Teherán.

Esta relación se ha consolidado en lo militar a través del suministro iraní de armas, entrenamiento y apoyo logístico, lo que ha permitido a los hutíes convertirse en una fuerza poderosa en la región. Desde finales de 2023, atacan buques occidentales en el mar Rojo como parte de su respaldo a Hamás en la guerra de Gaza y en respuesta al apoyo militar de Estados Unidos y sus aliados a Israel, encuadrando sus acciones dentro del llamado ‘eje de la resistencia’ liderado por Irán y compuesto por grupos como Hizbulá, las milicias chiíes iraquíes y los propios hutíes, que buscan desafiar la hegemonía occidental en Oriente Medio.

El hundimiento del granelero ‘Eternity C’

De este modo, los rebeldes hutíes del Yemen celebraron este miércoles el «hundimiento total» del granelero ‘Eternity C’, que atacaron hace dos días cuando navegaba por el suroeste de la ciudad portuaria yemení de Al Hodeida con 22 tripulantes a bordo, después de haber atacado otro navío 24 horas antes.

El portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, detalló en un comunicado que el ataque contra el barco, propiedad de la naviera griega ‘Cosmoship Management’, fue llevado a cabo mediante una embarcación no tripulada y seis misiles de crucero y balísticos, y agregó que fue documentado en audio y vídeo. Y lo justificó como un acto de solidaridad con los palestinos en Gaza, ya que el buque se dirigía a Eilat en Israel.


La entidad de la Marina británica Operaciones Marítimas Comerciales (UKMTO) afirmó este miércoles que «cinco tripulantes fueron rescatados» mientras «continúa la búsqueda de los restantes». Sarea afirmó que «tras la operación, un grupo de fuerzas especiales de la Armada yemení intervino para rescatar a varios miembros de la tripulación del barco, brindarles atención médica y trasladarlos a un lugar seguro», sin especificar el número ni su paradero. La embajada de Estados Unidos en el Yemen acusa a los hutíes de secuestrarlos.

La acción contra el buque ‘Eternity C’ es la segunda de este año y que se produce tan sólo 24 horas después del ataque contra el buque ‘Magic Seas’, también en el Mar Rojo y que acabó hundiéndose. Los hutíes -grupo que controla amplias franjas del territorio de Yemen desde hace más de una década- comenzaron a atacar Israel y a barcos en el mar Rojo y el golfo de Adén poco después de que estallara la guerra de Gaza en octubre de 2023. Pero estos ataques se habían detenido o habían tenido este año como objetivo sólo a buques militares.

Lo que hay en juego

Aunque los hutíes han publicitado que habría excepciones en sus ataques, lo cierto es que sus movimientos no han dejado de comprometer la zona. En su momento, algún barco ruso se llegó a haber afectado, pese a que, como aliado de Irán, los navíos chinos y rusos eran ‘intocables’. La realidad es que han dejado ‘inutilizada’ una vía comercial clave.

El Mar Rojo se erige en ruta comercial clave en la medida en que es un paso fundamental entre Occidente y Asia, siendo la vía más rápida para comunicar por mar ambas partes del mundo (más de un 10% del comercio marítimo mundial transcurre por sus aguas). Es por ello que sus dos angostos extremos sean dos puntos de estrangulamiento (chokepoints en inglés) de vital importancia en el comercio. Por el norte, comunicando con el Mar Mediterráneo, el transitado Canal de Suez. Por el sur, dando paso al Mar Arábigo, el estrecho de Bab el-Mandeb, con unos 30 kilómetros de anchura, emplazamiento clave para los ataques de los hutíes dada la cercanía de las costas de Yemen.

La mayor preocupación hasta ahora se ha mostrado con el transporte de materias primas energéticas. El Mar Rojo es un enclave fundamental para el transporte de petróleo y gas natural licuado (GNL) desde los países árabes a Occidente. Según el Departamento de Energía de EEUU (EIA), unos 8,8 millones de barriles de petróleo diarios y unos 4.100 millones de pies cúbicos diarios de gas natural licuado (GNL) transcurrieron por el estrecho de Bab el-Mandeb durante el primer semestre de 2023. En términos más gráficos: un 12% del petróleo transportado por mar en todo el mundo y un 8% del gas. Fuera de la energía, hay importantes datos a tener en cuenta: aproximadamente un 30% del comercio mundial de contenedores venía pasando por el Canal de Suez.

