El yate clásico ‘Alicia’ y el flamante crucero ‘Silver Ray’ protagonizan otra jornada frenética en la terminal viguesa a la que se sumó el ‘Aurora’

Separados por 94 años desde que comenzaran a navegar, en la mañana de este jueves atracaron en Vigo dos maravillas de la ingeniería naval. De una parte el yate a motor Alicia que data de 1930 y dueño de un perfil que nos retrotrae a otros tiempos, y de otro el nuevo crucero de expedición del sector de ultra lujo Silver Ray, la nueva joya de la naviera Silversea Cruises que ha elegido a Vigo para el viaje pre-inaugural de su nuevo buque insignia.

El perfil del Alicia no pasa desapercibido para nadie, con sus dos mástiles y chimenea tradicional a media eslora que rezuman nostalgia por todas sus cuadernas. Fue construido en los astilleros Defoe de Bay City (EE.UU.), y botado con el nombre de Janudore. Con paneles de caoba y cubiertas de teca, el Alicia conserva en sus interiores todo el glamur de los yates clásicos y en la actualidad es uno de los contados supervivientes de este sector.

Con una eslora de 51 metros, una manga de 7,47 y un registro bruto de 397 toneladas, a bordo del Alicia se pueden alojar 11 invitados atendidos por 9 tripulantes aunque a Vigo llegó con tan solo seis y sin pasajeros. El precioso yate atracó en escala técnica en Marina Davila haciendo un alto en su ruta entre Cerdeña, Gibraltar y el Norte de Europa. 

Debut en la Estación Marítima

Por otra parte el muelle de Trasatlánticos acogió el estreno del Silver Ray,  en el que viajan 301 pasajeros británicos y estadounidenses en su mayoría acompañados por 545 tripulantes, a tenor de la información facilitada por Marítima Consiflet. El pasaje es el primero en conocer las excelencias del nuevo buque, para los que Silvesea organizó este viaje de pre-estreno con principio y final en Lisboa y única parada intermedia en Vigo. A media tarde miembros de la Autoridad Portuaria acudieron al Silver Raypara darles la bienvenida oficial en un acto en el que fueron intercambiadas diversas metopas y recuerdos.

Gemelo del Silver Nova, que fue inaugurado el pasado año, el dúo integra la clase “Nova”, que destacan por su diseño audaz y asimétrico y el abundante uso de cristal tanto en zonas comunes como en las suites, para que el pasaje pueda disfrutar de extraordinarias vistas panorámicas allá donde esté. A mediados de este mes, el Silver Ray celebrará su inauguración oficial con un crucero de siete noches entre Lisboa y Barcelona, vendido a precios a partir de 8.550 euros por persona.

Con capacidad para 728 pasajeros, el Silver Ray cuenta con 54.700 toneladas brutas y mide 244 metros de eslora por 28 de manga. Acompañando al nuevo crucero el muelle de Trasatlánticos también acogió al Aurora, de 271 metros de eslora, en el que cerca de 2.000 pasajeros disfrutan de un crucero de tres semanas al Mediterráneo, aunque no de la opulencia, ratios pasajero/tripulante y espacio por persona de su acompañante de lujo.

Fuente:www.farodevigo.es