
El helicóptero Pesca 1, con base en Vigo, en el rescate de un tripulante del pesquero vigués Nunca es Tarde, a principios de julio del 2025.
Rescató personas con sus helicópteros y sus buques, y combatió la contaminación marina.
Además de combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, en un 2025 en el que retiró 36.000 aparejos y 27.477 kilos de productos en cerca de 10.000 inspecciones, así como de velar porque los alimentos marinos se comercialicen por los cauces legales y con identificaciones correctas, Gardacostas de Galicia también lucha contra la contaminación marina y auxilia en emergencias. Por aire, con los dos helicópteros con base en Vigo y en Viveiro, el año pasado intervino en 51 operaciones de salvamento, a las que sumaron otras 39 por mar, con sus buques. Durante el 2025, perdieron la vida en el litoral costero de Galicia 29 personas, cinco de las cuales se dan por desaparecidas. Son parte de los datos del informe de actividad de Gardacostas, analizado ayer por el Consello de la Xunta.
El documento elaborado por el departamento adscrito a la Consellería do Mar, que dirige Marta Villaverde, revela que el helicóptero Pesca 1 participó desde Vigo en 10 rescates de personas, 16 búsquedas y cuatro evacuaciones médicas urgentes de cruceristas. Además de cooperar en la coordinación de los incendios forestales que asolaron parte de Ourense en verano, de sus 515 horas de vuelo destacan «o rescate extremo», a 130 millas de Vigo, de un marinero del pesquero Nunca es Tarde, los de cuatro jóvenes tripulantes de kayaks en Arousa y en Baiona, y el de un cazador que se despeñó por un barranco en Monterrei, junto a evacuaciones de vecinos y turistas de la isla de Ons.
Choques y daños por orcas
Desde el helipuerto de Viveiro, el Pesca 2 voló 290 horas en el 2025, cuando participó en 10 rescates de personas, en cuatro búsquedas y en dos evacuaciones médicas. Destaca el traslado de un marinero de un pesquero ingresado en el buque-hospital Juan de la Cosa y los rescates de seis tripulantes del velero holandés Toftevaag al noroeste de Cabo Peñas (Asturias), de uno del yate alemán Charisma Nova y de un barranquista en la cascada del río Ézaro.
Con sus buques, Gardacostas intervino en otras 39 operaciones de salvamento, de las que resalta colisiones de lanchas de recreo con bateas, turistas accidentados en motos acuáticas, yates golpeados por orcas, el arrastrero Awadi, en Ribeira, o remolques de embarcaciones de pesca y de recreo que quedaron a la deriva.
Junto a estas 90 acciones de auxilio a las personas, otras 50 de lucha contra la contaminación marina. Entre las más relevantes, apunta los hundimientos de los barcos Hermanos Rey en Porto Meloxo (O Grove), el Illa Cíes en Ribeira o el Nuevo Mariña en la ría de Arousa, así como el vertido de aceite de palma en la ría de Vigo.
Fuente:lavozdegalicia.es
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