EE.UU. detectó la posible causa del siniestro rastreando todas las conexiones del Dali, un buque de 300 metros
Gran parte del mundo siguió con estupefacción el 14 de mayo del 2024 el choque del mercante Dali contra el puente Francis Scott Key, que finalmente colapsó y se desplomó. Perecieron seis operarios que trabajaban en el mantenimiento de este viaducto de 2.632 metros de largo, el mayor de Baltimore, que cruzaba el río Patapsco. La Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) de EE.UU. acaba de hacer público un informe en el que atribuye la posible causas del siniestro a un cable suelto en el sistema eléctrico que habría provocado apagones a bordo y la pérdida de propulsión al portacontenedores de 300 metros de eslora.
La NTSB y el fabricante del barco, HD Hyundai Heavy, rastrearon miles de cables para detectar el posible motivo del accidente, al que también habría contribuido la falta de medidas para reducir la vulnerabilidad del puente ante los impactos de los grandes buques. En su informe preliminar publicado el año pasado, la NTBS detalló que el barco había perdido energía varias veces en las doce horas previas a la colisión. Las últimas habrían ocurrido en un momento crítico, cuando el mercante con bandera de Singapur salía del puerto de Baltimore con destino a Sri Lanka. Aunque la tripulación descubrió el problema con el cable y actuó para intentar solucionarlo, ya navegaba sin gobierno, a la deriva, y acabó embistiendo contra uno de los pilares centrales del Francis Scott Key.

En un comunicado del que se hace eco la agencia Efe, la presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, destacó este martes el trabajo de los investigadores para hallar la causa del accidente. Resumió lo complicado que ha resultado señalando que la eslora del Dali equivale a «la misma altura que la Torre Eiffel, con kilómetros de cableado y miles de conexiones eléctricas. Encontrar este único cable fue como buscar un remache suelto en la Torre Eiffel».
Efe añade que la Autoridad de Transporte de Maryland (MDTA) ha sostenido nuevamente que el colapso del puente y la muerte de los trabajadores fueron responsabilidad exclusiva del Dali y de la negligencia grave de sus propietarios y operadores. En octubre del año pasado, estos acordaron pagar a EE.UU. casi 102 millones de dólares norteamericanos por los costos asumidos en respuesta al colapso de esa infraestructura.

Una patrullera de la Guardia Costera se acerca al derruido puente de Baltimore.
Vídeos y fotografías del choque del buque contra uno de sus pilares de carga del puente dejaron en shock a esa ciudad de la costa este de Estados Unidos, que continúa sin su puente más icónico, por el que circulaban más de once millones de vehículos al año. Si bien en principio las estimaciones apuntaban que construir un nuevo viaducto costaría entre 1.700 y 1.900 millones de dólares y podría estaría operativo a finales del 2028, cálculos estatales actualizados elevan la inversión entre 4.300 y 5.200 millones de dólares y sitúan a final del 2030 la apertura al tráfico.

Fuente:lavozdegalicia.es
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