Sigue a la deriva, a 80 kilómetros al norte de Ribadeo, sin la escolta del María Pita, al que sustituirá el Alonso de Chaves
Ya sin la escolta del remolcador María Pita, de Salvamento Marítimo, continúa al garete el Itoitz, el pesquero que el pasado lunes abandonaron sus siete tripulantes —rescatados sanos y salvos— tras sufrir una fuerte escora y quedar a la deriva al norte de Cedeira. Alrededor de las diez de la mañana de este miércoles, el María Pita había conseguido amarrarlo, pero partieron las estachas y falló el remolque «debido al fuerte temporal», explican fuentes de Salvamento. Vientos del oeste-suroeste de fuerza 10 (entre 90 y 100 kilómetros por hora) y olas de cuatro metros agudizan las dificultades para recuperar un buque con una fuerte escora a estribor. Después de más de 48 horas escoltándolo y tratando de rescatarlo, el María Pita ya navega rumbo al puerto de A Coruña, de donde ha zarpado, para sustituirlo, el remolcador Alonso de Chaves, que prevé alcanzar al Itoitz sobre las diez de la noche de este miércoles.
Desde Salvamento apuntaron que la idea inicial era trasladar al palangrero al puerto de Celeiro (Viveiro). Coordinado por el Centro de Salvamento Marítimo de Fisterra, el operativo de rescate lo dirige ahora la Capitanía Marítima de Burela. Con sus 23 metros de eslora, el Itoitz está a merced del temporal a unas 44 millas (80 kilómetros) al norte de Ribadeo, donde Salvamento había logrado iniciar un rescate que no ha sido posible, por las adversas condiciones meteorológicas y por el estado del buque. A la espera del desenlace, en el momento de elaborar esta información, resistía a flote, en el Cantábrico, en medio de una alerta naranja por mar gruesa y viento.
Por causas desconocidas, el Itoitz comenzó a anegarse el lunes y acabó inclinándose tanto a estribor que los siete hombres que iban a bordo saltaron a la balsa salvavidas, donde los recogió otro pesquero, el Abra de Muxía, y posteriormente los rescató el helicóptero Helimer 402. Desde un primer momento, Salvamento movilizó al María Pita para escoltarlo y garantizar la seguridad de la navegación. Para recuperarlo, el lunes en el Helimer 402 a personal de operaciones especiales de la base de Fene, pero tuvieron que regresar a Alvedro porque vientos de 50 nudos y olas de 4 metros no permitían acceder al palangrero para valorar la posibilidad de achicar el agua de su interior o remolcarlo.
Capitanía Marítima de Ferrol, que el martes asumió la dirección de la emergencia, había solicitado al armador que presentase un plan de salvamento para recuperar el barco. Durante todo este tiempo, Salvamento ha activado radioavisos a los navegantes para informar del incidente y de la posición del Itoizt. Cobra de nuevo vigor el peor de los escenarios que manejaban Salvamento y Javier Sar, el armador y también alcalde de Muxía: que el pesquero acabe yéndose a pique.
Fuente:lavozdegalicia.es
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