El presidente de Telefónica, Marc Murtra

La dirección de la empresa arranca la negociación con un expediente que supondrá la salida del 40 % de la plantilla

La nueva dirección de Telefónica —con Marc Murtra a las riendas— está dispuesta a sacar la tijera para recortar casi en un 40 % la plantilla de la compañía. La compañía se sentó este lunes con los sindicatos más representativos entre sus trabajadores (UGT, CC. OO. y Sumados-Fetico) para celebrar la primera de las reuniones que se llevarán a cabo para negociar el expediente de regulación de empleo (ERE) que se aplicará a lo largo del año que viene. En este primer encuentro, Telefónica puso sobre la mesa la salida de un total de 5.319 empleados de cuatro de las filiales más importantes de la empresa (Telefónica España, Móviles y Soluciones y Movistar+), lo que supondría achicar la plantilla casi un 37 % con respecto a los 14.457 trabajadores que integran estas sociedades actualmente.

Tal y como explican fuentes de UGT, los expedientes se justifican por causas organizativas, técnicas y de producción. La filial más afectada sería Telefónica España, que afronta la salida de un total de 3.649 personas (lo que supone un recorte del 41,04 % sobre los 8.892 empleados que la conforman a día de hoy).

Telefónica Móviles, por su parte, perdería 1.124 trabajadores o, lo que es lo mismo, un 31,34 % de las 3.587 que se encuentran ahora mismo en la compañía. Según la distribución presentada este lunes, Telefónica Soluciones despediría a 267 empleados, (un 23,89 % sobre una plantilla total de 1.118).

También se constituyó este lunes la mesa de negociación de Movistar+, en la que la dirección plantea 279 salidas (un 32,45 % de los 860 asalariados que tiene actualmente). Si finalmente se cumplen estas cifras, las cuatro filiales de la teleco pasarían de tener 14.457 trabajadores a quedarse con tan solo 9.138. En cualquier caso, es muy posible que a medida que vaya avanzando la negociación los números se reduzcan.

Desde UGT aseguran que los sindicatos han exigido a la compañía que cualquier medida que se adopte se articule como «un proceso estrictamente voluntario, basado en prejubilaciones», tal y como ha sucedido en expedientes anteriores.

De hecho, se desconoce cómo podrá afectar el ERE en Galicia, puesto que los sindicatos esperan que las salidas respondan a una pauta de edad y de voluntariedad, y nunca a razones de territorialidad. Las cuatro filiales en las que ya se negocia el ERE (de las siete a las que afectará) sostienen en Galicia entre 400 y 500 empleos.

Y esto es solo el principio. Porque quedan otros expedientes que se aplicarán en la matriz (Telefónica S.A.) y en las filiales Telefónica Global Solutions y Telefónica Innovación Digital, cuyas mesas de negociación arrancan este martes.

Antes de final de año

El tiempo corre y la empresa tiene por delante un final de año intenso. No en vano, dirección y sindicatos tienen un plazo de 30 días para negociar tanto el número de despidos como las condiciones económicas que se aplicarán a las salidas. Porque la intención de Telefónica es poder imputar el coste del ERE a las cuentas del ejercicio del 2025, lo que exigiría cerrar el acuerdo antes de fin de año o, como muy tarde, en los primeros días de enero.

Y es que no es precisamente pequeño el gasto en el que tendrá que incurrir la empresa con este expediente. El último despido colectivo (el del 2024) exigió a Telefónica desembolsar una media de 380.000 euros por cada trabajador, lo que se tradujo en un agujero de unos 1.300 millones en las cuentas de la multinacional. El ERE que negocian ahora ambas partes es ya el noveno que la operadora pone en marcha en los últimos 25 años, un cuarto de siglo en el que se ha producido la salida de más de 45.000 trabajadores.

Sin embargo, este tiene un matiz importante. Es el primero de la era Murtra y desde que el Estado se ha convertido en el principal accionista de la empresa (posee actualmente un 10 % a través de la SEPI). Y no es esta una cuestión menor, puesto que el Gobierno se ha mostrado muy crítico con los despidos colectivos en grandes compañías, con Yolanda Díaz encabezando la batalla. La vicepresidenta segunda llegó incluso a plantear la posibilidad de prohibir la puesta en marcha de ERE en aquellas empresas que tuvieran beneficios. Sin embargo, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, defendió hace unos días que el ERE de Telefónica debía desarrollarse en el marco de un proceso de acuerdo con la representación de los trabajadores: «La posición del Gobierno va a ser muy clara. Lo que ocurra tiene que ser siempre con acuerdo de los sindicatos», subrayó.

Fuente:lavozdegalicia.es