Búsqueda de los desaparecidos en el naufragio en Indonesia

Un buzo español afincado en el país ayuda a la familia: «La pequeña superviviente pidió que escribieran amor, por sus hermanos»

 El operativo que trata de localizar a los tres españoles que permanecen desaparecidos en Indonesia tras el naufragio de una embarcación el pasado viernes se amplía, al menos, hasta el domingo, conforme a la decisión adoptada este jueves por las autoridades locales.

«La búsqueda se extenderá durante tres jornadas», declaró a la agencia Efe Budi Widjaja, quien asiste a la familia de los desaparecidos, tras una reunión del operativo en Labuan Bajo, desde donde se coordina parte de la misión.

La ampliación se determinó tras analizar los datos, incluidos los patrones de las corrientes submarinas de la zona acotada, recabados durante las anteriores siete jornadas, el mínimo de días estipulado por ley para los operativos de búsqueda en este país. «Seguimos siendo optimistas de que el arduo trabajo de todos los rescatistas dará sus resultados durante esta operación extendida», apuntó en un comunicado Fathur Rahman, el oficial de la Agencia Nacional para Búsqueda y Rescate (Basarnas) que coordina la misión.

Rahman, en el escrito publicado tras la reunión, dejó abierta la puerta a nuevas posibles extensiones más allá del domingo «si aún existen indicios o posibilidades de encontrar víctimas».

La embarcación de uso turístico KM Putri Sakinah se hundió en las aguas de la isla de Padar (en el Parque Nacional de Komodo) alrededor de las 20.30 hora local del viernes (12.30 en España), tras lo cual se activó una búsqueda con lanchas.

De los once pasajeros que viajaban en el barco en el momento del accidente, siete (dos españoles, cuatro tripulantes y un guía, estos cinco últimos de origen indonesio) fueron rescatados y los equipos de búsqueda recuperaron el lunes el cuerpo sin vida de una menor de edad española.

Los tres españoles que siguen sin ser localizados son Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; y dos menores: un hijo de Martín y un hijo de Andrea Ortuño, una de las supervivientes del naufragio y madre tanto de la otra menor rescatada como de la víctima mortal encontrada hace tres días. Ambos adultos contrajeron matrimonio recientemente.

El miércoles, el embajador de España en Indonesia, Bernardo de Sicart Escoda, solicitó en una carta dirigida a las autoridades del país asiático extender la búsqueda de los tres españoles sin localizar.

«Esto será de gran ayuda para las familias de los supervivientes, que tienen puestas sus esperanzas en encontrar los cuerpos después de la terrible conmoción que han vivido», apuntó el embajador en la misiva dirigida a Basarnas, donde agradecía el trabajo de las autoridades indonesias.

Por su parte, una de las personas involucradas en el operativo de búsqueda aseguró a Efe que el viernes «puede ser día un clave, con todos los (equipos de) sonar operativos y la zona mas acotada». Durante el despliegue de este jueves participaron más de un centenar de personas repartidas en trece embarcaciones, apoyados por varios equipos de sonar, incluido un dispositivo con capacidad para detectar objetos a unos 200 metros de profundidad que llegó este jueves desde Yakarta.

Los rescatadores recogieron unas cuerdas que supuestamente pertenecen al navío accidentado, se unieron algunos miembros de la familia de los desaparecidos, acompañados del encargado de negocios de la embajada, Fernando Burgos, quienes viajaron a la zona de búsqueda en un barco policial.

Un buzo español en el operativo: «Vi a la niña y dije: tengo que entretenerla. Compré unos cuadernos con lápices de colores y nos pusimos a dibujar peces y corales»

Al conocer que dos españolas, madre e hija, había sido rescatadas tras el naufragio de un barco turístico en Indonesia, el español Santi Tinoco, asentado en Labuan Bajo (puerta de entrada al Parque Nacional de Komodo), no dudó a la hora de ayudar a las supervivientes mientras se buscaba al resto de su familia. «Quiero que regresen todos juntos a España».

«A través de un grupo de Whatsapp destinado a emergencias leí sobre el accidente de un barco donde iba una familia española (de seis personas) y que traían a dos rescatadas a Labuan Bajo», declara a Efe Tinoco, quien regenta desde hace ocho meses la escuela de buceo «Mako» en esta ciudad del oeste de la isla de Flores.

Sevillano de nacimiento, Tinoco, de 35 años, acudió al hotel donde las autoridades habían alojado inicialmente a las españolas y al verlas se fundió en un abrazo con la madre, Andrea, quien «tiene un corazón enorme», remarca.

«Pensé: se encuentran en la otra punta del mundo, sin conocer el idioma (…) necesita a alguien que la reciba, una cara amiga», comenta el español, buzo de profesión con más de una década de experiencia y quien vive en Labuan Bajo desde hace unos tres años.

Desde el primer momento, el español se volcó con las supervivientes y trató de mantenerlas distraídas mientras se organizaba y desplegaba el operativo de búsqueda para las otras cuatro personas.

El joven, quien asegura que de no ser instructor de buceo le hubiera encantado ser profesor de niños, se entendió rápido con la menor rescatada, de 7 años y quien ya se encuentra de regreso en Valencia, con quien creó un «fuerte conexión».

«Vi a la niña y dije: tengo que entretenerla. Compré unos cuadernos con lápices de colores y nos pusimos a dibujar peces y corales (…) fuimos a un balneario y le pregunté si quería pintarse las uñas. Ella pidió que escribieran: ‘Amor’, por sus hermanos».

El lunes los rescatistas recuperaron los restos mortales de otra menor, Lía de 12 años.

Cuando la madre, ya apoyada entonces por un hermano, llegó al puerto de Labuan Bajo para un primer reconocimiento, Tinoco y la pequeña rescatada fueron a dar un paseo agarrados de la mano para alejar a la menor de la trágica escena.

«Es muy inteligente. Primero preguntaba dónde están sus hermanos y si van a regresar (…) después decía ‘si están muertos, está bien, pero que los traigan’», recuerda el buzo, quien admite que ha derramado alguna lágrima y el vínculo creado ya es «personal».

«Yo no me puedo implicar un poquito, y si me implico me tiro de cabeza», explica.

El andaluz reconoce estar «un poco cansado física y mentalmente», mientras a la par trata de atender su negocio de buceo, pero remarca que no escatimará en esfuerzos hasta el último momento.

Tinoco se unió este jueves a las labores de búsqueda de los otros tres españoles sin localizar, al enrolarse a una lancha equipada con sonar y sumergirse en las aguas durante la misión.

«Saltamos un par de veces al agua, pero no hubo suerte», declaró tras el fin de las labores de este jueves.

«Yo no quiero ser un héroe, ni que me ensalcen, ni nada (…) Cuando haces las cosas de corazón, la sonrisa de la niña, las palabras de la madre, con eso ya me siento satisfecho (…) Yo solo quiero que encuentren a toda su familia y regresen todos juntos a España», sentencia Tinoco. 

Fuente:lavozdegalicia.es