La Organización de Productores de Pesca del Puerto y Ría de Marín, “OPROMAR” ha remitido a la Secretaría de Estado de Medioambiente del Ministerio para la Transición Ecológica un escrito tras la alarma producida en el sector la decisión de ocupar sus caladeros tradicionales con vertidos para materiales de dragados de pos pùertos de las Rñuias Baixas.

Juan Carlos Martín Fragueiro, director gerente de OPROMAR ha dirigido al Ministerio de Transición Ecológica y, en concreto a la “Subdirección de Biodiversidad Terrestre y Marina” un escrito en el que expresa el rechazo del sector pesquero gallego, enterado por los medios de comunicación de la decisión tomada por el Ministerio sobre establecer los puntos de vertido de áridos procedentes de dragados portuarios de las Rías Baixas, puntos que perjudican notoriamente al sector debido a que ocuparán y afectarán negativamente las zonas de pesca más tradicionales con las consecuencias que ello acarreará para la pesca de la zona en todas sus dimensiones.

Martín Fragueiro incida en su escrito que no se ha tenido en cuenta ni se ha evaluado la afectación a la actividad pesquera que se desarrolla en las citadas zonas tal es el caso de las relativas a las áreas de especial sensibilidad para cetáceos y aves marinas en aguas del Sur de Galicia, al encontrarse próximas al corredor migratorio galaico-cantábrico occidental ni ha sido evaluada la afectación a la actividad pesquera desarrollada en la citada zonas, tal es el caso de la ubicada frente a la comarca del Salnés como frente a la ría de Vigo, que afectan de forma directa a la flota pesquera que opera en las aguas territoriales del sur de Galicia que todos los años, desde el 1 de junio hasta el 31 de agosto se encuentra acotada para la pesca de cigala.

Una negativa afectación para las flotas

Desde OPROMAR se estima muy negativa la afectación por la decisión tomada una vez analizada rigurosamente cada una de las zonas propuestas por las flotas que históricamente realizan la explotación de los recursos pesqueros en ellas y se insiste en que ya el sector está seriamente afectado por las nuevas normativas  de carácter ambiental, a punto de entrar en vigor, como el establecimiento de 94 áreas sensibles en la fachada atlántica de las cuales, varias de ellas están ubicadas a lo largo del cantil del caladero de Galicia. “La prevalencia de la política ambiental sobre la pesquera– indica Martín Fragueiro –cuando ambas deben ir alineadas, provoca que laactividad pesquera, sobre todo de aquellas modalidades dirigidas a especies demersales, se vea reducida deforma significativa al limitarse sus zonas de pesca tradicionales y habituales.

Por otra parte recuerda que la modalidad de arrastre en aguas del caladero nacional Cantábrico Noroeste ya tiene una veda permanente, la prohibición de pesca en fondos inferiores a 100 metros a lo largo de todo el año y a partir de 150 metros en determinadas épocas del mismo.

Análisis de cada una de las zonas propuestas:

Desde la organización pesquera marinense se hace también un pormenorizado análisis de cada una de las zonas propuestas:

Zona B: Se encuentra situada en el medio de la isobata de los 100 metros y esprácticamente una extensión delpunto de vertido actual (E/8). Se trata también de una playa de trabajo para el arrastre donde se actúa a diario,afectando negativamente a especies objeto de la citada modalidad, en particular a la raya, lenguado, merluza,acedía, faneca, rubio, pulpo (octopus vulgaris y eledone cirrosa). Son, además, especies sensibles a los vertidos de material de dragado, por ser la mayor parte de ellas bentónicas.

Zona D: Es prácticamente una extensión del punto de vertido actual (E08). Se encuentra situada, por fuera de laisobata de los 100 metros, que es la profundidad mínima a partir de la cual la modalidad de arrastre puede llevara cabo su actividad.El punto de vertido coincide con playas de trabajo, habituales de la flota demersal donde se encuentran especiesde interés comercial como las detalladas anteriormente.

El borde de la plataforma como solución

Juan Martín indica que A la vista del análisis de cada una de las zonas propuestas, por parte de esta Organización no podemos valorarninguna de ellas como zonas para posibles vertidos, dada la afectación que tendrían con las zonas de trabajo denuestra flota de arrastre y, aunque comprendemos los condicionantes existentes en cuanto a las dimensiones de las dragas que resultan operativasen los diferentes tipos de puertos, las distancias a los puertos, etc,también creemos que las únicasubicaciones posibles para ser utilizadas como zonas de vertido se encuentran en el borde de la plataformapesquera de Galicia, plataforma de hecho bastante estrecha.

La alarma producida por la decisión de ubicar los vertidos en las zonas de pesca es considerable y el sector espera que sean antendidas su preocupación y sus sugerencias considerando que de no ser así, se producirá un enorme impacto económico para empresas y pescadores al ver afectadas sus plataformas histórias de trabajo.

Fuente:carriola.es