
El carguero Eikborg a su llegada al muelle de Beiramar del puerto de Vigo
El buque neerlandés perdió el remolque debido al temporal y se precisaron dos remolcadores y la escolta de Salvamento Marítimo
No ha sido una buena semana para la tripulación del mercante neerlandés Eikborg, de casi 90 metros de eslora. El lunes, cuando abandonaba el puerto portugués de Figueira da Foz, perdió el timón en un banco de arena y quedó a la deriva, con solo la hélice de proa para poder retirarse hasta 22 millas náuticas y no interferir en el tráfico de la dársena. Ahí estuvo hasta que llegaron los medios contratados por la casa armadora, el grupo neerlandés Royal Wagenborg: el Skandi Lifter, un remolcador oceánico noruego de 90 metros cuya misión era remolcar al Eikborg hasta el puerto de Vilagarcía con sus 3.300 toneladas de pasta de papel de Altri. Pero su llegada se demoró. En lugar de ir al encuentro del mercante en apuros directamente, tuvo que hacer escala en el Puerto de Vigo para recoger material que necesitaba para asistir al carguero.
Después, el temporal complicó la navegación del remolcador, de forma que no fue hasta este jueves que el Eikborg, con sus seis tripulantes a bordo —el capitán, de nacionalidad holandesa, y marineros de origen ruso, filipino, indonesio y letón— pudo abandonar Figueira da Foz y poner rumbo al puerto de Vilagarcía, destino elegido por el armador. Pero el mal tiempo volvió a jugarle una mala pasada y a alterar los planes. Cuando navegaba a unas once millas al oeste de cabo Silleiro, perdió el remolque del Skandi Lifter y quedó de nuevo sin gobierno a la deriva.

El accidentado remolque del Eikborg
La Voz
Tras recibir aviso, Salvamento Marítimo envió a la zona a su remolcador María de Maeztu, que permaneció escoltando a la embarcación en tanto no llegaban los nuevos medios contratados por la armadora para atracarlo en el Puerto de Vigo. El Skandi Lifter consiguió finalmente dar de nuevo remolque por proa al mercante y el Talavera, reclamado por Royal Wagenborg, por popa. También acudió el Ría de Vigo, que iba a sustituir al buque noruego, pero, según Salvamento Marítimo, este último continuó con la operación.
Finalmente, el Eikborg consiguió entrar en el Puerto de Vigo, donde quedó amarrado. Permanecerá hasta que repare los daños que tiene en el timón antes de zarpar y poner rumbo al destino original, que era el Puerto de Vilagarcía. Fuentes de Salvamento señalan que la tripulación que está a bordo —un filipino, un holandés, dos indonesios, un ruso y un letón— se encuentran en perfecto estado.
Fuente:lavozdegalicia.es
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