Toda esta situación ha hecho ha llevado a las compañías navieras a desviar los buques por el Cabo de Buena Esperanza (bordeando África por el sur) para evitar que las hostilidades afectaran al tráfico de portacontenedores en el Mar Rojo. Esta medida supone añadir un 40% a la distancia de viaje, pero se prima la seguridad.

«La crisis tiene dos implicaciones principales. Por una parte, en la economía y el comercio, en particular en Europa y Sudeste asiático, por ser el mar Rojo la vía marítima que une ambas regiones. Afecta también y de forma más grave, a los países de la región, dependientes de este tráfico marítimo y que son más débiles y vulnerables económicamente. Sin embargo, el comercio marítimo y las navieras están demostrando resiliencia y capacidad de adaptación para enfrentar la situación, lo que hace que esta crisis, siendo grave, no sea crítica», analiza una investigación del Instituto Español de Estudios Estratégicos.

«Desde una perspectiva geopolítica, la crisis abre un nuevo frente en el ya muy complejo tablero regional, con Irán y sus proxies, en este caso los hutíes de Yemen, muy activos en su lucha contra la influencia de occidente y contra Israel. Es posible que esta crisis marítima se mantenga en el tiempo, por depender más de la voluntad de los hutíes el continuar con los ataques, que de la comunidad internacional, particularmente de Occidente, de evitarlos», añade el estudio de Abel Romero Junquera.

Fuente:eleconomista.es

Deterioro de seguridad en el Mar Rojo se produce en medio del retorno de grandes buques al Canal de Suez.

El deterioro de la seguridad en el Mar Rojo se produce en medio de los actuales ajustes del tráfico a través del Canal de Suez, lo que recientemente estuvo marcado por el retorno de los grandes portacontenedores a la vía navegable egipcia tras meses de ausencia.

“El hundimiento de dos graneleros en el Mar Rojo -el Handy Eternity C, construido en 2012, y el Ultramax Magic Seas, construido en 2016– ocurrió justo cuando los propietarios y operadores parecían estar permitiendo que buques portacontenedores más grandes reanudaran sus tránsitos por el Canal de Suez”, comunicó Alphaliner.

En línea con lo informado por la consultora, durante los últimos dos meses, el tráfico de navíos subpanamax más pequeños (con capacidad inferior a 4.000 TEU) se redujo a menos de 100 naves tanto en mayo como en junio. “Cabe destacar que junio marcó la primera disminución interanual en los cruces mensuales de este segmento desde abril de 2021”, remarcó la entidad.

Mientras tanto, los portacontenedores en el rango de 4.000 a 7.500 TEU aumentaron sus tránsitos, superando los 40 cruces por mes tanto en mayo como en junio por primera vez desde marzo de 2024.

“No se observaron cambios significativos en los buques con capacidad de 7.500 a 18.000 TEU. Sin embargo, los portacontenedores ULCS Megamax (de más de 18.000 TEU) han seguido evitando la región por completo, ahora por decimoquinto mes consecutivo”, subrayó Alphaliner.

El 19 de junio, el Canal de Suez presenció el primer paso de un gran portacontenedores, lo que se dio tras una interrupción temporal del tránsito de estos navíos desde el estrecho de Bab al-Mandeb que comenzó en marzo de 2024, producto de los ataques a naves perpetrados por los hutíes de Yemen en el mar Rojo. Un día después le siguieron dos más de similares características.

Fuente:portalportuario.cl

El video que muestra el dramático rescate de marineros del Eternity C tras el ataque hutí en el mar Rojo

Imágenes muestran a tripulantes exhaustos siendo salvados tras un asalto al carguero liberiano cerca de Yemen, en una zona bajo control de los rebeles que son apoyados por el régimen de Irán.

La escena es austera pero contundente. Los tripulantes, visiblemente exhaustos, son ayudados a subir a bordo mediante una escalera colgante. Llevan chalecos salvavidas naranjas, las olas les golpean la espalda y sus movimientos son lentos, marcados por el agotamiento físico. No hay audios, ni testimonios, ni narración. Solo el mar y una operación de salvamento en curso, como tantas otras que han tenido lugar en aguas que han dejado de ser seguras.

