En mayo del 2021, la flota gallega ya se movilizó en numerosos puertos contra normas como las que deben cumplir desde el 10 de enero del 2026.

Los barcos de más de 11,9 metros deben anotar y pesar todos los peces, avisar del regreso a puerto dos horas y media antes de entrar y registrar cada lance y los aparejos que pierdan

La pesca inició este 10 de enero una nueva etapa de la era digital, aprobada por la UE en el 2023. Continuando con la implantación progresiva del Reglamento de Control de la Pesca, las novedades más relevantes son para los barcos de entre 12 y 15 metros, que se incorporan a la geolocalización y al diario electrónico. Sea cuál la cantidad, ellos y los demás deben registrar y pesar todos y cada uno de los peces. En principio con dos horas y media de antelación, también los obligan a avisar de su llegada a puerto, con las capturas que llevan a bordo anotadas. Otros cambios son los de registrar en el diario electrónico los transbordos de pescado entre buques, así como los artes o aparejos perdidos.

Por cada norma que se salten o por cada error que cometan pueden ser multados con 3.000 euros, según Basilio Otero, presidente de la Federación Nacional de Cofradías. Además de varios patrones mayores gallegos, al clamor contra estas normas se sumó la patronal Cepesca, que ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que libre a la bajura del «horario rígido» en la notificación de entrada a puerto, así como «un régimen simplificado para [calcular] capturas de escaso volumen».

Algunas organizaciones del sector han enviado a sus socios orientaciones sobre las nuevas reglas. Tratan de cubrir la falta de formación pública que consideró necesaria la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, donde quedó patente la «complejidad» de un reglamento de control que eurodiputados consideraron «difícil». Más de dos años después, los patrones no les queda más remedio que cumplirlo o arriesgarse a ser sancionados. 

¿Cómo tienen que declararse las capturas?

Todos los barcos de entre 10 y 12 metros deben anotar lo que pescan, en un diario de papel o por medios telemáticos. Si miden más de 11,99 metros solo vale el diario electrónico, donde registrarán los datos de cada operación de pesca, lance a lance. Si antes solo se les exigía apuntar el peso de especies que superasen 50 kilos, ahora los obligan a apuntar todos los peces, sea cuál sea su peso, e incluso los destinados al consumo de los tripulantes. El margen de error es del 20 % en especies que no suman más de 100 kilos y del 10 % en las demás. «Puede parecer mucho, pero es difícil en una embarcación de 12 metros calcular si un pescado pesa 1 kilo o 1,25, en cuyo caso pueden imponerle una sanción de 3.000 euros», expone Basilio Otero. Cepesca alega que para «numerosas embarcaciones supone una obligación técnicamente inviable» porque carecen de medios para precisar pequeñas cantidades. Aun así, solo pueden entrar a puerto con una declaración de desembarque donde consten todas las especies y cantidades, así como las zonas donde las han cogido.

¿Cuántas notificaciones deben enviarse y cuándo?

Antes de zarpar, a los patrones se les requiere anotar la salida en el diario electrónico, explica Puerto de Celeiro en una comunicación remitida a su flota. Faenen o vayan en ruta a los caladeros, al menos una vez al día tienen que transmitir el informe de actividad imprescindible después de cada lance. Para «adecuar el plazo […] a la naturaleza de las actividades pesqueras» de litoral, el ministerio ha propuesto reducir a dos horas y media las cuatro establecidas en la norma comunitaria para la notificación de entrada en puerto con la pesca registrada. A la flota sigue pareciéndole excesivo. Cepesca argumenta que la bajura «opera, en muchos casos, a muy corta distancia del puerto, con mareas breves y con el arte calado hasta fases muy próximas» al amarre. Añade que para esos barcos, un «horario rígido —en el aviso de llegada al muelle— resulta materialmente imposible de cumplir, ya que la faena no ha finalizado y las capturas definitivas aún son desconocidas».

¿Cómo puede estibarse el pescado a bordo?

Ante las protestas de la flota, el ministerio aplazó a finales de agosto una modificación del diario electrónico para registrar y estibar por separado especies como el gallo común y el de manchas (rapes, meigas o rapantes en gallego), el rape negro y el rape blanco (xuliana en gallego), el salmonete de fango o de roca o los diferentes tipos de rubios (escachos en gallego). En un comunicado, el Consejo Consultivo para las Aguas Noroccidentales (CC ANOC) explica que ahora esas y otras «se colocarán en cajas, compartimentos o contenedores separados, de manera que sean identificables». Aclara que la Comisión Europea «estará facultada» para decidir qué peces demersales quedan exentos de este nuevo requisito.

¿Qué hacer cuando se pierde un aparejo?

Ateniéndose a la normativa comunitaria, los patrones de pesqueros de 12 metros en adelante también tienen que reflejar en el diario electrónico información sobre los aparejos que hayan perdido en el mar, como la cantidad o el lugar dónde sucedió. El CC ANOC advierte que «el vertido ilegal en el mar de artes de pesca y otros aparejos, en particular los de plástico, se considera una infracción grave».

¿Y si el diario electrónico falla o no transmite?

Puerto de Celeiro resalta que el patrón es el responsable de la información del diario electrónico. Si este equipo falla, aconseja «comenzar el informe manual inmediatamente», comunicar por teléfono o correo electrónico la incidencia y transmitir los datos del diario, la notificación previa y la declaración de desembarque.

Fuente:lavozdegalicia.es