Los bidones fueron trasladados al tierra tras el naufragio.

Los tres tripulantes lograron encaramarse a una batea antes de que volcase la embarcación; ya en tierra, la Guardia Civil les tomó declaración para valorar lo ocurrido y descartaron su detención pese a las sospechas de que estuvieran llevando combustible a alguna embarcaciones dedicada al narcotráfico

Un barco bateeiro el Nueva Santa Irene se fue a pique este martes por la tarde en un polígono mejillonero frente al puerto de Meloxo, en O Grove. Tras su hundimiento salieron a flote numerosos bidones de combustible. Eran las 18.40 horas cuando el 112 recibió el aviso de un particular que desde el puerto de Meloxo había avistado una embarcación volcada al lado de una batea. Desde Salvamento Marítimo se movilizó el helicóptero Pesca 1, del Servizo de Gardacostas de Galicia, y la lancha Salvamar Sargadelos, que se desplazaron a la zona del siniestro. Al tiempo que se lanzaba un mayday, se solicitó a un buque multipropósito que se encontraba en el puerto, el Insuíña Grande, que participase en el operativo de rescate.

Cuando llegaron al lugar, se encontraron con que los tres tripulantes del barco bateeiro habían conseguido encaramarse sobre la batea después de que la embarcación volcase. Estos, que se encontraban en perfecto estado, fueron trasladados a tierra, donde contaron al Servizo Municipal de Emerxencias que la embarcación había escorado mientras cargaban mercancías y esta acabó volcando, según informa Europa Press.

Depósitos de combustible recuperados del mar en O Grove tras el naufragio de un barco bateeiro.

Retirada de los bidones

El operativo no finalizó con el rescate, pues parte de esa carga salió a flote. En concreto, los bidones de plástico cuadrados que llevaban en su interior algún tipo de combustible. El personal de la Salvamar Sargadelos contabilizó hasta once recipientes que emergieron tras el naufragio del Nuevo Santa Irene, de 14,7 metros de eslora. Fue preciso recuperarlos para evitar problemas, por lo que se reclamó el apoyo de varias embarcaciones que se encontraban en las inmediaciones del lugar del siniestro. También acudió la auxiliar del remolcador Irmáns García Nodal y el buque multipropósito que participó desde el primer momento, el Insuíña Grande. Este consiguió recuperar ocho de los bidones flotantes y remolcarlos hasta el puerto, mientras que la Salvamar Sargadelos retiró otros tres del mar. Aunque en principio se daba por recogidos todos, no se descartaba que pudiesen salir más a la superficie. En el operativo también participaron la Guardia Civil, la Policía Local y el Servicio Municipal de Emerxencias de O Grove.

La Xunta activó el Plan Cangal contra la contaminación en fase de emergencias nivel 1, que continuaba operativo a media mañana de este miércoles.

Ya en tierra, agentes de la Guardia Civil tomaron declaración a los tres tripulantes para valorar lo ocurrido, pero descartaron su detención a pesar de las sospechas sobre su participación en una presunta operativa de narcotráfico que consistiría en llevar combustible a alguna embarcación especializada en este tipo de transporte. 

Fuente:lavozdegalicia.es