El video difundido esta semana no muestra el ataque, ni el hundimiento, ni el fuego. Muestra el después. La lucha por sobrevivir. En medio de un conflicto que ha desplazado a la diplomacia por las armas, y a las rutas comerciales por corredores de guerra, cada rescate documentado es también un recordatorio: la tripulación civil, muchas veces anónima, es la primera en enfrentar las consecuencias directas de un conflicto que se libra por otros intereses.

Cinco tripulantes fueron rescatados con vida tras el ataque hutí a un buque de bandera liberiana cerca de Yemen.

Las imágenes, divulgadas este miércoles por la empresa de seguridad marítima Diaplous, muestran a tres de los cinco marineros siendo rescatados en alta mar. Con salvavidas puestos, son izados desde el agua mediante sogas hacia un buque de asistencia, mientras el oleaje golpea a ambos costados. El lugar y la embarcación que ejecutó el rescate no han sido oficialmente identificados, pero fuentes de seguridad citadas por REUTERS confirmaron que la operación tuvo lugar el miércoles 9 de julio. Fotografías fijas complementan el video, mostrando a otros tripulantes en el agua en distintos momentos del operativo.

El carguero, de bandera liberiana y operado por una naviera griega, fue atacado dos días antes, el lunes 8 de julio, frente a las costas de Yemen, cerca del puerto de Al Hodeida, en una zona bajo control de los rebeldes hutíes quienes ya reivindicaron el ataque. Según informes de la UK Maritime Trade Operations (UKMTO) y del Ministerio de Marina Mercante de Grecia, la nave fue blanco de un ataque con lanchas rápidas y granadas propulsadas por cohete (RPGs), lo que provocó daños severos, la pérdida total de propulsión y la interrupción completa de sus comunicaciones. El buque quedó a la deriva.

Las imágenes difundidas por Diaplous evidencian la vulnerabilidad de los marineros civiles en zonas de conflicto.

A bordo viajaban 22 personas, la mayoría de nacionalidad filipina, junto con tres guardias armados indios. Las autoridades han confirmado hasta el momento cinco muertos, dos heridos —incluido un técnico ruso que perdió una pierna— y dos desaparecidos. Cinco tripulantes fueron rescatados con vida, aunque el video solo muestra a tres de ellos, probablemente porque la grabación comenzó cuando la operación ya estaba en curso.

El ataque fue el segundo en menos de 24 horas. El día anterior, el carguero Magic Seas fue hundido en un incidente separado pero igualmente violento. En ese caso, los rebeldes hutíes sí reivindicaron la acción y difundieron un video mostrando el abordaje, explosiones dentro del buque y la evacuación de la tripulación. Los marineros del Magic Seas fueron rescatados posteriormente por fuerzas de Emiratos Árabes Unidos.

Ya antes de que los hutíes reivindicaran formalmente la autoría de este último ataque, Estados Unidos, Reino Unido y Grecia los responsabilizan directamente. Desde octubre de 2023, cuando estalló la guerra en Gaza, los hutíes —respaldados por el régimen de Irán— han intensificado su campaña de ataques contra embarcaciones asociadas, directa o indirectamente, con Israel y sus aliados. Alegan actuar en solidaridad con el grupo palestino Hamas.

El mar Rojo, por donde transita aproximadamente el 12% del comercio marítimo mundial, se ha transformado en un corredor de alto riesgo. Varias navieras han comenzado a desviar sus rutas hacia el sur de África, alargando trayectos, incrementando costes logísticos y alterando el flujo de suministros globales.

El video no tiene sonido, ni voces. Pero su mensaje es inequívoco. En el mar Rojo, convertido en zona de conflicto, marineros civiles luchan por sobrevivir a una guerra que no eligieron. La imagen de un hombre aferrado a una cuerda en mitad del oleaje resume todo: vulnerabilidad en estado puro.

Fuente:infobae.com

El pueblo gallego que sobrevivió a naufragios y acogió a Man, un hombre que convirtió el mar en su museo.

El rincón de Galicia que sobrevivió a los naufragios.

