Alegan problemas de seguridad y riesgo ambiental, aunque las autoridades niegan que puedan ocurrir fallos.

Reino Unido ha vuelto a desatar disputa y polémica en el Peñón de Gibraltar. Según informaron medios británicos, la Marina Real de las islas atracó un submarino nuclear, el HMS Anson, en el puerto gibraltareño, algo que no ha sentado nada bien para algunas asociaciones de activistas, que han considerado este hecho, algo inadmisible.

Mientras llegaba el submarino, numerosos activistas de Verdemar-Ecologistas en Acción reaccionaron por la presencia de dicho buque, ya que sostienen que su llegada al puerto compromete la vida marina -y terrestre- de toda la región.

Tal y como recogen medios británicos, las quejas no se hicieron esperar, y desde la plataforma informan de que seguirán «manteniendo nuestra protesta ante la llegada de estos submarinos que navegan con un reactor nuclear y ponen en riesgo el Estrecho de Gibraltar y a quienes habitan en esta zona».

De acuerdo con las declaraciones de los manifestantes, consideran que la presencia de reactores antiguos ponen en peligro la zona ya que son más vulnerables ante posibles fenómenos climáticos como terremotos o inundaciones, de acuerdo con las declaraciones recogidas por el medio Defence Journal del país británico.

Este submarino fue lanzado por primera ves en el año 2021 y se trata del octavo de la Marina Real de Reino Unido. Según detallan desde el cuerpo, el reactor no requiere de abastecimiento en ningún momento de sus años de vida útil, que se sitúa en torno a los 25 años.

Entre el armamento que puede utilizar el submarino destacan los torpedos pesados Spearfish y los misiles Tomahawk Block IV, que cuentan con un alcance de más de 1.500 kilómetros. Sin embargo, todas estas informaciones son irrelevantes para la asociación española, que exige el fin indefinido de la llegada de submarinos nucleares a la costa del Peñón.

Así, exigen la «retirada definitiva de los buques» y no contemplan, bajo ningún concepto, nuevos planes de emergencia nuclear. Pese a las protestas continuadas por el colectivo, las autoridades británicas aseguran que no hay riesgo, y que su embarcación cumple con los requisitos de seguridad establecidos.

Fuente:huffingtonpost.es