Vista de proa, por la amura de babor, del remolcador de salvamento y apoyo «Sebastián de Ocampo»

Un reciente viaje a Galicia nos brindó la oportunidad de visitar en el puerto de Marín el remolcador de salvamento y apoyo “Sebastián de Ocampo”, cuyo nombre rinde homenaje al marinero de Noia que acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje a América y posteriormente completó el perímetro de Cuba en 1506, demostrando así su condición insular.

El citado buque forma parte de la flota del Servizo da Gardacostas de Galicia, dependiente de la Consejería do Mar de la Xunta de Galicia.

A pie de escala nos recibe el capitán Pedro Enrique Siaba Espasandín, que es un veterano del Servizo da Gardacostas, muy experimentado en este tipo de unidades y perteneciente a la plantilla de Remolcanosa, una de las empresas señaras del remolque en España. El encuentro con el resto de la tripulación nos hace sentir como si nos conociéramos de toda la vida y también nos acompaña Amador Castro Pereira, jefe del Servicio de Búsqueda, Salvamento Marítimo y Lucha contra la Contaminación Marina.

El remolcador “Sebastián de Ocampo” forma parte del plan de renovación de flota del Servizo da Gardacostas, iniciado tras el desastre del petrolero “Prestige”, con la finalidad de dotar a Galicia de mejores y más avanzados medios de seguridad marítima. En aquel programa también se incluyeron dos helicópteros Sikorsky S-76 Spirit, que en la actualidad han sido sustituidos por unidades más modernas. En breve publicaremos un reportaje dedicado a la unidad aérea.

Construcción número 215 de Astilleros Cardama, Vigo, puesta de quilla el 15 de junio de 2004, botado el 26 de enero de 2005 y entregado el 27 de mayo de 2005, el contrato supuso una inversión de siete millones de euros y se trata de un buque especialmente diseñado para funciones SAR: operaciones de búsqueda, salvamento marítimo y también para lucha contra la contaminación marina, teniendo además condiciones polivalentes para realizar funciones de vigilancia e inspección pesquera. Hemos visto un barco muy bien conservado, ordenado y limpio.

Una tripulación altamente competente y bien instruida, que conoce bien su trabajo, en un buen ambiente y con la que tuvimos oportunidad de conversar detenidamente y que se afanó en explicarnos multitud de detalles del buque, pues es su casa mientras dura el periodo de embarque.

Dispone de un sistema de búsqueda por infrarrojos (FLIR), que puede localizar manchas de petróleo y naufragios por la noche. Tiene capacidad para recolectar y almacenar 150 toneladas de hidrocarburos y otras150 toneladas en seis tanques flotantes, lo que le permite desplazarse para recoger manchas de petróleo en diferentes lugares con una gran autonomía.

El buque lleva a bordo permanentemente 300 metros de barreras portuarias, una barrera de remolque y dos skimmers con una capacidad de succión de 40 y 60 metros cúbicos por hora, respectivamente. Entre los medios de rescate, cuenta con dos lanchas rápidas autónomas equipadas con equipos de navegación (radar, GPS y equipos de comunicaciones). Estas dos embarcaciones, con motores de chorro de agua, permiten alcanzar una velocidad de 35 nudos. Las lanchas pueden ser botadas incluso en mares muy agitados, mediante dos pescantes basculantes. Además del rescate y la lucha contra la contaminación, su completo equipamiento le permite asumir misiones de investigación oceanográfica y entrenamiento.

El buque “Sebastián de Ocampo” dispone de dos laboratorios, uno seco y otro húmedo, equipados con instrumentos para la evaluación de recursos, oceanografía y análisis de contaminantes. En cuanto a la formación, el buque acoge las prácticas de estudiantes de los centros de formación dependientes del Ministerio y se utiliza para la formación de inspectores y observadores pesqueros de ambos sexos, ya que está estructurado para alojar tanto a personal masculino como femenino a bordo.

Dispone de alojamiento para una tripulación permanente de nueve personas, en camarotes individuales y para misiones específicas (trabajo científico, rescate de náufragos…), permite el embarque de otras once más.

Está diseñado con características que lo hacen seguro y cómodo para la tripulación y respetuoso con el medio ambiente marino. Es un buque ecológico desde el punto de vista medioambiental, ya que no vierte residuos al mar. Destaca su capacidad contra incendios, ya que dispone de dos cañones con una capacidad de lanzamiento de agua de 2.700 metros cúbicos/hora, a 120 metros de la banda.

El remolcador “Sebastián de Ocampo” lleva a bordo, entre otros equipos, trajes de extinción de incendios, equipos de respiración autónomos, máscaras de gas, bombas de achique eléctricas, mangueras, eyectores de achique, generadores de espuma de alta, media y baja presión, equipos portátiles de detección térmica de personas, equipos de buceo, equipos de televisión submarina, cámaras de cine submarinas, equipos de rotura de rocas y equipos de soldadura y corte subacuáticos.

A su puesta en servicio, el remolcador “Sebastián de Ocampo” relevó al remolcador “Conde de Gondomar”, que hasta entonces estuvo fletado por la Xunta de Galicia. Luego vendrían más unidades y, entre ellas, el buque “Irmáns García Nodal”, al que visitaremos en una próxima ocasión.

De 773 toneladas brutas y 416 toneladas de peso muerto, mide 41 m de eslora, 13 m de manga y 6,10 m de puntal. Está propulsado por dos motores Caterpillar que suman una potencia de 5.000 caballos y mantiene una velocidad de 14,8 nudos. IMO 9329021.

Una tripulación experta y en constante formación

Un buque preparado para intervención inmediata.

Orden, comodidad y preparación física.

El mundo imprescindible de la propulsión.

Equipamiento para buceo

Medios de intervención y salvamento.

Fuente:puentedemando.com