Este pueblo guarda siglos de historia marinera, relatos heroicos y arte en la intemperie.

Galicia es tierra de mar. Desde las Rías Bajas hasta los acantilados de Ortegal, son decenas los pueblos costeros de los que se pueden disfrutar.

Entre todos esos rincones donde el Atlántico marca el ritmo de la vida de sus habitantes, hay un diminuto puerto marinero escondido en la Costa de la Muerte, en el municipio de Camariñas (La Coruña) donde el mar es paisaje, historia, tragedia, arte y supervivencia.

Un pueblo marcado por los naufragios

Nos referimos a Camelle, un pueblo que parece congelado en el tiempo. Sus callejuelas estrechas, las casas bajas de marineros y su pequeño puerto, todavía activo, conservan intacta la estética de un pasado que se resiste a desaparecer. Su paseo marítimo sigue siendo el epicentro de la vida local.

Las aguas de Camelle guardan algunas de las páginas más duras de la historia marítima de Galicia. Por estas costas pasaron buques como el ‘City of Agra‘, el ‘Yeoman‘, el ‘Natalia’ o el petrolero ruso ‘Boris Sheboldaev‘, todos naufragados en los traicioneros bajos conocidos como ‘A Pedra do Porto’ (La piedra del puerto).

La iglesia que alberga la campana del barco naufragado.

El ‘City of Agra’ encalló en 1897, y sus tripulantes fueron salvados gracias a la valentía de los habitantes de Camelle. Como muestra de gratitud, le regalaron la campana del barco, que hoy puede verse en la iglesia del Espíritu Santo, donde aún resuena su historia.

El caso del ‘Yeoman’ es especialmente trágico: en 1904, el barco colisionó en una noche de niebla. Eran 80 tripulantes y muchos sobrevivieron gracias a la valentía de los vecinos, que arriesgaron su vida para rescatarlos. Años más tarde, en 1915 y 1934, otros dos buques el ‘Natalia’ y el ‘Boris Sheboldaev’ repitieron destino en la misma roca. Este último provocó incluso la primera marea negra de la Costa de la Muerte.

Esta tradición heroica ha marcado la identidad local: pescadores convertidos en rescatadores, vecinos que compartían lo poco que tenían con náufragos de todos los rincones del mundo.

El artista que vivió con el mar

Pero si hay una figura que ha elevado Camelle al mito es la de Manfred Gnädinger, conocido como ‘Man, el alemán de Camelle‘. Llegó al pueblo en 1962, atraído por su belleza y su aislamiento. Renunció a la vida urbana y se instaló en una humilde caseta sin electricidad.

Allí vivió durante décadas, creando un jardín escultórico al aire libre, hecho de piedras, ramas, cristales y objetos arrastrados por las mareas.

Su cuerpo cubierto solo por un taparrabos, su vida austera y su obra convirtieron a Man en leyenda. Con la marea negra del Prestige en 2002, parte de su jardín fue arrasado. Dicen que aquello quebró su espíritu, y murió poco después. Hoy, el Museo de Man, reconstruido y visitable, es uno de los grandes atractivos del pueblo.

Pero también, Camelle ofrece un entorno natural en el que su playa urbana, protegida de las mareas por una pequeña ensenada, es perfecta para el baño.

Camelle también es paso del Camino de los Faros, una ruta senderista de casi 200 kilómetros que recorre la Costa de la Muerte de faro en faro, conectando acantilados, calas escondidas y pueblos marineros como este.

En la Galicia marinera, el mar además de paisaje es identidad. Y en el caso de Camelle, esa identidad resiste, entre las rocas, los naufragios y la obra de un artista solitario.

Fuente:eldebate.com

Rescatados diez tripulantes de un buque griego hundido por los hutíes en el mar Rojo.

Cuatro miembros de la tripulación murieron en el ataque y once siguen desaparecidos, seis de las cuales se cree que fueron secuestradas.

Diez personas que se encontraban a bordo del buque granelero Eternity C, atacado hace tres días por los rebeldes hutíes del Yemen en el mar Rojo, han podido ser rescatadas. Los últimos han sido cuatro tripulantes que han pasado 48 horas en el agua. Otros cuatro miembros de la tripulación murieron en el ataque y once siguen desaparecidos, seis de las cuales se cree que fueron secuestradas por los hutíes, según informaron fuentes de seguridad marítima a la agencia Reuters.

