Un pesquero gallego de poco más de 12 metros, en una foto de enero del 2025, uno de los que desde el 10 debe anotar todo lo que pesca y avisar antes de entrar a puerto..

Cree «imposibles» de cumplir normas europeas, obligatorias desde el día 10

Somos pescadores, no oficinistas», clama Basilio Otero, patrón mayor de Burela y presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores. Protesta por la normativa comunitaria que obliga a los barcos de 12 o más metros de eslora a hacer al menos ocho declaraciones al día o a arriesgarse a multas de 3.000 euros si se saltan alguna o se equivocan. Calcando sus argumentos, José Manuel Rosas, patrón mayor de Bueu y presidente de la Federación Provincial de Confrarías de Pontevedra, se queja porque «a xente cando está traballando no mar ten as mans molladas, non está para anotar peixes». Cepesca, la patronal del sector, secunda el rechazo a las reglas de la UE que desde este día 10 imponen a la flota el pesaje y la declaración de todos los peces, así como el aviso anticipado, horas antes, del regreso a puerto de barcos de más de 11,99 metros.

Todos transmiten el malestar de un sector que debe cumplir reglas europeas aprobadas por los Veintisiete en el 2023 y que se han ido aplicando progresivamente desde el 2024. Este sábado entra en vigor la notificación previa de entrada en el muelle para los barcos de 12 o más metros. Aunque el Reglamento de Control de la Pesca de la UE marca un mínimo de cuatro horas, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha propuesto reducirlo a dos horas y media para «adecuar el plazo […] a la naturaleza de las actividades pesqueras de la flota española».

Ocho declaraciones al día o multas: ¡Somos pescadores, no oficinistas!

Basilio Otero

En un comunicado difundido este 7 de enero, Cepesca explica que ha transmitido al ministerio su oposición «al establecimiento de un plazo horario para la notificación previa de entrada a puerto». Ya que la norma europea prevé la posibilidad de adaptarla «a la realidad», pide a Pesca «un enfoque proporcionado» ya que la bajura «opera, en muchos casos, a muy corta distancia del puerto, con mareas breves y con el arte calado hasta fases muy próximas» al amarre. Para esos barcos, un «horario rígido resulta materialmente imposible de cumplir, ya que la faena no ha finalizado y las capturas definitivas aún son desconocidas».

Desde este día 10 también se acaba lo de calcular solo especies que superan los 50 kilos. Los pesqueros de 12 o más metros tienen que anotar en sus diarios electrónicos todos y cada uno de los peces que capturen, sea cuál sea su peso, con un margen de error del 20 % si no pasan de 100 kilos. La patronal alega que para «numerosas embarcaciones supone una obligación técnicamente inviable» porque carecen de sistemas de pesaje y de medios para precisar pequeñas cantidades. De hecho, como ahora no «pueden estimarse con fiabilidad en el mar, solo se determinan tras el pesaje oficial en puerto».

Cepesca solicita al ministerio «un umbral mínimo operativo» de declaración de capturas para determinadas flotas o especies accesorias o, de no ser así, «un régimen simplificado para capturas de escaso volumen».

Fuente:lavozdegalicia.es