«Durante la noche del 9 al 10 de julio otros tres miembros de la tripulación del Eternity C (de nacionalidad filipina) y una persona del equipo de seguridad (de nacionalidad griega) han sido rescatadas del mar», lo que eleva a diez el número de personas hasta ahora localizadas, informó este jueves la misión naval de la Unión Europea, Eunavfor Aspides, en su cuenta oficial de X.

Según el diario griego Kathimerini, se considera que han muerto cuatro tripulantes (tres filipinos y un ruso), tres de los cuales perdieron la vida en el momento del ataque, ya que se encontraban en la sala de máquinas del buque y quedaron atrapados. Hasta el momento la empresa gestora griega, Cosmoship Management, no ha confirmado la existencia de víctimas mortales.

Los rebeldes hutíes del Yemen celebraron el miércoles, el «hundimiento total» del granelero. El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó en un comunicado que «tras la operación, un grupo de fuerzas especiales de la Armada yemení intervino para rescatar a varios miembros de la tripulación del barco, brindarles atención médica y trasladarlos a un lugar seguro», dijo sin especificar el número de tripulantes ni su paradero.

«Pedimos su liberación inmediata e incondicional. Los hutíes siguen demostrando al mundo por qué Estados Unidos tenía razón al etiquetarlos como una organización terrorista», señaló por su parte la misión estadounidense en Yemen.

La acción contra el buque Eternity C es la segunda de este año y se produce tan solo 24 horas después del ataque contra el buque Magic Seas, también en el mar Rojo y que acabó hundiéndose. Los tripulantes de este barco, que se encuentran «bien y a salvo», fueron rescatados por Emiratos Árabes Unidos, según anunció este país.

Una« clara lección» para las navieras

El líder de los rebeldes hutíes del Yemen, alineados con Irán, Abdulmalik al Huti, afirmó este jueves que el hundimiento de dos buques mercantes es una «clara lección» para las navieras que transportan mercancías para Israel.

«Lo que ha ocurrido es una clara lección para todas las empresas de transporte marítimo que operan al servicio del enemigo israelí, a las que se tratará con este nivel de firmeza», afirmó Al Huti en su discurso televisado semanal.

«No se permitirá que ninguna empresa que transporte mercancías para el enemigo israelí a través de la zona declarada de operaciones pueda continuar», agregó.

Los ataques supusieron una escalada significativa en las operaciones navales de los hutíes y pusieron de relieve su creciente capacidad para perturbar la actividad marítima en una de las vías navegables más importantes del mundo.

Al Huti atribuyó la escalada a lo que denominó «recientes intentos de Israel de reactivar el puerto de Eilat», al tiempo que acusó a las compañías navieras de violar la prohibición declarada por los hutíes sobre el transporte marítimo a los puertos israelíes. «Lo nuevo en las operaciones navales de esta semana es que hubo intentos de reactivar el puerto de Umm al Rashrash», dijo Al Huti en referencia al puerto de Eilat.

«Algunas empresas de transporte marítimo, en violación de la prohibición, comenzaron a enviar mercancías a ese puerto, ignorando la prohibición yemení y quizás asumiendo que esto podría pasarse por alto», añadió.

El líder hutí advirtió de que cualquier nueva violación sería respondida con una fuerza similar, y reiteró que la prohibición impuesta por los hutíes al transporte marítimo relacionado con Israel a través del mar Rojo, el golfo de Adén y el mar Arábigo es una política de larga data vinculada a las acciones del Gobierno israelí en la Franja de Gaza.

«Nuestra posición yemení es firme y decisiva, y nuestra decisión de impedir la navegación del enemigo israelí en el mar Rojo, el golfo de Adén y el mar Arábigo es permanente mientras persistan la agresión y el asedio a Gaza», añadió.

En este contexto, el Gobierno yemení reconocido internacionalmente instó a la comunidad internacional, sobre todo a la ONU, a tomar «medidas firmes» contra los hutíes ante «la peligrosa escalada» iniciada estos últimos días al haber hundido dos barcos en el mar Rojo.

Fuente:lavozdegalicia.es

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